Se dice cuando alguien se pone a contar una historia o anécdota, casi siempre adornada con exageraciones para que suene más brutal y dejar a la gente con la boca abierta. Puede ser inocente y gracioso, o puro cuento para hacerse el importante. Vamos, el típico que te suelta una película y espera aplausos.
En Carabobo se usa para decir que alguien se pone a contar una anécdota, chisme o historia, casi siempre bien adornada para que suene más sabrosa. No es solo informar, es montar el show, meterle drama, exagerar un pelo y tener a todo el mundo pegado escuchando. Y hay que admitir que cuando alguien echa buen cuento, eso engancha duro.
En Lara se dice cuando alguien se pone a hablar largo y tendido y se lanza a contar una historia bien adornada, a veces inventada o exagerada, para impresionar o entretener. No siempre es mala intención, es más el show y la labia. Vamos, que se puso a echar cuento y tú a ver si le crees.
En Venezuela se dice cuando te pones a contar una historia o una anécdota, normalmente en plan relajado, para entretener a la gente. Puede ser algo real o medio adornado, porque a veces uno le mete sazón y termina siendo puro cuento. Se usa mucho entre panas, en la casa o en la calle.
Panameñismo muy usado para hablar de ponerse a conversar largo y tendido, contando anécdotas, chismes y detalles sabrosos. Muchas veces se exagera un poco para que la historia tenga más sazón y la gente se ría. Es como sentarse a desmenuzar lo que pasó, con calma, morbo y bastante creatividad, que para algo está el cuento.
Se dice cuando alguien se pone a contar una historia con todo el show: larga, sabrosa y con más adorno que verdad. Puede ser para entretener, para justificar algo o para echarse flores. No siempre es mentira, pero casi siempre viene con dramatismo nivel telenovela. Si te lo hacen, prepárate un cafecito porque va pa’ rato.
Decir algo que suena a pura fantasía o mentira, como cuando te cuentan una historia increíble y piensas '¡aja, cuéntame más!'.
En Barinas se dice cuando alguien se pone a contar una historia, una anécdota o un chisme con ganas, como para entretener o enganchar a la gente. También puede ir con intención de convencerte de algo o venderte una idea. Vamos, que cuando alguien va a echar un cuento, agárrate que viene labia y sabrosura.
Expresión caraqueña para decir que vas a contar una historia con todo el sabor, metiéndole detalles sabrosos, chisme, drama y hasta un poquito de exageración si hace falta. No es solo narrar, es montar el show con tu cuento, como si fueras el narrador oficial del barrio. Y hay que admitir que cuando alguien echa buen cuento, uno se queda pegado.
En Barinas y en buena parte de Venezuela, echar un cuento es ponerse a narrar algo, casi siempre con adornos, exageraciones y detalles inventados para que suene más sabroso. Puede ser para impresionar, para echar broma o solo para matar el tiempo. A veces es inocente y a veces es tremenda labia, pero igual entretiene bastante.
Expresión muy usada para ponerse a contar una historia, un chisme o alguna anécdota sabrosa, con todo el drama y los detalles posibles. No es solo hablar, es sentarse a echar el cuento con calma, reírse, exagerar un poquito y matar el tiempo con la gente. Básicamente, excusa perfecta para rumbear de palabra.
En Bolívar se usa para hablar de ponerse a conversar relajado, sin apuro, contando anécdotas, chismes y locuras de la vida. No es una reunión seria, es más bien sentarse a echar broma y soltar cuentos hasta que se haga tarde. Es de esas expresiones que ya te invitan a buscar una silla plástica y un cafecito.
Expresión muy usada para ponerse a hablar largo y tendido, ya sea para chismear, relatar una anécdota sabrosa o soltar una excusa medio inventada. Es como sentarse a desgranar historias con todo el drama, los detalles y el salseo posible. Y cuando alguien sabe echar un cuento bien, uno se queda pegado escuchando.
Se dice cuando alguien se pone a contar una historia, una anécdota o un chisme, a veces con su buena dosis de adorno y exageración. No es solo narrar, es sentarse a hablar sabroso y entretener al parche. En La Guajira es plan: venga, arranque, que aquí siempre hay cuento pa' rato.
Se usa para decir que vas a contar una historia o una anécdota, normalmente con lujo de detalles y bien echada pa'lante, como para entretener al que escucha. Puede ser un chisme, una aventura o cualquier vaina que pasó. Muy de panas, de sentarse a hablar y dejar que el cuento fluya sabroso.