Panamá es el canal que une dos océanos y una ciudad que brilla como Manhattan tropical. Los panameños son fiesteros de corazón con la salsa en las venas. Aquí el casco antiguo te transporta y la selva del Darién guarda los misterios del mundo.
"La expresión estar en la luna significa estar distraído, despistado o pensando en otras cosas y no prestar atención a lo que ocurre alrededor. Por ejemplo, durante toda la explicación del profesor, Pablo estaba en la luna, pensando en el partido de fútbol, así que no entendió nada de la lección."
"estar saliendo humo se usa cuando alguien está demasiado molesto y se le nota clarísimo en la cara o en cómo responde ejemplo mi jefe estaba haciendo humo después del error nadie quería acercarse porque se veía que seguía furioso"
¿Yogur o qué?
Se suelta como saludo vacilón para preguntar qué tal va la cosa o si estás bien, tipo ¿todo bien o qué? Tiene ese toque de relajo panameño, como diciendo a ver si estás fresco y despierto o andas en modo zombie. No es profundo, pero rompe el hielo y saca una risa rápido.
Batear al universo
En Panamá se usa para decir que mandas a alguien o algo bien lejos, en plan quítate de mi vista y no vuelvas. Es como botar, despachar o sacar de tu vida de un solo golpe, con un toque exagerado y cómico. Ideal cuando ya no tienes paciencia y quieres que el problema se vaya a otro planeta.
Tener la isla montada
Se dice de alguien que lo tiene todo cuadrado y preparado, como si tuviera su propio plan B montado en una islita: recursos, contactos y soluciones antes de que pase nada. Es esa persona que nunca improvisa porque ya lo pensó todo ayer. Suena a viveza y a estar un paso adelante, para bien o para desesperar al resto.
Echar humo
Se dice cuando alguien viene tan bravo o tan cabreado que parece que le va a salir humo por las orejas. Es la típica imagen de caricatura, pero en versión vida real: cara apretada, resoplando y con ganas de explotar. También se usa para cosas que van a mil, pero en Panamá suele sonar más a enojo.
Estar en la luna
Se le dice al que está despistado a otro nivel, presente de cuerpo pero con la mente flotando quién sabe dónde. No se entera de lo que le dicen, se pierde detalles obvios y va como en piloto automático. Puede soltarse en plan regaño suave o con cariño, cuando el man anda soñando despierto y el mundo sigue.