Chichí
En Mérida se usa para hablar con cariño a una persona mayor, normalmente un señor con experiencia y cierto respeto en el barrio. Es como decir tío o don, pero con sabor bien yucateco y sin mala leche. Suena cercano, de confianza, casi como hablarle a ese vecino sabio que lo ha visto todo y siempre tiene un chisme.
Reventón
En Mérida un reventón es una fiesta descomunal donde hay música a todo volumen, chelas bien frías, comida hasta reventar y gente bailando hasta que amanece. No es cualquier reunión tranquila, es de esas pachangas que al día siguiente te duele hasta el orgullo. Y la neta, cuando dicen reventón, sabes que va a estar sabroso.
Estar en la tribi
Se dice de alguien que anda en la luna, despistado o desconectado de lo que está pasando, como si estuviera metido en su burbuja y no cachara nada. En Mérida lo sueltan cuando alguien no agarra la onda, se queda ido o responde cualquier cosa. Vamos, que su mente se fue de paseo y dejó el cuerpo aquí.
Ir a dar la lavada
En Mérida se usa para decir que vas a pasar el día o la noche en fiesta, echando relajo con buena música, tragos y banda chida. La idea es como ir a lavarse el alma del estrés y las broncas, soltarse un rato y regresar más ligero. Es de esas expresiones que ya te ponen en modo pachanga solo de oírlas.
Granpo
En Mérida se le dice granpo a la persona que se siente muy importante, como si fuera la gran cosa, pero en realidad nadie le compra tanto el show. Es medio presumida, medio ridícula, y la palabra tiene ese saborcito yucateco de burla cariñosa. Es como decirle inflado, pero con más gracia y menos mala leche.
Chiflar la iguana
Se dice cuando alguien está de flojo, perdiendo el tiempo a gusto, sin hacer nada productivo. Es la típica escena de hamaca, calorón y cero prisa, como si la vida fuera nomás ver pasar las nubes. No siempre es insulto, a veces hasta da envidia. Muy de Yucatán y su ritmo tranquilo.
Tramo
En Mérida, tramo no es solo un pedazo de calle, también se usa para hablar de un rato de relajo chido con la banda. Es ese momento en que la peda agarra sabor, todos andan en la misma sintonía y la noche se pone sabrosa. La neta, cuando se arma buen tramo nadie quiere que se acabe.
Chuchulucos
En Mérida y por Yucatán se usa para hablar de los antojitos, snacks o golosinas que te compras para picar: papitas, dulces, cacahuates, lo que caiga. Es una forma bien simpática de decirle a la botana de emergencia, esa que te salva cuando el hambre pega y no quieres gastar de más. Benditos chuchulucos.
Oigo, oigo
Se usa para contestar cuando alguien dice algo tan obvio que casi da risa. Es como decir claro que sí o ya lo sabía, pero con tono irónico y un poco burlón. El doble oigo remarca que la cosa canta a leguas. Es muy de plática entre cuates cuando se están tirando carrilla con cariño.
Andar de tapir
Se usa para decir que alguien camina lentísimo, arrastrando los pies y con flojera total, como si fuera un tapir medio dormido. Es esa banda que va atrás de todos, viendo el paisaje y sin ninguna prisa por llegar. No es insulto fuerte, más bien burla cariñosa, aunque sí deja claro que la persona es bien lenta.
Andar hecho jamón
En Mérida se dice cuando alguien anda aceleradísimo, de aquí para allá, como si trajera prisa pegada en la espalda. Va corriendo, se atropella, se le caen las cosas y no se fija en nada. No es que sea eficiente, es más bien puro nervio y desmadre. Ideal para describir al que siempre llega tarde y aún así corre.
Treinta y juera
Expresión yucateca para decir que alguien se fue en chinga, sin avisar y a toda velocidad. También se suelta cuando toca salir pitando de un apuro, tipo que ya te cacharon o que el semáforo cambió y tú ni lo pensaste. Es como decir me largo ya, pero con sabor de Mérida y prisa de campeonato.
Ser un león
Se dice de alguien que va de valiente, de bravo y de que no le tiembla el pulso, pero a la hora de la verdad se achica y se raja. Vamos, mucho rugido y poca mordida. Va con tonito de burla, para bajarle los humos al que presume de duro y luego no aguanta nada.
Recoger los tiliches
En Mérida se dice así cuando ya toca irse de un lugar y levantar todas tus cosas, sobre todo al final de la fiesta o cuando ya están cerrando el changarro. Es como admitir que el cotorreo se acabó y hay que mover el cuerpo a otro lado. Suena medio tierno, aunque a veces duela despedirse.
Tirar polvito
En Mérida se usa para hablar de cuando alguien anda coqueteando duro, echando todo el encanto para ligar. Es como aventar chispas de seducción por todos lados, con miraditas, halagos y hasta show incluido. No es algo serio ni formal, más bien un jueguito de ligue que a veces funciona y a veces da pura risa.
Gastar el parche
En Mérida se dice cuando te la pasas dando vueltas por los mismos rumbos, sobre todo por el centro, como quien va a ver y ser visto. Es pasear sin mucha misión, repetir la ruta hasta que ya te la sabes de memoria. Plan tranqui, pero a la tercera vuelta ya estás gastando el parche, literal.
Cocoyol
En Mérida le dicen cocoyol a la persona que siempre cae parada, la que tiene una suerte ridícula para todo. Es como decir que trae la cartera bendita y que hasta en la rifa del perro se la lleva. Suena tierno, pero también da un poquito de envidia, la neta.
Subirse al tren del gordo
Se usa cuando alguien decide mandar la dieta a la fregada y entregarse de lleno a la tragadera sabrosa, sin culpas ni conteo de calorías. Es como decir que ya te rendiste ante la comida rica y vas a disfrutar a lo grande. Suele escucharse en fiestas, vacaciones o cuando hay antojos imposibles de ignorar.
Estar en el alboroto
Se usa para decir que alguien anda metido en el relajo, en la fiesta o en el chisme del momento, bien prendido y sin querer salirse del desmadre. Es como estar en el mero ambiente, donde está la música, la banda y el ruido. Si no estás en el alboroto, te lo estás perdiendo, así de simple.
Alguienómetro
Palabra medio de coña para hablar de esa supuesta habilidad mágica para detectar si alguien es importante o pinta algo en una reunión con solo verlo entrar. Es como un radar interno que te dice quién manda, quién finge y quién solo vino por las galletas. No es muy científica la cosa, pero oye, a veces acierta más que Recursos Humanos.
Andar voladísimo
Se dice cuando alguien anda súper despistado, como con la mente en otro planeta. Puede ser por sueño, por estrés, por ir pensando en mil cosas o porque se echó algo y quedó bien ido. Vamos, que estás ahí, pero no estás. En Mérida se suelta mucho entre compas cuando alguien no agarra la onda.
Echarle a la iglesia
Expresión muy yucateca para decir que vas a echarte una siesta rica después de comer, de esas que te dejan nuevo. Lo de iglesia viene porque en Mérida se dice que después del almuerzo es casi un mandamiento tirarse a dormir un rato. No es formal ni nada, pero suena tan sabroso que dan ganas de aplicarla diario.
Volar(se) la biblioteca
Se dice de alguien que se pone bien intenso hablando, suelta palabras rebuscadas o se avienta un rollo larguísimo para algo que era sencillo. Vamos, como si se hubiera leído toda la biblioteca de un jalón y ahora quisiera presumirlo. Sirve para bajarle dos rayitas al que anda de sabelotodo.
Gordiflón
Apodo cariñoso y de cotorreo para el compa que le entra sabroso a la comida, sobre todo a los tacos y antojitos, y presume su pancita de felicidad sin pena alguna. Se usa entre amigos de confianza, porque si no, sí puede caer pesado. Pero bien usado, la neta es que tiene su encanto y saca risas.
Lonchería
En Yucatán, una lonchería es un local sencillo y bien rendidor donde te sirven antojitos y comida rápida de la zona, sobre todo en la mañana o para bajar la cruda. Ahí caen lonches, panuchos, salbutes, tacos de lechón o cochinita, y un cafecito. No es fino, pero salva vidas.
Hacer la caja
Se usa para decir que te vas de fiesta con todo, sin medida y sin pensar en la hora de regreso. La idea es que te pierdes en el desmadre y ya no sales hasta el día siguiente, como si te hubieras quedado encerrado en la peda. Es de esas expresiones que ya avisan que la noche se va a poner intensa.
Cruzar el puente
Expresión muy usada por la banda de Mérida para hablar de salir de fiesta a lo bestia, de esas noches donde casi ni ves la cama. Es como decir que te pasas al otro lado, al mundo del desmadre, el alcohol y la música hasta que amanece. Y la neta, cuando dices que vas a cruzar el puente, ya sabes que no vas a volver temprano.
Tener la mente en chamoy
Se le dice a alguien cuando anda bien distraído, en la luna o medio desubicado, como si tuviera la cabeza hecha un revoltijo. La idea es que su mente está más en el antojo y el relajo que en lo que pasa enfrente. Suena muy de cotorreo y queda perfecto para echar carrilla sin ponerse pesado.
Estar como jamón en güiro
Expresión muy yucateca para decir que alguien está comodísimo, feliz y bien acomodado en un lugar o situación, como jamón metido en güiro, todo apretadito y a gusto. Se usa cuando la persona ya agarró su ritmo, está en su ambiente y no piensa moverse de ahí, porque está en su mero mole, bien contento.
Codo
En Mérida le dicen codo a la banda bien tacaña, esa gente que no suelta ni un peso ni aunque le pique la mano. Es el típico que se hace güey cuando llega la cuenta y siempre anda cazando la promo más barata. Es como decir agarrado o amarrado, pero con sabor yucateco y un toque de burla sabroso.
Doblado
En Mérida se dice que alguien está doblado cuando anda reventado del cansancio, todo chueco, sin fuerzas y con ganas de tirarse en la hamaca y no pararse en todo el día. Es como si el cuerpo ya no respondiera y solo quisiera modo off. Suena chistoso, pero cuando te pasa, no tiene nada de gracioso.
Sumarse a la fiesta
Se dice cuando alguien se une a un plan o a una peda aunque no estuviera invitado o no lo hubieran contemplado. Puede ser llegar de sorpresa a una fiesta, colarte en el after o apuntarte a última hora y ya andar como si fueras de la familia. En Mérida suena muy natural y suele venir con cotorreo.
Pescar chavitos
Se usa en Mérida para hablar de salir a ligar con chicos jóvenes, como quien va de cacería pero en versión coqueta yucateca. La idea es ir a la fiesta, al antro o al malecón a ver a cuántos se puede encantar con el carisma y el sabrosón local. Suena juguetón, medio presumido y muy de relajo entre amigas.
Chiclería
En Mérida yucateca se dice de alguien bien metiche, que se pega a todo y a todos como chicle en el zapato. Siempre anda donde no lo llaman, se entera de todo y quiere estar en primera fila aunque no pinte nada. No es insulto mortal, pero sí un buen jalón de orejas con sabor local.
Coco pelado
Expresión utilizada para referirse a alguien calvo. Se usa con cariño o en tono de broma porque la cabeza sin cabello se parece a un coco sin cáscara.
Ajetrear
En Mérida se usa para decir que alguien anda apurado, corriendo de un lado a otro porque tiene mil pendientes encima. Es ese momento en que se te juntan los mandados, el trabajo y la vida entera y terminas todo sudado, medio estresado, pero cumpliendo como se puede. Y la neta, a veces el ajetreo es deporte local.
Tener la campechana
Dicho yucateco para cuando traes un hambre brutal, de esas que ya te ruge la panza y te pones de malas si no comes en cinco minutos. Es como decir que andas con urgencia de comida, nivel supervivencia. Muy de Mérida y alrededores, y suena chistoso porque parece que te dio un antojo con nombre propio.
Suma'o
En Mérida se dice que alguien está suma'o cuando el calor o el cansancio lo dejaron fundido, sin energía, como si se hubiera derretido. Es ese estado en el que ya ni quieres hablar, solo buscar sombra, hamaca y airecito. Y la neta, con el calorón yucateco, estar suma'o es casi deporte local.
Milagroso
En Mérida se le dice milagroso a la persona que siempre llega tarde, la riega seguido o se esconde del trabajo, pero nunca la corren ni le cae un regaño serio. Es como si tuviera un santo muy chambeador cuidándole la espalda. La banda lo usa medio en burla, medio con envidia, porque al final el vato siempre se salva.
Estar tostado
Se dice de alguien que anda medio ido, como despistado o haciendo cosas raras sin mucho sentido. Puede ser porque está cansado, porque va en su mundo o porque se le fue tantito la olla. No siempre es insulto fuerte, a veces va en plan broma entre compas. Y sí, tiene su puntito de burla.
Hace un calorón de la patada
Se suelta cuando hace un calor brutal, de esos que te dejan pegado a la silla y te derriten hasta las ideas. Es como decir que el calor está insoportable y encima te cae mal, como un golpe. Muy de quejarse con gracia cuando el sol anda en modo castigo y no hay sombra que alcance.
Andar perdi'o
Se dice cuando alguien anda despistado, desubicado o como en la luna, sin enterarse de lo que pasa o sin rumbo claro. Vale para el que se pierde de camino, el que no cacha una en la plática o el que va por la vida en modo automático. Suena muy de calle y un poquito burlón.
Novelón
Se usa cuando alguien hace un drama gigante por algo que en realidad no es tan grave, como si estuviera actuando en la telenovela más intensa del canal. Es ese show innecesario lleno de lágrimas, reclamos y chisme sabroso que a la banda le encanta ver aunque finja que no.
Estar en globo
Se dice de alguien que anda distraído, colgado o en la luna, como si su mente estuviera flotando lejos y el cuerpo nomás de adorno. En Mérida lo sueltan cuando no pones atención, no cachas una o te quedas viendo al infinito. No es grave, pero desespera cuando te hablan y ni parpadeas.
Juntar los trastes
En Mérida se usa para decir que alguien está dando largas, poniendo pretextos y dejando todo en veremos. Te lo sueltan mucho cuando alguien te propone un plan y tú no quieres decir que no, pero tampoco te nace decir que sí. Vamos, el clásico modo fantasma educado, pero con sabor yucateco.
Estás turbina
Se le suelta a alguien cuando anda aceleradísimo, con energía de sobra o emocionado a un nivel que ya parece motor de lancha. Es como decir que va a mil, que no se está quieto ni tantito y trae la pila al tope. Suena medio chistoso y muy de cotorreo, pero describe perfecto al hiperactivo del grupo.
Echar la banda
Se usa para decir que te vas, que te retiras del plan o que dejas de hacer algo porque ya te dio hueva, te hartaste o simplemente ya no te late seguir en el rollo. Es como decir me abro o ya me voy, pero con sabor yucateco. Útil para salirte sin tanto drama.
Chancla-chic
Estilo de vestimenta cómoda y descomplicada, pero con clase, muy de clima infernal tipo Mérida. Es como decir estoy relajado, en chancla y sudando la gota gorda, pero no olvido mi toque de glamour. Se usa en broma para quienes abrazan el calor sin perder el estilo y hasta presumen de ello, porque la verdad tiene su encanto tropical.
Tandialla
En Mérida y en el habla yucateca, tandialla se usa para referirse de forma coloquial a un hospital o clínica pequeña de barrio, de esas donde te conocen por nombre y chisme. No será el súper hospital moderno, pero ahí te curan desde la panza hasta el susto. Y la neta, a veces sales mejor apapachado que en uno grande.
Andar con los faroles fundidos
Se dice cuando alguien va medio ido, despistado o con la cabeza en otro lado, como si se le hubieran apagado las luces. Suele usarse para la resaca, el cansancio o cuando no te enteras de nada y vas en piloto automático. No es que seas malo, es que hoy no te da la vida.