En Mérida y por Yucatán se usa para hablar de los antojitos, snacks o golosinas que te compras para picar: papitas, dulces, cacahuates, lo que caiga. Es una forma bien simpática de decirle a la botana de emergencia, esa que te salva cuando el hambre pega y no quieres gastar de más. Benditos chuchulucos.
"Antes del cine me lanzo a la tiendita por unos chuchulucos, unas papitas y un chamoy, porque en la dulcería te dejan temblando la cartera."