Se dice cuando prefieres pasar piola y no meterte en un chisme, bronca o problema ajeno. Es como elegir el modo fantasma: miras de lejitos, no opinas y te ahorras que te salpique el drama. Muy útil cuando la cosa está picante y cualquiera puede terminar pagando pato por hablar de más.
"Con el chisme de la junta vecinal yo me quedo en la sombra, causa. Que se peleen ellos, yo solo vine por mi pan con chicharrón y a vivir tranquilo."