En Puerto Rico se usa para decir que algo está descontrolado, sin rumbo o que se salió de lo normal, a veces para bien y a veces para desastre total. Puede ser una fiesta loca, un plan que se fue a pique o tu vida cuando no sabes ni por dónde empezar. Y hay que admitir que suena brutal.
En Puerto Rico se usa para decir que algo está descontrolado, dañado o que se fue a la mierda sin remedio. Puede ser una fiesta, un plan, una relación o hasta tu vida entera cuando no sabes ni qué estás haciendo. Es como decir que todo está en modo caos y ya no hay forma fácil de arreglarlo.