Voy pa' la vaina
Expresión muy costeña y versátil para decir que vas para el plan, la fiesta o el evento del momento sin necesidad de dar muchos detalles. Sirve cuando todo el mundo ya sabe de qué se habla y que la cosa va a estar buena, con música, trago y desorden sabroso. Es como anunciar que te vas directo al despeluque con toda la actitud.
Deja el espeluque
Expresión muy usada en el Cesar para decirle a alguien que deje de peinarse tanto o de estar tan pendiente del pelo y la pinta. Es como decir que ya no joda más con el espejo y se apure, que tampoco va para una pasarela. Suena medio regaño cariñoso y tiene su sabrosura costeña.
Dejar el tingo
Expresión muy usada en el Cesar para decirle a alguien que deje el desorden, la desorganización o la pereza y se ponga serio con lo que tiene pendiente. Es como decir deja la recocha y organiza tu vida, tus cosas o tus tareas. Suena suave, pero en el fondo es un jalón de orejas con cariño.
Mollejear
En el Cesar se usa para hablar de alguien que jode y jode con lo mismo, que insiste tanto que termina cansando, como una mosca pegada a la oreja. Es esa persona que no suelta el tema hasta que lo mandas pa' la porra. Suena gracioso, pero cuando te mollejean duro provoca desaparecer.
Encargar la juma
Expresión muy usada en el Cesar para decir que alguien ya empezó a emborracharse rico, que el trago le está pegando y va cogiendo nivel. No es que esté tirado en el piso, pero ya se le nota la risa floja, los pasos raros y la habladera. Básicamente, ya va calentando motores con la borrachera, y hay que admitir que suena sabroso.
Echar un tramo
Expresión muy usada en el Cesar para hablar de tomar licor de forma tranquila, conversada y sin tanta formalidad. Es como armar el plan de sentarse a beber, rajar de la vida, poner música y dejar que la noche se vaya sola. No es solo beber, es el combo completo de charla, risas y desparche suave.
Echa pa'lante
Expresión muy usada para decirle a alguien que no se rinda, que siga firme y con toda la berraquera aunque la cosa esté complicada. Es como un empujón anímico bien costeño, de esos que te levantan el ánimo a punta de buena vibra. Suena a mamá, a parcero y a profe buena gente regañando con cariño.
Montar en el metro
Expresión irónica muy usada en el Cesar para vacilar cuando alguien tiene que irse a pata porque no hay bus, moto o transporte decente. Se dice como si existiera un metro moderno y rapidito, pero en realidad toca caminar bajo el sol sabroso. Es una forma de reírse de la falta de transporte y de la vida costeña misma.
Ser más nacío que un burro
Expresión muy usada en el Cesar para decir que alguien es exageradamente terco, necio y difícil de convencer. Es como afirmar que la persona nació con la terquedad instalada de fábrica y no hay argumento que la mueva. Suena graciosa, pero también lleva su toque de regaño cariñoso, típico de mamá o de la abuela cuando uno se pone insoportable.
Quedao como paredón
Expresión muy usada en el Cesar para decir que alguien se queda totalmente quieto, frío, como bloqueado por la impresión. Es como si el cerebro se apagara un segundo del susto o la sorpresa y la persona quedara ahí, plantada, sin saber qué hacer ni qué decir. Y la verdad, a todos nos ha pasado mínimo una vez.
Estar en la rama
Expresión muy usada en el Cesar para decir que alguien anda perdidísimo en la conversación, como desconectado del tema pero tratando de aparentar que sí sabe qué pasa. Es ese que llega al parche sin contexto, pregunta cosas obvias y uno nota de una que está volando. Y la verdad, a todos nos ha tocado estar en la rama alguna vez.
Pelaita
En el Cesar se usa para referirse de forma coloquial y medio coqueta a una muchacha joven, casi siempre con tono pícaro de señor de esquina. Puede sonar cariñoso, pero también un poquito morboso según quién lo diga y cómo lo suelte. Es de esas palabras que pintan perfecto la sabrosura y el salseo costeño en una sola frase.
¿Viniste por la vuelta?
Pregunta muy de Valledupar para pillar a alguien en modo curioso. Se suelta cuando sospechas que la persona llegó solo por la vuelta, o sea, por el chisme, el bochinche o a ver qué fue lo que pasó. También puede ser medio en broma, medio en reclamo, como diciendo: no te hagas, tú viniste fue a enterarte.
Tirarse la locha
En el Cesar se usa para hablar del que se hace el loco, se esconde o se hace el bobo para no trabajar. Es el típico que ve a todo el mundo sudando y él se esfuma o se queda mirando el techo. No es solo ser vago, es hacerse el desentendido con toda la mala maña, y hay que admitir que a veces da hasta risa.
Pechichón
En el Cesar se le dice pechichón a la persona súper melosa que vive buscando cariño, abrazos y atención, casi siempre con cara de yo no fui. Es ese que se pega como koala para que lo consientan y le hagan todos los gustos. No es insulto, más bien es burla cariñosa, y hay que admitir que la palabra suena toda tierna.
Correr mondongo
En el Cesar se usa para decir que alguien sale corriendo del susto, todo asustado y sin dignidad, como si hubiera visto al mismo diablo. Es ese que no aguanta nada de miedo y arranca a correr sin mirar atrás. Suena chistoso porque exagera lo cobarde que fue la salida. Y hay que admitir que la expresión tiene su sabrosura costeña.
Tanto joropo
Se usa cuando alguien arma un escándalo absurdo por una bobada, como si hubiera montado un joropo con orquesta y todo por una tontería. Es para bajarle el drama a la gente exagerada que hace show por cualquier cosa. Y la verdad, a veces toca soltarlo para que la peña aterrice un poquito.
Venirse encima
Expresión usada en Cesar para cuando algo te cae de golpe y te deja medio perdido, como un problema, un aguacero o un chisme que no veías venir. Es esa sensación de que todo se te viene encima y toca sacar ñeque, paciencia y, si se puede, un buen vallenato para no volverse loco.
Ponerle el parche
Se usa cuando alguien resuelve un problema a la carrera, sin mucha elegancia, solo para salir del paso. Es como decir que se hace un arreglo medio chambón, pero funcional, mientras tanto. Muy de cuando no hay plata, no hay tiempo y toca inventar algo rápido, aunque uno sepa que después habrá que arreglarlo bien de verdad.
Doce polvorines
Se usa para decir que algo o alguien es un lío tremendo, una vaina que en cualquier momento explota y te deja metido en el problema. Es como tener que cuidar doce polvorines al mismo tiempo, todos a punto de estallar. Muy de cuando la situación está tan enredada que uno no sabe ni por dónde empezar.
Pelao
En el Cesar le dicen pelao al adolescente o pelado joven que anda en la jugada, parchando con los amigos, creyéndose muy avispado y adulto. A veces sí sabe qué hace y a veces está más perdido que un turista en Aguachica, pero igual se la tira de importante. Es una forma muy costeña y cariñosa de hablar de los muchachos.
Vil macho'e mota
Expresión costeña para burlarse de algo tan obvio que hasta da risa. Se suelta cuando alguien dice una verdad tan evidente que no aporta nada, como descubrir que el agua moja. Es una forma de vacilar con cariño, aunque a veces suena a regaño disfrazado de chiste, y hay que admitir que tiene bastante gracia.
Quedarse liso
En el Cesar se usa para decir que alguien se quedó sin un peso, pelado total, con los bolsillos llorando. Es como estar en la inmunda económicamente, sin ahorros ni colchón, solo con las ganas. La idea es que quedas tan limpio como cara recién afeitada, y la verdad es que da risa hasta que te pasa a ti.
Prendío como máquina
Expresión bien costeña para decir que alguien está encendido, súper animado y con la energía por las nubes, casi como si lo hubieran conectado directo al enchufe. Se usa mucho cuando la persona está de fiesta, bailando, tomando y sin ganas de parar. Básicamente, es el alma de la rumba y uno hasta se cansa de verlo.
Estar en la guachafita
En Cesar se dice que alguien está en la guachafita cuando anda de rumba, relajado, gozando sin preocupación y con ambiente bien costeño. Es como estar metido en una fiesta eterna, con música a todo volumen, risas, trago y cero ganas de acostarse temprano. Muy del Caribe colombiano, pero sin necesidad de que haya río ni Carnaval oficial.
Boligomeo
Palabra bien creativa para hablar del chisme sabroso, largo y sin freno, ese que se riega por todo el barrio con detalles de más. Es como cuando alguien agarra una historia normalita y la pinta con marcadores de colores hasta que queda puro drama. Suena juguetona y la verdad es que dan ganas de sentarse a oír el boligomeo.
Pelao tostao
En la costa Caribe, especialmente por el Cesar, un pelao tostao es ese pelado que quedó reventado después de todo el trote del día. Más que cansado, está achicharrado por el sol, sudado, con la energía en cero, como si lo hubieran pasado por parrilla. Es muy de faena, de festival y de calle, y la verdad describe perfecto ese cansancio sabroso.
Arrancador de pueblo
En la costa se usa para ese personaje que siempre anda diciendo que va a montar un negociazo, que ahora sí va a cambiar de vida, que el lunes arranca el gym, pero nunca pasa de la habladera. Es como un soñador de esquina, mucho cuento, cero acción. Y hay que admitir que a veces da risa verlo prometer tanto.
Pelao alegre
Se usa en la Costa Caribe para hablar del pelado que siempre anda contento, echando chiste y con una energía que no se le acaba nunca. Es el que prende la fiesta, arma la recocha y levanta el ánimo hasta al más amargado. Básicamente, si llega un pelao alegre, ya sabes que la vaina se va a poner buena.
Revesao
En el Cesar se le dice revesao a la persona que anda toda confundida, embolatada, como si tuviera la cabeza patas arriba y no pillara nada de lo que está pasando. Es ese que siempre entiende todo al revés, se enreda con lo más sencillo y uno ya ni sabe si reírse o explicarle otra vez con dibujitos.
Facilongo
Término despectivo muy usado en el Cesar para señalar a alguien que es facilito para convencer, manipular o enredar con cualquier cuento. Es como decir que es un blando, pero con sabor vallenato y un toque de burla. Se usa mucho entre amigos para vacilar al que siempre cae redondito, aunque a veces también duele un poquito.
Hoy pa' mañana
Expresión muy usada para hablar de la gente que vive aplazando todo, que promete y promete pero nunca concreta. También se dice cuando un plan suena perfecto pero uno ya sabe que se va a ir corriendo para después. Es como el deporte oficial del dejar todo para última hora, y la verdad es que todos caemos ahí a veces.
Más perdido que periodista en Parranda Vallenata
Se dice de alguien que está súper desubicado, especialmente cuando está en un ambiente completamente ajeno o no sabe qué está haciendo.
Estar en la pesca
En la Costa Caribe, y en Cesar en particular, estar en la pesca es andar sin hacer mucho, como a la espera de que caiga algo de suerte sin mover un dedo. Es esa vibra de estar medio desparchado, mirando a ver qué sale, pero sin meterle ganas de verdad. Y hay que admitir que a veces suena tentador vivir así.
Posiblón
Se usa cuando algo no solo es posible, sino que pinta casi seguro, como si ya estuviera hecho. Es una forma costeña de decir que la vaina va muy bien encaminada y que hay mucha confianza en que salga. Suena exagerado y sabroso, y la verdad es que pega perfecto con el flow del Caribe colombiano.
Arrechos
En Cesar se usa arrechos para hablar de gente con carácter fuerte, que no se deja joder y está lista para lo que sea. Puede ser alguien con mucha energía, medio rabón o encendido por algo que pasó. El tono depende del contexto, pero casi siempre suena intenso. Y hay que admitir que la palabra tiene bastante sabor costeño.
El detallito
En Cesar un detallito es ese regalo pequeño pero bien pensado, que no cuesta un ojo de la cara pero llega directo al corazón. Sirve para enamorar, para pedir perdón o para arreglar un enredo amoroso sin tanto drama. Es como decir aquí estoy pendiente de ti, aunque ande más pelado que un chontaduro.
Dar la vuelta a la arepa
Se usa cuando una situación que pintaba fea se arregla de repente, o cuando alguien logra cambiar la suerte a su favor. Es como decir que todo se volteó y ahora le está yendo bien. Muy de tierra costeña, con su toque sabroso, y la verdad es que la imagen de la arepa volteándose no se olvida.
Recatar
En Valledupar y en el Cesar se usa para hablar de cuando alguien está en plan conquista intensa, tirando labia, detalles cursis y hasta versos vallenatos para ganarse el corazón de otra persona. Es como enamorar, pero con todo el drama costeño y un toque de novela. Y hay que admitir que a veces queda hasta chistoso.
Estar en la hoja
En la costa Caribe, especialmente en el Cesar, se dice que alguien está en la hoja cuando está enterado de todo el chisme fresco del barrio. Es la persona que sabe quién terminó, quién se cuadró, quién se fue del trabajo y hasta quién peleó en la esquina. Básicamente, es el noticiero ambulante, y hay que admitir que a veces eso entretiene bastante.
Estar en la tablita
Expresión muy usada en el Cesar para decir que alguien está al borde del abismo, a punto de meterse en un lío serio o de que algo le salga mal. Es como caminar por una tabla finita sobre el vacío, cualquier pasito en falso y te vas de cabeza. Suena graciosa, pero cuando te lo dicen es porque la cosa viene pesada.
Vida sabrosa
Expresión costeña para hablar de una vida relajada, sin estrés y con cero apuro. Es como vivir en modo vacaciones eternas, gozando la brisa, el café, la música y el chisme suave. Se usa mucho cuando alguien deja el corre corre y se dedica a disfrutar. Y la verdad, quién no quisiera una vida sabrosa así.
Arrancar la totuma
Expresión muy usada en el Cesar para decir que algo va a empezar con toda, con energía brava y sin flojera. Es como decir que se prende el ambiente, que se activa la cosa con ganas y sin miedo. Suena a fiesta, a trabajo duro o a cualquier plan donde nadie se queda quieto, y la verdad es que anima bastante.
Mamerto
En el Cesar se le dice mamerto al que es medio lenteja para entender las cosas, como despistado crónico. Es el pana que uno quiere, pero que no agarra la idea ni a la tercera explicación. Suena a regaño, pero casi siempre va con cariño y con risas, muy de parranda vallenata y recocha entre amigos.
Estar fondito
Cuando alguien ha comido bien y siente que la barriga está plena, tal y como si el mundo fuera a acabarse ahí mismo, ¡pero de pura satisfacción!
Quedar pelao
En el Cesar se usa para decir que alguien quedó muy asustado, impactado o en shock por algo inesperado, como si el susto te dejara en blanco y sin aire. Es ese momento en que el corazón se te sube a la garganta y quedas todo tembloroso. No es solo miedo, es quedar medio pasmado del susto.
Azulear
En el Cesar se usa para decir que alguien está coqueteando duro, tirando los perros con toda la intención romántica. Es como cuando el man se pone detallista, manda mensajes cursis y se vuelve todo poeta vallenato. El cuento es que el amor se siente tan intenso que hasta le ponen color, por eso lo de azulear, y la verdad suena bien sabroso.
Estar en la ventolera
Se usa en el Cesar para hablar de alguien que anda alborotado, emocionado o en plena racha de buena suerte, como si lo llevara una brisa costeña que no lo deja tocar tierra. Puede ser porque le salió un negocio, un amor nuevo o simplemente porque anda con el ego por las nubes, y la verdad es que suena sabroso.
Echarse un bloque
Expresión costeña para decir que uno se va a pegar una siesta brutal, de esas que te dejan tirado como un bloque de cemento. Se usa cuando el cansancio pega duro o después de un almuerzo bien pesado. Es básicamente declarar que entras en modo vago profesional sin remordimientos, y la verdad es que suena delicioso.
Ponerla
En el Cesar se usa para decir que alguien metió la pata feo, que hizo el ridículo o se equivocó de manera muy evidente. Es como cuando quieres lucirte y terminas quedando como un payaso delante de todo el mundo. Suena suave, pero a veces duele, porque uno sabe que sí la puso durísimo.