Se dice cuando alguien anda metido en el relajo, la fiesta o el desorden alegre, como sin preocupaciones y con ganas de joder un rato. No es necesariamente algo malo, más bien es ese ambiente de bulla, música y gente alborotada donde nadie está serio. Si te dicen que andas en la guachafita, ya sabes.
En Cesar se dice que alguien está en la guachafita cuando anda de rumba, relajado, gozando sin preocupación y con ambiente bien costeño. Es como estar metido en una fiesta eterna, con música a todo volumen, risas, trago y cero ganas de acostarse temprano. Muy del Caribe colombiano, pero sin necesidad de que haya río ni Carnaval oficial.