Se dice cuando te metes de lleno en un chisme ajeno y te quedas pegado al drama, como si te sentaras con palomitas a ver la novela en primera fila. No es solo enterarte, es involucrarte, opinar y hasta llevar y traer. Vamos, que te conviertes en espectador y actor del bochinche.
"Mano, fui por yuca al mercado y terminé entrando en la palomera con el cuento del vecino y la prima del panadero. Salí con el mandado y con tres capítulos de chisme encima."