En el Valle del Cauca, azulear es dejar a alguien esperando como un bobo, no llegar a la cita o incumplir un plan que ya estaba cuadrado. La idea es que la persona se queda mirando al cielo hasta volverse azul de la rabia y la espera. Es muy de acá y, la verdad, tiene su sabrosura.
En el Cesar se usa para decir que alguien está coqueteando duro, tirando los perros con toda la intención romántica. Es como cuando el man se pone detallista, manda mensajes cursis y se vuelve todo poeta vallenato. El cuento es que el amor se siente tan intenso que hasta le ponen color, por eso lo de azulear, y la verdad suena bien sabroso.
Se usa para decir que alguien se puso súper nervioso o apenado, como que se queda frío y no sabe ni qué hacer. Es ese momento incómodo cuando la riegas en público y sientes que te cambia el color de la cara. No es palabra fina, es más bien chiste local, y la neta suena muy de caricatura.