Se usa para decir que algo es muy fácil, casi un chiste, o para pinchar a alguien que está exagerando lo difícil que es una tarea. Tiene un toque burlón, medio canchero, típico de charla entre amigos. Es como decir que solo hace falta estar medio despierto para poder hacerlo sin drama.
Se usa para hablar de alguien que se deja convencer, enredar o tumbar muy fácil, como que es medio ingenuo y se cree todo. Es el típico que firma lo que sea por no pelear, o que cae en cada cuento del tío. No es maldad, es más bien que confía demasiado, y a veces da hasta ternura.
Término despectivo muy usado en el Cesar para señalar a alguien que es facilito para convencer, manipular o enredar con cualquier cuento. Es como decir que es un blando, pero con sabor vallenato y un toque de burla. Se usa mucho entre amigos para vacilar al que siempre cae redondito, aunque a veces también duele un poquito.
Se dice cuando algo está facilísimo, casi regalado. Es una forma coloquial y medio burlona de decir que no tiene ciencia, que sale sin sudar. En La Guajira te puede sonar en charla de calle para tareas, exámenes o cualquier vuelta que se resuelve rápido. Vamos, que ni te despeinas.