¡Qué vaina tan natural!

Expresión sarcástica muy de la tierrita para burlarse de algo que claramente es forzado, artificial o lleno de truco, pero que lo venden como si fuera súper orgánico y espontáneo. Se usa cuando todo el mundo nota que la cosa está más montada que propaganda política en campaña, y uno no puede evitar soltar la pulla con risita incluida.

"Pusieron a ese man que nunca ha pisado una finca a hablar de café especial y sostenibilidad, qué vaina tan natural, parecía comercial barato grabado en el baño del terminal."

Trepa que trepa

Se usa para hablar del típico personaje que vive lamboneando al jefe, buscando palanca y acomodándose donde le convenga con tal de subir. No es solo ambicioso, es bien arribista y poco sincero, todo el tiempo viendo a quién se le pega. Y hay que admitir que uno los ve venir a kilómetros, pero igual fastidian.

"Desde que supo que iban a abrir vacante en la gerencia, ese man anda trepa que trepa, llevándole tintico al jefe y comentando todo lo que oye en la oficina."

Estar parchao

En Risaralda y en general en el Eje Cafetero, estar parchao es estar relajado, sin afán, gozándose el momento con los panas. Es como estar en modo chill, tirando charla, riéndose de bobadas y dejando que el tiempo pase sabroso. Nada de estrés, solo buena vibra y un parche bien montado.

"Parce, hoy no voy a hacer ni cinco, voy a poner música, pedimos empanadas y nos quedamos parchados en el balcón viendo llover sobre el cafetal."

Pisar baldosas

Expresión muy usada en Risaralda para hablar de salir a rumbear duro, a bailar toda la noche hasta quedar molido. Es como decir que uno va a darle tan fuerte a la pista que hasta el piso sufre. Suena inocente, pero todos saben que implica música a tope, traguito y cero ganas de irse temprano.

"Parce, aliste esos zapatos porque hoy vamos a pisar baldosas en Pereira hasta que el DJ se canse y nos apaguen las luces del sitio."

Quedarse en la verraca olla

Expresión muy de Risaralda para decir que uno quedó sin un peso, en la inmunda económicamente, con los bolsillos más vacíos que nevera de soltero. Se usa cuando ya no hay de dónde raspar ni para el bus, y toca aguantar hasta la próxima quincena. Es medio trágica, medio chistosa, porque todos hemos estado ahí.

"Parce, pagué arriendo, salí a rumbear y compré empanadas pa' todo el parche, y vea, quedé en la verraca olla, tocó pasar la semana a punta de tinto fiado en la tienda."

Zarpar

En Risaralda se usa zarpar para hablar de cuando alguien ya está medio dormido en la fiesta y empieza a irse apagando hasta que se va. Es como si el cuerpo siguiera ahí, pero la mente ya estuviera en la cama. Muy de borracho que se queda viendo a la nada, y la verdad es que la imagen tiene su gracia.

"Parce, Camilo ya está zarpando, mírelo todo ido en la silla, mejor pidamos el taxi antes de que se quede dormido en la mesa del billar."

Dar papaya

En Risaralda y en casi toda Colombia se usa para decir que alguien se expone de forma muy ingenua y deja todo servido para que le roben, lo engañen o se aprovechen. Es como poner la tentación en bandeja y luego sorprenderse porque pasó algo malo. Y la verdad, uno a veces da papaya bien sabroso.

"Parce, dejó el celular en la mesa del bar y se fue al baño todo confiado. Yo solo pensé: este man sí que le encanta dar papaya, luego no llore si se lo tumban."

Cocholate

En Risaralda y la tierrita cafetera se usa cocholate para hablar de una buena propina, de esas que se dejan cuando el servicio estuvo una chimba. Es como decir que le sueltas un extra al mesero o a quien te atendió, porque te consintieron sabroso. Y la verdad, cuando lo atienden a uno así, provoca soltar el billete sin dolor.

"Parce, ese man de la cafetería me sirvió el tinto bien cargado, me echó charla y hasta me regaló una almojábana, tocó dejarle su buen cocholate pa' que siga así de querido."

Empezar a la colombiana

Se usa para decir que arrancas el día con un café tan cargado que casi te reanima a los muertos. Es ese tinto bien oscuro, espeso y poderoso que te pega un sacudón y te deja con los ojos como faros. Básicamente es desayunar a punta de cafeína brava, muy al estilo cafetero colombiano.

"Parce, dormí como tres horas nada más, así que hoy me voy a empezar a la colombiana con un tinto bien cargado pa' no quedarme dormido en plena reunión."

Doblar el pico

En Risaralda se usa para decir que alguien comió durísimo, que se pasó de la raya con la tragadera. Es como cuando ves a un pana que no suelta el plato y sigue repitiendo sin pena. Sirve tanto para vacilar a un amigo glotón como para admitir que uno mismo se dio una atracada brava.

"Parce, ayer en el asado doblé el pico feísimo, me comí media res, dos arepas con quesito y todavía me antojé de natilla con buñuelo."

Estar hecho un paisa

Se usa en Risaralda y la zona cafetera para decir que alguien está lleno de energía, animado, con toda la actitud y el empuje típico del paisa trabajador. Es como estar piloso, con ganas de hacer mil cosas y sin miedo al día. Y la verdad, cuando uno está así, hasta el lunes sabe menos feo.

"Parce, después de ese tintico bien cargado quedé hecho un paisa, con ganas de trabajar, estudiar, ir al gimnasio y hasta ayudarle a mi mamá a lavar la loza sin que me regañe."

Lavar el alma

En Risaralda se usa para hablar de tomarse un aguardientico bien sabroso para espantar penas, tristezas y mala vibra. Es como decir que ese traguito te resetea el ánimo, te quita el guayabo del alma y te deja listo para seguir parchando. Muchos juran que un buen guaro lava más que cualquier terapia cara.

"Parce, después de esa tusa tan brava, nos vamos pa' la esquina a lavar el alma con unos guaros y buena música de despecho"

Peluca

En Risaralda decir que alguien anda de peluca es que está insoportable, todo quejas, tirando mala vibra y amargando el parche. Es esa persona que llega y de una daña el ambiente con su actitud. No es que esté bravo nomás, es que está intenso, cansón y con cero ganas de disfrutar. Y sí, a veces todos andamos de peluca.

"Parce, ayer fuimos a jugar micro y Julián todo el rato andaba de peluca, regañando a todo el mundo y alegando por cada falta, nos tocó mandarlo pa' la casa"

Echarse la bendición

En Risaralda se usa para decir que alguien se encomiende a Dios antes de hacer algo difícil o arriesgado. Es como decir que se prepare, que rece un poquito y se lance con fe. Sirve para exámenes, entrevistas, ligues imposibles y toda misión suicida del día a día. Y la verdad, a veces sí parece que ayuda.

"Parce, mañana tengo entrevista en una multinacional y ni idea de inglés, me voy a echar la bendición y que sea lo que Dios quiera."

Ir de paseíto

Cuando alguien se va sin rumbo fijo a caminar por la ciudad, a ver qué se encuentra, algo así como un tour improvisado.

"¿Qué cuentas? Pues nada, estoy aburrido en casa. Creo que me iré de paseíto por el parque a ver si al menos pillo una buena empanada."

Tío berraco

En Risaralda decir que alguien es un tío berraco es decir que es muy valiente, decidido y con una energía brava para todo. Es ese parcero que no se raja, se mete en cualquier vuelta y siempre va de frente. A veces también suena a respeto, como quien dice que esa persona es muy capaz y bien guerrera.

"Ese man es un tío berraco, se fue en cicla hasta el Nevado con lluvia, sin chaqueta y todavía llegó fresco a tomarse unas polas con nosotros."

Salir de pingo

Se usa en Risaralda para hablar de salir de fiesta con toda, sin pensar mucho en la hora de regreso ni en portarse muy bien que digamos. Es como anunciar que la noche se va a descontrolar un poquito, con trago, baile, risas y probablemente chisme al día siguiente. Y hay que admitir que la expresión suena sabroso.

"Parce, hoy cobré la quincena, así que alístese que vamos a salir de pingo por todo Pereira y volvemos cuando ya estén poniendo el caldo en la esquina."

Milagrero

En Risaralda se le dice milagrero a la persona que vive esperando que todo se le arregle por arte de magia, pero no mueve un dedo. Siempre sueña con pegarse la gran vida con un premio, una herencia o cualquier cosa caída del cielo. Es ese personaje que habla mucho de futuro brillante, pero en la práctica no hace ni el más mínimo esfuerzo.

"Parce, ese Juan sí es milagrero, todos madrugando a camellar y el man tirado en la cama diciendo que este año sí se gana el chance y se va a vivir a Miami."

Todavía llegando

Expresión muy de acá para hablar de alguien que siempre anda como desfasado, con cara de recién aterrizado, pero en verdad no va tarde. Es esa persona que parece que el reloj le corre distinto, llega con calma, medio despistada, y aun así todo le sale. Y hay que admitir que tiene su encanto medio cósmico.

"Mire a Juan, todavía llegando, entra al parcial con el esfero prestado, el pelo todo alborotado, y aun así el man se saca cinco mientras uno madruga y ni así."

Echar charcha

Expresión muy de Risaralda para hablar de ponerse a chismosear sabroso, comentar la vida ajena y meterle un poquito de veneno a la conversación. Es como sentarse con el tintico a desmenuzar el drama del barrio, con risas, exageraciones y algún que otro detallito inventado. Y aceptémoslo, a veces es el deporte favorito del pueblo.

"Parce, hoy donde la vecina se armó combo completo para echar charcha del vecino que llegó en moto nueva y ya dicen que eso es puro cuento chimbo."

Facilongo

Se usa para hablar de alguien que se deja convencer, enredar o tumbar muy fácil, como que es medio ingenuo y se cree todo. Es el típico que firma lo que sea por no pelear, o que cae en cada cuento del tío. No es maldad, es más bien que confía demasiado, y a veces da hasta ternura.

"Parce, a ese Miguel le ofrecieron invertir en una cripto de gallinas espaciales y el man, todo facilongo, ya estaba vendiendo la moto para meterle plata al negocio milagroso."

Estar en las que me truje

Expresión muy usada en Risaralda para decir que uno está metido de cabeza en un asunto serio, complicado o que le exige toda la energía. Es como decir que anda ocupado en lo que le toca, en lo que se buscó, y que no está para distracciones. Suena medio dramática, pero también tiene su gracia porque deja claro que uno está hasta el cuello.

"Parce, no me friegue que estoy en las que me truje con este negocio, si me descuido me tumban y quedo viendo un chispero todo el mes."

Verraquera

En Risaralda, verraquera es esa mezcla de valentía, berraquera y calidad brutal. Se usa para decir que algo está increíble, que alguien le mete toda la energía o que la situación está muy potente. Es muy paisa, muy de gente echada pa' lante que no se rinde fácil y encima lo hace con estilo.

"Parce, esa banda tocó con toda la verraquera anoche, casi se cae la discoteca de tanto grito y perreo intenso."

Echar vapor

Expresión muy de la tierrita para hablar de alguien que está vagueando, aplazando todo y haciéndose el loco para no trabajar. Es como cuando uno parece ocupado, pero en realidad no hace nada útil. Mucho ruido, mucho humo y cero avance. Y sí, todos hemos echado vapor alguna vez, aunque no lo confesemos.

"Hermano, deje de echar vapor mirando el celular y venga más bien a ayudar a lavar esos platos que eso no se hace solo, pues."

Estar en el parche

En Risaralda se usa para decir que uno está con el combo, relajado, parchado y pasando bueno, casi siempre en la calle o en la esquina, con música, chisme y una que otra pola. Es como estar en el plan perfecto con la gente indicada, sin mucha plata pero con toda la actitud, que al final es lo que más vale.

"Parce, hoy no hay plata pa' rumba fina, pero nos vamos pa' la esquina con el combo a estar en el parche, con polita fría, bafles a todo taco y chisme hasta que amanezca."

Estar en la arena

En Risaralda se usa para decir que alguien está en la mala, lleno de problemas o bien enredado con deudas, líos amorosos o trabajos imposibles. Es como estar metido en un rollo del que no se ve salida fácil y todo se siente pesado. No es literal, pero sí deja claro que la persona la está pasando feo, aunque a veces se diga con humor.

"Uy, parce, desde que me echaron del camello estoy tan en la arena que ni pa’ un tintico tengo, me toca pedir fiado en la tienda del barrio."

Huelepega

En Risaralda se le dice huelepega al que siempre anda más limpio que un hospital, pero vive cazando plan y rumba gratis. Es el típico que cae a las fiestas sin poner un peso, pero siempre aparece donde hay música, trago y comida. No es que sea malo, pero sí es bien pegado, y la fama no se la quita nadie.

"Parce, armamos una parranda bien brutal y sin decir nada ya cayó el huelepega del barrio, llegó primero que el DJ y sin traer ni una Pony Malta."

Estar comprado

En Risaralda se dice que alguien está comprado cuando anda tan metido en un tema que parece que le hubieran pagado por eso. Puede ser por un proyecto, una relación, un juego o hasta por un chisme. Está tan enfocado que se olvida del resto del mundo, como en modo fanático total, y la verdad a veces da hasta risa.

"No le escriba más a Camilo, parcero, ese man está comprado con el jueguito ese del celular y ni se acuerda que tiene amigos en la vida real."

Chico de las onces

En Risaralda se le dice chico de las onces al novio o pretendiente que solo aparece a la hora del cafecito con pan, buñuelo o lo que haya para picar. Es el que llega todo amoroso cuando hay onces, pero se esfuma cuando toca invitar, ayudar o ponerse serio. Básicamente, es un interesado con pinta de romántico.

"Mija, ese man es puro chico de las onces, llega todo meloso cuando hay pandebono y tinto, pero cuando toca pagar la cuenta se hace el que dejó la billetera en la casa."

Parchar entre tibios

Se usa para hablar de cuando uno se junta con el combo más relajado, esos que no se matan por la rumba ni por el desorden, sino que se quedan tirados en el parque hablando basura, chismoseando y matando tiempo. Son como vaguitos de confianza, buena onda, cero estrés. Y la verdad, a veces es el mejor plan del mundo.

"Parce, la fiesta está muy cara y ando re misio, mejor parchamos entre tibios en el parque con una gaseosa y viendo quién pasa por la calle."

Oler a vareta

Se usa cuando alguien llega con ese olorcito inconfundible a marihuana, como diciendo que viene bien prendido o que estuvo fumando hace nada. No es que huela raro en general, es que huele a vareta y todo el mundo se da cuenta. En Risaralda y el Eje Cafetero se pilla al vuelo, y hay que admitir que la expresión tiene su gracia.

"Parce, apenas entró el profe al salón empezó a oler a vareta y todos miramos a Jairo, que venía muerto de la risa con los ojos todos rojos."

Hacerle el oso invisible

Se usa cuando alguien se esfuerza por impresionar, lucirse o llamar la atención y nadie le para bolas. Queda en ridículo, pero ni siquiera consigue que lo noten, como haciendo el oso en modo fantasma. Es como hacer el show para la pared, muy triste y muy chistoso a la vez, típico drama paisa.

"Marica, Laura se arregló toda, se echó medio perfume y llegó temprano a la fiesta, y al man ni se le movió un pelo, le hizo el oso invisible durísimo."

Mamar gallo

Expresión muy paisa y del Eje Cafetero para decir que alguien está perdiendo el tiempo, haciendo chistes, echando carreta o aplazando lo que tiene que hacer. Es como el deporte oficial de los que dejan todo para después y encima se ríen. Suena gracioso, pero cuando te toca esperar el informe ya no hace tanta gracia.

"Ay, Carlos, no me vengás con cuentos que yo sé que estabas mamando gallo en la cafetería con los del parche en vez de terminar ese informe todo chimbo."

Dar lora

Expresión muy usada para decir que alguien habla sin parar, fastidia con el mismo tema o insiste tanto que ya cansa. Es como tener un perico al lado repitiendo todo el día. Puede ser con chisme, quejas o pura carreta, pero la idea es que la persona está intensa. Y hay que admitir que a veces da risa ver a alguien dando tanta lora.

"Parce, ese man lleva toda la tarde dando lora con el mismo chisme, ya ni el perro quiere quedarse en la sala a escucharlo."

Renovar la cafetera

En Risaralda se usa para hablar de cambiar de pareja, casi siempre en tono de chisme o vacile. La idea es que, así como uno cambia la cafetera por una más moderna o que saque mejor tinto, hay gente que cambia de novio o novia con bastante alegría. Es medio burlón, pero en tierra cafetera la metáfora tiene su encanto cafetero.

"Parce, ese man no se aburre, terminó con la novia el viernes y el domingo ya estaba renovando la cafetera en la fiesta del pueblo, con otra bien distinta."

Berraquera

Palabra mágica muy paisa para decir que alguien tiene mucha energía, fuerza y determinación, como si nada lo tumbara. También se usa para decir que algo está muy bueno o es de excelente calidad. Es de esas expresiones cafeteras que suenan sabroso y que uno suelta con orgullo, porque la berraquera se presume.

"Parce, esa pelada es una berraquera, estudia, trabaja en el cafetal, cuida a los chinos y todavía le queda ánimo pa' irse de rumba el fin de semana"

Chismorreo

En Risaralda el chismorreo es casi deporte nacional, es ponerse a rajar sabroso de todo el mundo mientras se toma tinto. No es solo contar el chisme, es meterle drama, exagerar un poquito y darle sabor como a un buen sancocho. A veces es puro entretenimiento y a veces arma novelón, pero toca admitir que es bien divertido.

"Nos sentamos en la tienda de don Jairo a tomar tinto y terminamos en tremendo chismorreo, salí sabiendo con quién anda la vecina, quién quedó endeudado y hasta quién se cree influencer del barrio."

Señorito

En Risaralda se usa para vacilar a alguien que se cree muy importante, muy fino o muy de clase alta, pero que igual termina haciendo los mandados como cualquiera. Es medio cariñoso y medio burla, perfecto para bajarle los humos a ese amigo creído. Y hay que admitir que suena sabroso cuando se suelta en el momento justo.

"Uy, señorito, tan elegante y todo y le tocó ir por las empanadas y la gaseosa porque a nosotros nos dio pura pereza movernos del sofá."

Armar la girada

Expresión muy usada para hablar de montar una salida bien sabrosa con los panas, donde hay rumba, trago y desorden del bueno. Es como decir que se va a organizar un plan fuerte, con música a todo volumen y cero ganas de acostarse temprano. Suena a fiesta larga y con historias para chismosear después.

"Parce, el sábado vamos a armar la girada en la finca, así que caiga temprano con guaro, perreo y ganas de amanecer viendo el sol por Santa Rosa."

Estar como lobo

En Risaralda se usa para decir que alguien tiene un hambre brutal, de esas que uno se come hasta lo que no es de uno. Es como estar muerto de hambre, con unas ganas de comer que asustan. También puede usarse para exagerar un poco, porque a la gente le encanta el drama cuando habla de comida.

"Parce, llegué de la U como a las tres, estaba como lobo y me bajé dos bandejas paisas y todavía pregunté si quedaba arepa por ahí."

Echarle plomo

En Risaralda se usa para decir que a algo hay que meterle ganas, esfuerzo y constancia, como ponerse juicioso a darle duro a una tarea complicada. Es como decir que no se va a hacer a medias, sino con toda la actitud y sin aflojar. Suena intenso, pero en el día a día es más buena vibra que amenaza.

"Parce, ese parcial de cálculo está bravisísimo, pero relajado que este finde nos juiciamos, le echamos plomo toda la noche y salimos con cinco en esa vuelta."

Estar en la inmunda

Expresión muy usada para decir que alguien la está pasando mal, sin plata, sin suerte o metido en un lío bien bravo. Es como estar en la mala, todo le sale torcido y no ve por dónde salir. Muy del parche paisa y cafetero, y hay que admitir que suena tan dramática que hasta da risa.

"Parce, sin trabajo, sin novia y con el arriendo atrasado, usted sí que está en la inmunda, ni vendiendo tintos en la esquina se salva."

Billete preciado

Expresión juguetona para hablar de la plata cuando uno la cuida como si fuera tesoro, sobre todo cuando ya casi no queda ni para el bus. Suena medio dramático pero con cariño, como quien se ríe de su propia peladera. Y hay que admitir que tiene su encanto cuando se dice con tonito paisa.

"Parce, con esa subida del café y la gasolina, toca cuidar cada billete preciado o terminamos fiando hasta el tintico de la esquina."

Capaz que sí o capaz que no

Se usa cuando alguien no tiene ni idea de qué va a hacer, pero igual suelta algo para no quedar como indeciso total. Es la respuesta perfecta cuando no quieres comprometerte con un sí ni con un no, pero tampoco quieres sonar aguado. Básicamente es el comodín del vago mental, y hay que admitir que tiene su gracia.

"¿Entonces qué, vas a ir al guaro con los parceros o se va a quedar viendo novela con la mamá? —Capaz que sí o capaz que no, espere a ver si me animo y si no me gana la pereza."

Echarse la vaca

Expresión muy usada entre pelados de Risaralda para hablar de faltar al colegio, a la U o a cualquier compromiso por pura pereza o porque salió un plan más sabroso. Es como decir que uno se hace el loco y se vuela de la responsabilidad. Suena relajado, medio travieso y la verdad es que a veces provoca usarla.

"Parce, mañana hay parcial pero está mejor el paseo a Santa Rosa, echémonos la vaca y nos vamos a las termales con toda la gallada"

Ruedear

En Risaralda se usa para hablar de alguien que da vueltas y vueltas sin lograr lo que busca, ya sea caminando, en carro o hasta en la vida misma. Es como andar rondando sin rumbo claro, gastando tiempo y energía. A veces suena a burla cariñosa, como diciendo que la persona está embolatada pero con estilo.

"Parce, llevo toda la tarde ruedeando por el centro buscando tenis baratos y nada que pillo, ya me duele hasta el orgullo de tanto dar lora por esas calles."

Caminar a lo paisa

Expresión de Risaralda y del eje cafetero para decir que alguien va con toda la calma del mundo, sin afán, como si el tiempo le sobrara. Es ese paso relajado del paisa que se toma la vida suave, conversa, mira vitrinas y ni se inmuta porque el bus ya va arrancando. Y hay que admitir que a veces ese ritmo se antoja.

"Parce, apúrele que el bus ya va pitando y usted ahí, caminando a lo paisa, saludando hasta al perro del vecino como si no fuéramos re tarde."

Muy propio

En Risaralda se usa para decir que algo o alguien está bien presentado, elegante o con la actitud perfecta para la ocasión. Es como decir que está impecable, bien puesto y sin un pero. Se puede usar para la ropa, el comportamiento o hasta para un plan que quedó bien organizado, y la verdad suena bien fino.

"Parce, ese saco que te compraste está muy propio pa' la entrevista, vas a dejar al jefe todo contento con ese flow tan serio."

Echarle azúcar al café

Se usa cuando alguien empieza a soltar halagos, promesas bonitas o a ponerse meloso para conseguir algo. Es como endulzar la situación para que el otro afloje, firme, preste plata o haga el favor. No siempre es mala vibra, pero se nota que hay interés detrás. Y hay que admitir que a veces funciona demasiado bien.

"Deje de echarle azúcar al café al jefe, que ya todos sabemos que lo que quiere es que le den más días libres pa’ irse a tomar guaro al pueblo."

Dar papaya

En Colombia, dar papaya es ponértela fácil para que alguien se aproveche de ti. Es dejar una oportunidad servida en bandeja, ya sea por descuido o por confiarte de más. Se usa mucho como advertencia callejera: no te expongas, no seas inocente, porque si te pasa algo, fue por dar papaya. Duro, pero real.

"Parce, si te vas a bajar del bus con el celular afuera, estás dando papaya. Guárdelo bien, que por acá el vivo vive del bobo."
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