En Santa Cruz, topase es cruzarte de golpe con alguien conocido sin haber quedado, ya sea en la plaza, en el micro o en plena farra. A veces es buena onda porque te pones a chismosear un rato y otras es medio incómodo, pero igual toca saludar. Es como que la ciudad es un pañuelo y todos se topan con todos.
En Risaralda, topase es encontrarse con alguien o algo de repente, sin planearlo, casi como chocar de frente con la situación. Puede ser cruzarse con un amigo en el centro, pero también toparse con un problema o un chisme que te deja medio loco. Es ese encuentro inesperado que te cambia el rumbo del día, para bien o para mal.
En Dominicana, topase con alguien es encontrarse a una persona de manera inesperada, casi siempre en la calle, en el colmado o en cualquier esquina del barrio. Suele traer chisme, risas o un boche pendiente, porque uno nunca se topa con gente tranquila. Es como que el destino te la tira de frente y tú resuelves ahí mismo.
En Aysén, topase o topai con alguien es encontrártelo de pura chiripa, sin haber quedado ni nada. Es como ir a hacer un mandado tranquilo y de repente ¡pum!, aparece el compa que no veías hace años. En una región tan grande y perdida, estas coincidencias tienen su magia y hasta dan tema de conversa para rato.
Verbo bien común en México para decir que te encontraste con alguien de casualidad, sin planearlo, a veces justo cuando menos te conviene. Es como cruzarte de frente con esa persona en la calle, el súper o el camión. Suele llevar ese toque de sorpresa y hasta de pena ajena. Pasa más de lo que uno quisiera.
En Carabobo se usa para decir que te encuentras a alguien de sorpresa, sin planearlo, en la calle, en el mercado o donde sea. No es solo ver a la persona, es que te paras, te quedas pegado hablando, echando cuentos y chismeando un buen rato. Y claro, siempre es la excusa perfecta para llegar tarde a todo.
En Huila, topase es encontrarse con alguien de repente, sin planearlo, ya sea de frente en la calle o cruzándoselo en una rumba bien prendida. Puede ser un choque literal o solo un encuentro casual que termina alargando el día. A veces uno se topa con gente que ni quería ver, y otras con gente que alegra la tarde.
En Lima, topase con alguien es cruzártelo de casualidad, sin planearlo, y a veces en el peor momento. Es ese encuentro sorpresa que te deja tieso, tipo cuando vas tranqui a la bodega y zas, aparece tu ex o tu jefe. No siempre es incómodo, pero suele venir con su buena dosis de roche.