Echarle la cantaleta
Se usa cuando alguien te regaña o te critica repitiendo lo mismo una y otra vez, como disco rayado que no se calla. Es muy típica de las mamás cuando uno no hace los oficios, pero también la aplica la pareja, la abuela o hasta el profe intenso. Y hay que admitir que a veces uno sí se la gana.
Cumplirse
En Huila se usa cumplirse para hablar de cuando algo, casi siempre malo o incómodo, termina pasando tal como se venía anunciando. Es como decir que la mala espina se hizo realidad, que el presagio no falló. Suena medio dramático, pero tiene su gracia cuando todo el mundo ya lo veía venir.
Echar plancha
En Huila se usa para hablar de pasar el rato tirado sin hacer mayor cosa, como en modo pereza absoluta. Es quedarse en la casa descansando, sin planes, sin afán y casi sin moverse del sofá o de la cama. Es como declararse en huelga de productividad por un rato, y la verdad es que suena bastante tentador.
Picarón
En Huila se le dice picarón a la persona que se hace la mosquita muerta, pero en realidad es más viva que cualquiera. Se hace el despistado, pero está pendiente de todo para sacar ventaja, ya sea en negocios, en el amor o hasta jugando parqués. Y hay que admitir que a veces hasta cae bien su maña.
Aflojar el bejuco
En Huila se dice aflojar el bejuco cuando alguien está todo tenso, estresado o bravo y le toca relajarse un poco. Es como decir que suelte la cuerda porque la tiene retemplada. Sirve para bajar el drama, calmar los ánimos y recordar que la vida no es solo sufrir, y la verdad es que suena bien sabroso.
Camello
En Huila y en buena parte de Colombia, camello es la forma coloquial de hablar del trabajo, la chamba de todos los días. Se usa tanto para referirse al empleo como a una tarea pesada que toca sacar adelante sí o sí. Suena a queja, pero también a orgullo de currante que no se rinde ni a palos.
Estar embolatado
Se usa cuando alguien está perdido, confundido o sin idea de qué hacer, como si tuviera la cabeza hecha un ocho. Puede ser porque no entiende la situación, porque tiene mil cosas encima o porque simplemente se le apagó el cerebro. Es muy típica en Colombia y, la verdad, describe perfecto esos momentos de bloqueo mental total.
Chúmbale
Expresión huilense para apurar a alguien y meterle velocidad, casi siempre en plan fiesta o recocha. Es como decir muévase ya, pero con sabor a parranda, música a todo taco y calorcito de tierra caliente. Suena medio mandón, pero en confianza se usa con cariño, sobre todo cuando la rumba está buena y nadie quiere que se enfríe.
Ajuiciar
En Huila decir que alguien se va a ajuiciar es que por fin va a sentar cabeza, dejar la loquera y ponerse serio con la vida. Puede ser que deje tanta rumba, que estudie juicioso o que por fin trabaje en serio. Es como pasar de vivir en modo desparche a modo responsabilidad total, aunque a veces no les dura mucho.
No dar capítulo
Se usa para decir que alguien no pone cuidado a lo que le dicen, como si las cosas no fueran con esa persona. Puede ser porque está en la luna, porque le da pereza el tema o porque simplemente le importa un rábano. Es muy de cuando uno habla serio y el otro está en modo estatua, sin reaccionar ni poquito.
Pasión huilense
Se usa para hablar del amor exagerado que muchos huilenses sienten por su tierra, su música y su café. Es ese combo de escuchar un buen sanjuanero, zapatear duro y rematar con varios tintos bien cargados. Es como decir que alguien lleva el Huila tatuado en el alma, y la verdad es que se contagia bastante.
Diamantarse
En Huila se usa para decir que alguien se arregló con toda, con brillo, maquillaje, joyas y pinta de novela, tanto que casi encandila. Es como emperifollarse pero versión coste de luz alta. Se suelta mucho en tono de burla cariñosa, porque a veces la gente se diamantá más de la cuenta, y hay que admitir que hace gracia.
Llevar del tabique
Expresión huilense para cuando a alguien le cae un regaño bravo, una jalada de orejas de esas que uno no olvida. Es como decir que lo agarraron del tabique, o sea de la nariz, y lo pusieron en su sitio con todo el carácter. Parecida a llevar del pelo, pero más pesada, más de casa de abuela brava y papá con correa mental.
Fino pero no fino
Se usa cuando algo o alguien quiere verse elegante, de buen gusto o muy de alta clase, pero en realidad es pura pinta barata. Es como decir que se ve fino a lo lejos, pero de cerca se le nota lo chimbo y lo ordinario. Es perfecta para bajarle el humo a la gente que se cree mucho.
Ñapa pa' rumba
En Huila se usa para hablar de esa energía extra o ese empujoncito final que uno se gana o se guarda para salir de rumba después de un día largo. Puede ser un pago adicional, un tiempito libre o simplemente las ganas que aparecen al final. Es como decir que ya hay combustible listo para la farra, y la verdad suena sabroso.
Peye
En Huila peye es la palabra estrella para rajar de algo feo, de mala calidad o que se ve todo chimbo. Sirve para ropa, planes, lugares o hasta para un corte de pelo mal hecho. Es como decir que algo no pasa el filtro de la dignidad. Y la verdad, suena tan sabroso que provoca usarla diario.
Poner a volar chispitas
Se usa cuando la cosa se empieza a calentar y ya se ve venir la pelea, la discusión o el chisme bravo. Es como cuando todo el mundo está tranquilo y de repente alguien suelta un comentario venenoso y ¡pum!, empiezan a volar chispitas por todos lados. Es muy de cuando el ambiente se pone tenso y uno dice uy, aquí fue.
Andar suavecito
Significa ir con calma, sin prisas y relajado; como fluir por la vida sin preocupación.
Pegarse una brillada
Expresión muy usada para hablar de alguien que está presumiendo duro, queriendo llamar la atención y quedar como el más importante del parche. Es como cuando la persona se echa flores sola y se cree la última Coca-Cola del desierto. No siempre es mala vibra, pero sí suena a que se está pasando de agrandado.
Saber a torreja
En Huila se usa para decir que algo está buenísimo, que sabe delicioso o que está hecho con todo el cariño, como una torreja recién salida del fogón. Puede ser comida, bebida o hasta un beso bien dado. Es de esas expresiones que dan hambre solo de oírlas, y la verdad es que tiene su encanto casero.
Ir a toda altura
Se usa en Huila para decir que alguien va con todo, sin miedo y a máxima velocidad, ya sea manejando, trabajando o metiéndose en líos. Es como ir embalado, sin frenos y sin pensar mucho en las consecuencias. Suena muy de pueblo caliente, de carretera destapada y de gente que no le tiene miedo a nada.
Culebra'tá
Expresión huilense para hablar de un calor brutal, de esos días pegajosos en que el sol cae a plomo y uno siente que se derrite hasta el alma. Cuando alguien dice que hay culebra'tá es porque el ambiente está tan pesado que provoca quedarse quieto a la sombra sin mover ni un dedo.
Deje así
Expresión muy huilense para cortar la cosa y decir que mejor no se haga nada más. Es como decir no se complique, déjelo quieto, ya estuvo bueno de darle vueltas al asunto. Sirve tanto para comida, favores o discusiones eternas. Y hay que admitir que es perfecta para cuando uno ya está mamado del tema.
Cucho
En Huila cucho es la forma coloquial de referirse al papá o a un señor mayor, con tono entre cariñoso y medio burlón. Es como decir viejo, pero con sabor bien colombiano. A veces suena respetuoso, a veces suena a recocha, todo depende del tono y de cuánto necesites que el cucho te salve el mes.
Paniquearse
En el Huila paniquearse es entrar en modo pánico total cuando algo se sale de control, casi siempre por culpa de la plata o algún problema que se vino encima de la nada. Es como pasar de estar relajado a sudar frío en un segundo. Es medio dramático, pero hay que admitir que a veces es hasta chistoso.
Estar como el Huila
Se usa en Huila para hablar de alguien que nunca aparece, que se pierde del parche o que anda todo despistado, como si se hubiera esfumado del mapa. Es ese amigo que siempre dice que llega y nada que llega. Y hay que admitir que la expresión tiene su gracia porque suena medio misteriosa.
Jartufo
En Huila le dicen jartufo al que habla y habla, se llena de teorías, cháchara y promesas, pero a la hora de la verdad no hace ni un culo. Es ese personaje que siempre tiene un plan maestro, un negocio millonario o una idea brillante, pero todo se queda en carreta. Y hay que admitir que a veces da risa escucharlo.
Irse por el túnel
Se usa cuando alguien se va de fiesta y se emborracha tan duro que pierde la noción de todo, se desconecta del mundo y nadie sabe bien qué hizo. Es como si hubiera entrado a un túnel oscuro de guaro y locura del que solo sale al otro día todo vuelto nada. Y hay que admitir que la imagen es bastante gráfica.
Parroquiar
En Huila, parroquiar es decir que te vas al bar a tomar unos tragos con los panas, como quien va a misa pero de aguardiente. Es un eufemismo medio pícaro, porque suena religioso aunque en realidad vas es a pecar sabroso. Y hay que admitir que la ironía tiene su encanto.
Armar el circo
Se usa cuando alguien hace un escándalo brutal por una bobada, como si montara todo un show con payasos, luces y drama innecesario. Es para decir que está exagerando de más, que se está yendo de largo por algo mínimo. Y hay que admitir que a veces ver a alguien armando el circo tiene su punto de comedia.
Ponerle la totuma
Expresión huilense que se usa cuando alguien se esfuerza a lo bruto, mete toda la energía y las ganas para que algo salga bien, casi siempre con poquitos recursos. Es como decir que toca apretar, rebuscárselas y no aflojar ni un segundo. Suena muy de pueblo trabajador, y la verdad es que tiene bastante sabrosura.
Saberla toda
Se usa para hablar de alguien que posa de sabio, que se cree el gurú del barrio y actúa como si tuviera respuesta para todo. Habla con seguridad, mete palabrejas raras y da consejos a todo el mundo, pero cuando uno rasca un poquito se nota que es más carreta que conocimiento real. Igual, a veces hasta hace gracia verlo tan convencido.
Echar carrera
En Huila, echar carrera es armar un pique amistoso para ver quién llega primero o quién termina algo antes, ya sea la comida, el trago o el trayecto en bici. No es una competencia seria, es más bien vacile y ganas de molestar al otro. Y toca admitir que a veces uno echa carrera sin aire pero con orgullo.
Estar en la morocha
En Huila se dice estar en la morocha cuando alguien anda pelado, sin plata, pasando una racha económica bien brava. Es ese momento en que toca apretarse el cinturón, hacer maromas para llegar a fin de mes y hasta pensar dos veces antes de invitar un tinto. Y sí, da risa hasta que te pasa a ti.
Echar plancha
En Huila se usa para decir que alguien está mintiendo descaradamente, exagerando la historia o tratando de tapar algo con cuentos bien rebuscados. No es solo mentir, es adornar la cosa para que parezca seria y creíble. Suena chistoso, pero cuando alguien echa plancha uno ya sabe que algo huele raro.
Pegarla del techo
Expresión muy huilense para decir que alguien está exageradamente feliz, emocionado o alborotado, casi que se sube por las paredes. Se usa cuando la persona está tan contenta que no se queda quieta, grita, salta y arma todo el show. Es como estar pasado de alegría, y la verdad suena bien sabroso.
Mandar guarapo
Expresión muy huilense para decir que alguien se está pasando de atrevido, confianzudo o impertinente, como si llegara repartiendo dulzura sin que nadie la hubiera pedido. Es como querer mandar miel pero en versión sarcástica, con ese tonito de uy, este qué se cree. Y hay que admitir que suena sabroso cuando uno la suelta bien.
Coger melones
En Huila se usa para hablar de alguien que se mete en cosas arriesgadas, que se manda sin pensar mucho en las consecuencias y se juega el pellejo con gusto. Es como decir que la persona es bien lanzada y no le tiembla la mano para tomar decisiones bravas. Y la verdad, suena tan sabroso que provoca coger melones más seguido.
Echarle rama
Se usa cuando alguien se pone en modo conquista total, tirando labia sin parar a la persona que le gusta. Es coquetear duro, con flores, halagos y toda la artillería romántica posible. A veces suena tierno, a veces un poco intenso, pero cuando alguien le echa rama a otra persona se nota a kilómetros. Y suele dar bastante risa verlo.
Vera
Expresión muy opita para llamar la atención de alguien o remarcar algo que sorprende, como un mira pero con acento bien huilense. Se suelta al inicio de la frase cuando uno va a soltar chisme, regaño o advertencia. Suena medio cariñosa, medio seria, como diciendo pon cuidado que lo que viene no es carreta.
Deje el caso
Expresión muy huilense para decirle a alguien que ya no joda más con un tema, que pare el drama y suelte el asunto. Se usa cuando la otra persona está intensa, repite lo mismo o arma show por cualquier cosa. Es como decir ya supérelo, deje la cantaleta, que ya cansa. Y sí, suena regañón pero también tiene su gracia.
Mano
Forma muy cariñosa y bien huilense de llamar a un amigo cercano, casi como decir hermano pero en versión recortada y más de confianza. Se usa para saludar, pedir favores o entrar en confianza con alguien. Si te dicen mano, es porque ya te tienen aprecio y te consideran de la rosca.
Qué cosa tan berraca
Expresión muy huilense para cuando algo te deja loco de la impresión, ya sea por bueno, raro o inesperado. Sirve para un golazo imposible, un chisme brutal o una casualidad que parece magia. Es como decir que la cosa es tan increíble que ni te la crees, y la verdad es que suena sabroso.
raca raca
Expresión para hablar de una fiesta bien prendida, con música a todo volumen, trago, baile y desorden sabroso que se alarga hasta que amanece. En Huila el raca raca es casi deporte nacional, porque cuando suena la tambora nadie quiere irse a dormir, y hay que admitir que el nombre tiene su propio ritmo.
Volverlo pico de río
Se usa cuando alguien agarra algo que estaba medio bien y lo deja vuelto nada, hecho un desastre total. Viene de la idea del río crecido que arrastra todo y lo destroza sin piedad. Es como decir que lo dañó sin remedio, que lo dejó inservible. Y sí, suele dar rabia pero a veces hasta hace gracia.
Juepucha
Expresión muy huilense que se usa para soltar la sorpresa, el asombro o incluso la rabiecita contenida. Es como decir wow, pero con sabor a tinto y tierra caliente. Sirve tanto cuando algo sale increíble como cuando pasa algo tan absurdo que solo queda soltar un buen juepucha y seguir viviendo.
Darle tramo
Expresión muy huilense para decir que hay que apurarse, meterle velocidad o dejar de perder el tiempo y arrancar ya. Se usa cuando toca caminar más rápido, salir volado o ponerse serio con una tarea. Es como una mezcla entre espabilar y correrle al asunto, y la verdad suena bien sabroso.
Pegarse la buscada
En Huila se usa para decir que uno sale a rumbear con toda, a buscar fiesta, trago y desorden sano hasta que amanezca o el cuerpo diga basta. Es como declararse oficialmente en modo farra, sin plan fijo, solo a ver qué se encuentra por ahí. Y aceptémoslo, casi siempre termina en historias bien épicas.
Oír juatter
Expresión huilense que se usa cuando alguien suelta un chisme tan sabroso que uno queda con las orejas paradas, bien atento, casi relamiéndose. Es como decir que lo que están contando está tan bueno que provoca arrimarse más a la conversa. Suena exagerado y divertido, y la verdad es que tiene su encanto puro pueblo.
Rugir en el guadual
Se usa cuando alguien está echando una mentira tan gorda que nadie con dos dedos de frente se la cree. La imagen es la de un tigre rugiendo en un guadual, algo rarísimo y fuera de lugar, igualito que el cuento exagerado que están soltando. Es como decir que está hablando pura carreta, pero con más sabor campesino.