Expresión muy santandereana para cortar la vaina y dar algo por terminado, ya sea una discusión, un regateo o un arreglo que puede salir peor. Es como decir mejor no toquemos más, dejemos las cosas quietas antes de embarrarla. Suena pasivo agresivo a veces, pero también ahorra peleas y dramas innecesarios, que eso también se agradece.
Se dice para cortar el tema y dejar las cosas como están, sin pelear ni darle más vueltas. Es resignación con un puntito de sabiduría campesina: mejor no moverle porque no vale la pena, o porque ya sabes que no va a cambiar nada. Muy de cuando uno suelta el suspiro y sigue derecho.
Expresión muy típica para cortar la discusión cuando uno ya se rindió o ve que no vale la pena seguir peleando. Es como decir ya fue, déjelo así, no le demos más vueltas al asunto. Tiene ese sabor de resignación mezclada con frustración, pero también con ganas de pasar la página y seguir con la vida.
Expresión muy huilense para cortar la cosa y decir que mejor no se haga nada más. Es como decir no se complique, déjelo quieto, ya estuvo bueno de darle vueltas al asunto. Sirve tanto para comida, favores o discusiones eternas. Y hay que admitir que es perfecta para cuando uno ya está mamado del tema.
Expresión muy usada en el Cauca para cortar una discusión cuando ya no vale la pena seguir alegando. Es como decir dejemos así, no le demos más vueltas, cada quien queda con su opinión y seguimos con la vida. Suena pasivo, pero también es una forma práctica de evitar pelear por bobadas.
Expresión muy paisa que se usa cuando uno ya no quiere seguir discutiendo, peleando o insistiendo en algo y decide rendirse con dignidad. Es como decir que mejor se deja todo tal cual está y no se le da más vueltas al asunto. Suena a derrota, pero una derrota con estilo y hasta con algo de humor.
Expresión muy colombiana para cortar la conversación cuando ya te mamaste del tema o ves que no vale la pena seguir discutiendo. Es como decir mejor no sigamos con esto, dejemos las cosas como están y ahorrémonos el drama. Suena pasivo, pero también es una forma elegante de evitar pelear, y la verdad es que a veces salva la paz.
Expresión muy de por allá para cortar una discusión o parar un plan que ya se dañó. Es como decir déjalo así, no le demos más vueltas, ya fue. Sirve para evitarse el drama, el desgaste y hasta el ridículo cuando algo no tiene arreglo. Suena firme, pero más resignado que bravo.
Expresión muy típica del llano colombiano para decir que mejor se deja todo como está y no se sigue insistiendo. Se usa cuando algo ya no tiene arreglo, da mucha pereza seguir o es mejor no complicarse más la vida. Es como rendirse con dignidad y un poquito de resignación sabrosa, muy del llano.