Celuco

Forma cariñosa y relajada de decir celular, como cuando le agarras tanto cariño al teléfono que ya parece un parcero más. Se usa mucho entre amigos para sonar más cercano y menos serio. Es de esas palabras que salen en la charla diaria sin pensarlo y que le ponen sabor bogotano a cualquier conversación.

"Uy, gonorrea, se me quedó el celuco en el taxi y ahí tenía los contactos pa' cuadrar el plan de esta noche, qué mamera."

Hacer el jugo

En Bogotá se dice hacer el jugo cuando alguien se complica la vida con algo que es sencillo, le da mil vueltas a una bobada o se estresa de más por una tontería. Es como armar un drama mental innecesario por algo que se podría resolver fácil. Y hay que admitir que la expresión suena bastante sabrosa.

"Parce, no haga el jugo por ese parcial, estudie lo básico, duerma bien y deje de inventarse novelas en la cabeza."

Paila

En Bogotá se usa paila para decir que algo salió mal, que no hay nada que hacer o que la situación está perdida. Es como aceptar la derrota con humor, medio resignado, medio burlón. Sirve tanto para cosas pequeñas como perder el bus, como para dramas más grandes. Y la verdad, suena tan sabroso que hasta el fracaso duele menos.

"Parce, estudié toda la noche y justo hoy el profe canceló el examen, paila mi desvelo y paila las ojeras que me estoy cargando."

Pichiruche

Designa a alguien que se cree más conocedor o experto de lo que realmente es, siempre tirando de datos curiosos sin fuente confiable como si fuera el rey de la trivialidad.

"En la fiesta, Carlos soltó una teoría tan pichiruche sobre los ovnis que todos juraban que venía directo del canal de cigüeñas colombianas."

Estar en la química

Se usa en Bogotá para decir que dos personas están en coqueteo intenso, con miraditas, risas bobas y toda la tensión romántica en el aire. No son novios todavía, pero se nota que hay feeling y ganas. Es como cuando todo el mundo ve la vuelta clarita, menos ellos, y uno ya está haciendo apuestas.

"Parce, ese man y la Laura están re en la química, se buscan en todas las parches y hasta se comparten el último buñuelo sin pelear."

Estar embera

Se usa en Bogotá para decir que alguien está muy bravo, lleno de rabia, como a punto de explotar. Es ese nivel de enojo en el que ya ni piensa bien y cualquier cosa lo termina de sacar de casillas. No es solo estar molesto, es estar embera, casi listo para volverse Hulk criollo y armar el desmadre.

"Parce, mi mamá se puso toda embera cuando vio la nota del semestre, guardé el Play porque pensé que me lo iba a estrellar contra la pared."

Sabe a locha

Expresión bogotana para decir que algo sabe feo, barato o medio chimbo, como a cosa de mala calidad. La locha era una moneda de muy poco valor y quedó en el habla como referencia a algo corriente y sin gracia. Es como decir que el sabor es tan malo que ni regalao lo quiere uno.

"Parce, ese almuerzo ejecutivo estaba tristísimo, el arroz masacrado, el pollo reseco y el jugo sabe a locha total."

Carrerón

En Bogotá se usa para hablar de una corrida brava, de esas que te pegas cuando vas tarde, ves el bus arrancando o el Transmi cerrando puertas y sales disparado como atleta olímpico de barrio. Es esa mezcla de prisa, estrés y deporte forzado que nadie pidió, pero que igual toca. Y hay que admitir que a veces da risa.

"Parce, iba todo relajado y cuando vi el Transmi cerrando puertas me tocó pegarme un carrerón por toda la estación, casi me estrello con media Bogotá."

Darle huerta

En Bogotá se usa para decir que alguien se va por el camino largo, se pone a dar vueltas o a pasear en vez de ir directo a donde tiene que llegar. Es como alargar el recorrido a propósito para matar tiempo, chismosear un rato o simplemente no llegar tan rápido. Y la verdad, a veces se disfruta un montón.

"Parce, venga directo al bar y no se ponga a darle huerta por el parque, que siempre llega tarde y con el cuento de que se encontró a medio barrio."

Ponerle la diez

Expresión bien bogotana para decir que alguien se esmera al máximo y hace las cosas con toda la actitud. Es como meterle ganas, ponerle todo el juicio y encima hacerlo tan bien que queda como un crack. Se usa para trabajo, estudio o cualquier vuelta donde alguien se luce. Suena a elogio directo.

"Ese parcero siempre le pone la diez a los informes, los deja al pelo y el jefe queda feliz, severo duro."

Rumbearse

En Bogotá rumbearse es salir de fiesta con toda, sin pensar en la hora ni en el cansancio. Es irse a bailar, tomar algo, cantar a grito herido y dejarse llevar por la noche. Básicamente es armarse el plan más fiestero posible, y la verdad es que solo de decirlo ya dan ganas de salir.

"Parce, hoy me voy a rumbearse por toda la Séptima, terminamos en Chapinero y si nos alcanza la noche caemos a una casa estudio bien prendida"

Parcera

En Bogotá, parcera es como decir amiga, pana o cómplice de confianza. Se usa con cariño para esa persona con la que tienes parche fijo, te entiende con una mirada y te cubre la espalda en cualquier plan, desde una rumba hasta un drama. Suena muy rolo y bien calle, de esas palabras que pegan duro.

"Parcera, esa rumba estuvo una chimba, pero casi me pierdo en TransMilenio. ¿Sí alcanzaste a llevarte el sombrero del mariachi o lo dejamos botado?"

Sopa de letras

En Bogotá se usa para hablar del enredo mental que da cuando alguien suelta mil siglas, abreviaturas o tecnicismos y uno no pilla nada. La cabeza queda hecha un revoltijo de ideas, como si todo estuviera mezclado y sin orden. Es como decir que quedaste perdido, confundido y con la mente hecha trizas, pero con saborcito criollo.

"Parce, el profe empezó a tirar siglas rarísimas y yo quedé en tremenda sopa de letras, solo asentaba con la cabeza pa' no quedar como un bobo."

Tipo rana

Se usa para hablar del personaje que siempre se hace el loco cuando toca pagar, colaborar o asumir un marrón. Es el que se escurre, se desaparece o se inventa cualquier excusa para no responder. Básicamente, salta de la responsabilidad como rana asustada y deja a todo el mundo con cara de bobo.

"Parce, invite al tipo rana al asado y vea, cuando llegó la hora de poner plata para la carne se esfumó más rápido que transmilenio vacío."

Andar a metro

En Bogotá se dice cuando alguien va a pie porque no hay plata, no hay bus o toca ahorrar. Es como admitir que hoy te tocó caminarte media ciudad, a veces con cara de resignación y a veces con orgullo de superviviente. También puede sonar a que vas a pata todo el tiempo, sin carro ni taxi.

"Hoy me tocó andar a metro desde la 72 hasta la Javeriana porque TransMilenio estaba imposible y el Uber me salía carísimo, qué vaina."

Echar lengua

En Bogotá se usa para hablar de chismosear duro, rajar sabroso de alguien o ponerse a comentar la vida ajena con lujo de detalles. Es cuando la conversación se vuelve puro cuento, crítica y risas, casi siempre con cafecito o pola de por medio. No es muy elegante, pero hay que admitir que tiene su encanto venenoso.

"Parce, ayer con las del trabajo nos quedamos hasta la medianoche echando lengua de la jefe, de los ex y hasta del vecino que saca al perro en piyama."

Echar los perros

Se usa cuando alguien le tira la onda a otra persona de forma directa, intensa o medio intensa, como que se le va con toda. Es básicamente coquetear sin mucha pena, a veces hasta pasado de lanza. Suena chistoso porque parece que uno soltara una jauría de perros enamorados, y hay que admitir que la imagen es buenísima.

"Parce, deje de echarle los perros tan duro a la nueva del trabajo, que ya todo el piso se dio cuenta y el jefe lo está pillando con cara de pocos amigos."

Muñeco

En Bogotá decir que alguien es un muñeco es decir que está muy bien arreglado, bien vestido y bien presentado, casi como modelo de vitrina. No solo es que sea guapo, también que se nota el estilito, el peinado, la pinta completa. Es un cumplido bien rolo, aunque a veces se usa medio en chiste cuando alguien se arregla demasiado.

"Uy parce, llegó ese man hecho un muñeco a la fiesta, con saco entallado, gomina y hasta pañuelito en el bolsillo, parece que fuera a grabar comercial y no a tomarse una pola."

Pelar el cobre

Se usa cuando alguien deja ver su verdadera cara, mete la pata feo o queda en ridículo después de hacerse el interesante. Es como cuando el disfraz se cae y aparece el verdadero personaje, con todas sus torpezas. En Bogotá se suelta mucho para vacilar a los amigos, y hay que admitir que la expresión tiene bastante saborcito.

"Juan llegó todo creído a la fiesta hablando dizque en inglés, y terminó pelando el cobre cuando soltó un Good morning a las ocho de la noche frente a todo el parche."

Hacer fila

En Bogotá se usa para decir que toca esperar en una cola, normalmente eterna, para cualquier cosa. Puede ser en bancos, en TransMilenio, para sacar la cédula o hasta para comprar empanadas. Suena inocente, pero casi siempre implica paciencia, cansancio y ganas de renunciar a todo. Y hay que admitir que es muy bogotano quejarse mientras se hace fila.

"Parce, llevo hora y media haciendo fila en la Registraduría y apenas van en el turno 32, yo soy el 147, esto sí es tener fe en la vida."

Pola

Forma muy coloquial y cariñosa de referirse a una cerveza en Bogotá y en buena parte de Colombia. Se usa cuando estás en plan relajado con los panas, armando parche, hablando bobadas y bajando el calor con algo bien frío. Es de esas palabras que ya te ponen en modo fiesta solo de escucharla, casi que se siente el destape de la botella.

"Parce, caiga al parque con los panas que ya montamos el parche y tenemos la neverita llena de pola bien fría pa' bajar la sed después de ese camello tan berraco."

Alzar con alguien

En Bogotá se usa para decir que recoges a alguien en carro o moto, pero con un toque coqueto, como con intención de levantar o cuadrar algo. No es solo hacerle el favor del transporte, es que hay interés, miraditas y ganas de que pase algo más. Suena muy de parche y de barrio, y hay que admitir que tiene su encanto.

"Uy parce, ayer alzamos con Laura saliendo de la U, la llevé hasta la casa, me hizo pasar por un tintico y terminamos viendo serie hasta la madrugada"

Hacer chito

En Bogotá se usa para decir que alguien se quedó dormido un ratico, casi siempre sin planearlo. Es como una siesta exprés que te pega de sorpresa viendo tele, en clase o en el bus. Suena tierno, como si el sueño te hubiera noqueado suavecito, y la verdad es que tiene bastante gracia usarlo.

"Parce, me senté a ver una serie con mi novia y terminé haciendo chito antes de que saliera el intro del primer capítulo"

Seguir en la vuelta

En Bogotá se usa para hablar de alguien que no se rinde y sigue metido en el cuento, buscando chances, rebusque o soluciones aunque todo esté en contra. Es como decir que la persona sigue en el juego, insistiendo con terquedad bien berraca. A veces suena a admiración y otras a chiste, pero siempre implica constancia.

"Parce, a Juan lo rajaron en tres entrevistas y sin plata para el bus, pero ahí sigue en la vuelta, mandando hojas de vida desde el café internet del barrio."

Estar en la fija

En Bogotá se usa para decir que alguien está segurísimo de algo, que ya lo da por hecho y casi que se siente ganador antes de tiempo. Es como estar confiado en que la jugada va a salir perfecta, aunque la vida luego haga lo que le dé la gana. Suena muy confiado, y la verdad es que tiene su sabrosura.

"Parce, después de esa entrevista quedé re tranquilo, estoy en la fija de que ese camello ya es mío, vaya uno viendo dónde se gasta la primera quincena."

Guácala

Expresión usada cuando ves a alguien inventándose un talent show en plena oficina, utilizando la engrapadora y las notas adhesivas como sus nuevos juguetes fidget.

"Alejo siempre se aburre con los informes, pero esto de poner a bailar a Bob el Clip con cintas correctoras... ¡Guácala, deja el buró-circo para después del horario!"

Meterle miga

Expresión bogotana que significa ponerle esfuerzo, dedicación y entusiasmo a algo para que quede bien hecho y con detalle. Es como cuando un sándwich está tan bien armado que tiene toda la miga, lleno de sabor y sustancia. Se usa mucho para trabajos, proyectos o cualquier cosa a la que uno le mete cariño extra, y la verdad suena bien sabroso.

"Parce, a ese video le metimos tanta miga que hasta el profe, que es todo amargado, nos dijo que quedó una chimba y nos subió la nota sin chistar."

Pillar filtro

Frase que se usa para indicar que alguien ha escuchado y entendido algo, sobre todo cotilleos o rumores. Es como captar la onda al vuelo.

"¿Ya pillaste el filtro de lo que pasó en la fiesta? Ana y Juan terminaron juntos, ¡fue una locura!"

Parquearse

En Bogotá se usa parquearse para decir que alguien se queda quieto, sin hacer nada, como en modo reposo absoluto. Es como compararse con un carro estacionado, ahí tirado sin mover un dedo. Puede sonar a regaño cariñoso cuando te dicen que dejes de estar parqueado y te pongas las pilas, que la vida no se vive desde el sofá.

"Parce, lleva tres días parqueado en ese sofá viendo series, ya parece mueble viejo, vaya a bañarse y salga a hacer algo decente."

Jovenazo

Forma coloquial y cariñosa de referirse a un chico joven con mucha energía, carisma y actitud, que suele ser medio atrevido pero buena gente. Es ese parcero que siempre está prendido, arma el plan, sube los ánimos y termina siendo el alma de la fiesta. Y hay que admitir que a veces cansa, pero casi siempre se le perdona.

"Parce, ese jovenazo llegó a la rumba y en diez minutos tenía a todo el parche bailando, hasta el tío amargado que nunca se para de la silla."

Correrla

En Bogotá se usa cuando alguien tiene que apurarse mucho para hacer algo o llegar a algún lado. Es como decir que hay que moverse rápido, sin perder tiempo, casi como si estuvieras en una carrera contra el reloj. Suele usarse entre amigos cuando van tarde a una cita, al trabajo o para alcanzar el transporte público.

"Parce, toca correrla si queremos alcanzar el TransMi, porque con este trancón fijo llegamos cuando ya va cerrando puertas"

Cacumen

En realidad cacumen es una palabra antigua para hablar de inteligencia o agudeza mental, no de estilo ni de flow. En Bogotá casi no se usa en la calle, suena más a profe de español intenso. Si alguien la suelta, suele ser en plan chiste culto para decir que alguien es muy piloso o muy avispado.

"Parce, ese man sí tiene cacumen, en plena rumba hizo las cuentas de la vaca mentalmente y no se le perdió ni un peso"

Echar tacazo

En Bogotá se dice cuando te vas a jugar billar, normalmente con los parceros y con actitud de plan serio, como si fuera final de campeonato. No es solo pegarle a las bolas, es armar parche, apostar la gaseosa y creerse crack con el taco. Si alguien lo propone, ya sabes que la noche se alargó.

"Parcero, salga del trabajo y caiga al billar, que hoy sí vamos a echar tacazo y a dejar al Jhonatan llorando con la carambola."

Estar pilo

En Bogotá decir que alguien está pilo es decir que es muy inteligente, avispado y que capta todo al vuelo. Es esa persona que entiende la vuelta a la primera, resuelve problemas complicados sin despeinarse y siempre tiene una salida ingeniosa. No es solo ser buen estudiante, es ser vivo, rápido de mente y con mucha malicia indígena.

"Parce, póngale esa vuelta de matemáticas a Laura, que esa china sí está pilo y en dos patadas le saca la respuesta mientras todos seguimos perdidos."

Prenderse

Esta es la manera rola de decir que alguien está listo para una fiesta o se está entonando bien con algunas copas. ¡Cuidado porque puede acabar en historietas épicas de borrachera!

"Después de esos dos aguardientes, Carlos ya se prendió y no hay quién lo pare en la pista de baile."

Echar caramelo

Expresión bogotana para cuando alguien se pone meloso y lanza flores a lo loco para impresionar o conquistar. Es hablar bonito, medio empalagoso, para ver si el otro cae rendido. A veces suena sincero, a veces puro teatro, pero igual uno termina medio sonriendo. Y hay que admitir que a veces funciona mejor que un ramo de rosas.

"Uy, vea a Camilo echándole caramelo a la profe, hasta le dijo que sus ojos parecían dos esmeraldas de Zipaquirá, qué lambón tan nivel dios."

Echar chisme

Expresión muy bogotana para hablar de ponerse a contar chismes con todo el dramatismo posible, casi como si uno estuviera actuando en plena telenovela. Es la actividad estrella cuando se junta el combo con café, pandebono y ganas de rajar sabroso. Y hay que admitir que cuando el chisme está bueno, nadie se quiere ir.

"Parce, caiga esta noche a la casa, pedimos empanadas y nos quedamos echando chisme de la novela que se armó con el jefe y la de contabilidad, eso está mejor que cualquier serie."

Echar carreta

Expresión bien cachaca para cuando alguien habla y habla, mete cuento, exagera o se pone a chamuyar sin parar. No siempre es mentira, pero sí es como que se enrolla más de la cuenta para convencer, distraer o simplemente perder tiempo. Es muy de oficina, de parche y de familia, y hay que admitir que a veces la carreta es entretenida.

"Parce, el profe se echó tanta carreta en clase que hasta nos contó la historia de cuando casi se vuelve rockstar en Chapinero y ni alcanzó a explicar el tema del parcial."

Dar verdura

En Bogotá se usa para hablar de alguien que habla y habla, mete carreta infinita y se llena de excusas para convencerte de algo. Es como cuando te quieren vender humo con discurso larguísimo y al final no dicen nada concreto. Suena chistoso, pero cansa más que trancon en hora pico, aunque a veces tiene su gracia.

"Parce, el del plan de inversión me dio tanta verdura que terminé más enredado que en la Séptima un viernes en la tarde."

Echar cabeza

Expresión muy bogotana para decir que uno se queda pensando duro en algo, dándole vueltas al coco, casi siempre sobre enredos amorosos, decisiones personales o dramas existenciales. Es como ponerse filosófico en versión rolo, a veces con tintico en mano y cara de preocupación. Y hay que admitir que suena más serio que simplemente decir pensar.

"Parce, desde que terminé con la ex no he hecho sino echar cabeza, ya hasta el perro me mira raro cuando me quedo viendo la pared con cara de telenovela barata."

Calentar pollo

Se usa cuando alguien coquetea duro con otra persona, la ilusiona, la busca, le tira todo el cuento, pero en el fondo no tiene intención real de nada serio. Es como tener a la otra persona ahí, pendiente, pero sin concretar. Es medio mala leche, pero toca admitir que la expresión es bien graciosa.

"Marica, deje de calentar pollo a la pobre niña, que lleva tres rumbas siguiéndolo y usted ni un beso le ha dado"

Camellar

En Bogotá se usa para hablar de trabajar duro, de darle sin parar, como si uno fuera un camello cargando cosas todo el día. Puede ser un trabajo formal o un rebusque, pero siempre con la idea de esfuerzo y cansancio. Es de esas palabras que suenan a sudor, pero también a orgullo de ganarse la vida a pulso.

"Parce, deje de joder que esta semana me tocó camellar hasta el domingo porque ando más pelado que rodilla de chontaduro."

Tribu urbana

En Bogotá se usa para hablar de grupos de pelados que se identifican por la pinta, la música y el parche donde se mueven. Pueden ser metaleros, skaters, hipsters, k-poperos o lo que esté de moda. Suelen verse por Chapinero, la Séptima o alrededores, y a veces parecen más desfile de moda que paseo normal, pero igual tienen su encanto.

"Desde que a Laura le dio por el k-pop se pegó a una tribu urbana toda rara, ahora solo se la ve por Chapinero con el pelo de colores y un parche que parece salido de un dorama."

Echar charlas

En Bogotá se usa para hablar de pasar el rato conversando con alguien, sin afán, en plan relajado y con buena vibra. Es como sentarse a desahogarse, chismosear un poco, reírse de la vida y filosofar barato. Básicamente, perder la noción del tiempo hablando paja sabrosa, que la verdad es un planazo.

"Parce, anoche nos quedamos en la esquina echando charlas hasta las tres de la mañana y ni sentimos el frío ni que el último bus ya había pasado."

Chapinero

Más que una expresión, Chapinero es una zona famosa de Bogotá, conocida por su ambiente alternativo, rumba y gente con mucho estilo. A veces se usa en plan chiste para decir que alguien va muy moderno, muy de barrio cool, como si se hubiera vestido pensando en salir a Chapinero a lucirse. Y la verdad, el nombre ya suena con flow.

"Uy parce, llegó Laura toda chapinero con ese blazer oversize y las botas raras, parece que viene de tomarse fotos en cada esquina de la Séptima."

Paila

En Bogotá se suelta paila cuando algo se fue al carajo, salió mal o ya no hay nada que hacer. También sirve para lamentar una mala suerte o un plan que se dañó, tipo qué embarrada o qué vaina. Es cortita, directa y bien rola, perfecta para rematar una noticia fea.

"Íbamos pa' Monserrate y empezó a llover durísimo, se nos mojó el sándwich y el TransMi se varó. Paila, parce, hoy no era."

Quedar varado

Se usa cuando te quedas tirado sin forma fácil de moverte, casi siempre por culpa del transporte. Puede ser que el TransMilenio se dañe, que no pase el bus o que el carro se quede sin gasolina y te toque hacer maromas. Es esa sensación de estar atrapado en un punto de la ciudad, viendo cómo la vida sigue y tú no avanzas.

"Parce, salí tarde del trabajo y quedé re varado en la Séptima porque el TransMilenio se varó y no pasaba ni un bus, casi me da algo del desespero."

Estar en la olla

En Bogotá se usa para decir que alguien está en la mala, lleno de problemas o sin un peso, como atrapado en una olla a presión sin salida. Puede ser por deudas, estudio, trabajo o todo junto, cuando la vida se pone bien áspera. Es de esas frases que duelen pero igual dan risa cuando la sueltas con resignación.

"Parce, se me dañó el celular, debo arriendo y el profe metió parcial sorpresa, mejor dicho estoy en la olla más que el arroz de la pensión."
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