En Biobío se usa para hablar de grupos de cabros que se juntan porque comparten pinta, música y forma de ver la vida. Pueden ser skaters, metaleros, otakus, k-poperos o lo que se les ocurra, pero siempre andan en manada. Es como decir que son de la misma volá, con su propio código y estilo.
En Bogotá se usa para hablar de grupos de pelados que se identifican por la pinta, la música y el parche donde se mueven. Pueden ser metaleros, skaters, hipsters, k-poperos o lo que esté de moda. Suelen verse por Chapinero, la Séptima o alrededores, y a veces parecen más desfile de moda que paseo normal, pero igual tienen su encanto.