Pucha
Expresión muy típica para soltar frustración suave cuando algo sale mal, pero tampoco es como para tirarse de los pelos. Es como un quejido resignado, un suspiro hecho palabra, bien chileno y bien sufrido. Sirve para cuando la vida pega un combo chico, de esos que molestan caleta pero no te derrumban. Y hay que admitir que suena hasta tierno.
¿Te encargo la bolsa?
Se usa para pedirle a alguien que te cuide o te sostenga algo, normalmente una mochila o bolsa, pero con la segunda intención de zafarte del cacho y dejarle la responsabilidad al otro. Es muy de carrete, playa o paseo largo, cuando ya no quieres cargar nada más. Y hay que admitir que es una jugada bien viva.
Andar en la volá
Cuando estás perdido en tus pensamientos, despistado o haciendo algo random sin mucho propósito.
Luca / lucas
Forma muy coloquial de referirse al dinero, en especial a los billetes de mil pesos. En Chile se usa todo el rato para hablar de plata sin ponerse serio. Sirve para calcular cuánto te queda para las ramadas, la junta o la piscola del finde. Y hay que admitir que suena mucho más simpático decir lucas que hablar de pesos.
Abrir tarro
Expresión chilena para cuando alguien empieza a soltar información que debía quedar piola, como secretos, cagüines o planes ocultos. Es como decir que se le soltó la lengua y ya no hay vuelta atrás. Se usa harto entre amigos cuando hay miedo de que alguien hable de más y deje la cagá sin querer.
Andar tocando corneta
Se usa para hablar de alguien que anda puro dando vueltas, metiendo bulla y webiando por todos lados, pero sin hacer nada realmente útil ni importante. Es como ese compa que siempre está en movimiento, pero si le preguntas qué hizo en el día, no tiene ni una cosa concreta que mostrar. Y hay que decirlo, a veces da risa verlo en acción.
Andar al peo
Se usa en el sur de Chile para decir que alguien anda haciendo todo a la rápida, sin orden ni cariño, como tirando manotazos al aire. Es cuando las cosas quedan mal hechas, a medias o llenas de errores porque la persona no se tomó el tiempo. Y hay que admitir que describe perfecto a más de algún apurado crónico.
Azularse
En el Biobío decir que alguien se azula es que se manda a cambiar al tiro, se arranca sin dejar rastro y bien piola. Es como que se esfuma del lugar, sobre todo cuando pinta problema o hay que pagar algo. Suena chistoso, pero cuando el que se azula es el que debía poner plata, ya no da tanta risa.
Tener rabo de paja
Se usa para hablar de alguien que tiene algo turbio en el pasado o ha hecho cagadas que no quiere que salgan a la luz. Es esa persona que se pone nerviosa cuando se toca cierto tema, porque sabe que si le rascan un poco queda en evidencia. Básicamente, es como andar con la conciencia sucia y miedo a que te pillen.
Estar pájaro verde
En el Biobío se usa para decir que alguien está feliz a más no poder, casi flotando, como si todo le saliera perfecto y la vida fuera pura buena onda. Es una alegría tan evidente que se le nota hasta en la forma de caminar. Y la verdad, cuando uno anda pájaro verde, da gusto contagiar esa energía.
Cacharreo
En Biobío se usa para hablar de ruido molesto, desordenado y medio caótico, como cuando alguien está toqueteando cosas, probando equipos o haciendo bulla sin parar. Puede ser tu vecino con la batería, tu primo con la consola o el tío que se pone a arreglar la radio a las once de la noche. Y sí, suele sacar de quicio.
Mandarse un condoro
Expresión muy usada en Chile para decir que alguien cometió un error gigante, de esos que dan vergüenza ajena y se comentan por años. Es como mandarse una cagada épica, meter la pata sin frenos y quedar de payaso frente a todo el mundo. Suena graciosa, pero cuando te lo mandas tú, ya no hace tanta gracia.
Irse a la iglesita
Se usa cuando alguien se va de un lugar o de un carrete antes de tiempo con la excusa de que va a misa o a algo piadoso, pero en verdad se va a puro arrancar a otra cosa. Es como hacerse el santo para zafar sin quedar mal con nadie, bien típico de cuando el panorama está medio fome.
Estar como caramelo
Se usa para decir que alguien está muy atractivo, bien arreglado y con toda la facha, como para que todo el mundo se dé vuelta a mirarlo. Es como decir que está irresistible, dulcecito y listo para conquistar. Suena medio cursi, pero en el fondo es un piropo bien cariñoso y con harto sabor chileno.
Andar trazado
Se usa para hablar de alguien que anda pasadísimo de revoluciones, como con turbo puesto y cero freno. Puede ser por café, por pega, por nervios o porque simplemente es así de hiperactivo. La cosa es que va tan rápido que deja a todo el mundo atrás, y a veces agota solo de verlo. Pero oye, igual sirve cuando hay que hacer mil cosas.
pegarse la visita
Expresión muy usada para invitar a alguien a que venga a tu casa o se deje caer por tu lugar, de forma relajada y sin tanta ceremonia. Es como decir que venga a compartir un rato, tomar algo, pelar el cable y pasarla bien. Suena casual, cercana y bien de barrio, como invitación piola pero con cariño.
Diamante en bruto
Se usa para hablar de alguien que a primera vista parece medio desastre, desordenado o perdido, pero que tiene un talento brutal escondido. Es como decir que con un poco de guía y cariño esa persona puede brillar heavy. Se aplica más a personas que a cosas, y la verdad es que tiene su toque motivacional.
Aguacha'o
Se usa para describir a alguien demasiado llorón, sensible o blandito, que se toma todo como tragedia máxima por cualquier tontera. Es el típico que arma show porque le cambiaron el plan mínimo. Es medio cariñoso, medio burla, y hay que admitir que a veces viene perfecto para bajarles el drama.
Echar la corta
Expresión muy usada para hablar de hacer una movida rápida, medio clandestina o derechamente ilegal, para zafar de un cacho o evitarse problemas. Es como buscar el atajo trucho en vez de hacer la fila como todo el mundo. Suena muy de calle y, aunque es bien pilla, hay que admitir que tiene su encanto delictual.
Andar como vino
En el Biobío se usa para decir que alguien anda medio entonado, relajado y con la lengua suelta, como después de un par de copas de vino. No siempre significa curado total, más bien en esa volada alegre y despreocupada. Es como andar flotando un poco, sin pescar mucho los problemas, y la verdad es que a veces hasta se agradece.
Parar la oreja
Se usa para decir que alguien pone mucha atención a lo que se está hablando, como afinando la antena para no perderse ni una. Es típica cuando hay cahuín, chisme sabroso o info que uno no debería estar escuchando, pero igual se queda piolita parando la oreja. Y hay que admitir que es una expresión bien gráfica.
Estar hecho un cabo
En Chile se usa para decir que alguien está muy flaco, demacrado o hecho polvo, ya sea por enfermedad, pena o puro cansancio. Nada de musculitos ni Baywatch, más bien todo lo contrario. Es como ver a la persona y pensar que necesita una buena sopa, una siesta larga y un abrazo urgente.
Arriba del pino
Se usa en el sur de Chile para decir que alguien anda volado en su mundo, súper despistado o soñando despierto, como si estuviera encaramado en la punta de un pino mirando las nubes. Es la versión sureña de estar en la Luna, bien forestal, bien chilena, y la verdad es que la imagen tiene su encanto absurdo.
Usar el cachivache
Se ocupa para hablar de cualquier aparato raro, chisme o cosa media sospechosa que nadie tiene muy claro cómo funciona. Es como cuando te pasan un control remoto con mil botones y cara de nave espacial. Sirve para reírse un poco de la tecnología y de lo inútiles que nos sentimos a veces frente a ella.
Manducar
En Biobío se usa para decir comer de forma bien gozadora, como cuando te sientas a la mesa dispuesto a dejar los platos brillando. No es solo comer, es mandarse el atracón con ganas, sin culpa y con harta alegría. Suena medio antigua, pero cuando la sueltas todos cachan que vas a arrasar con la comida.
Tirar la talla
En el Biobío se usa para hablar de ponerse a conversar relajado, tirar la conversa, molestar con buena onda o soltar tallas chistosas mientras se pasa el rato. No es solo contar chistes, también es pelusear de palabra y alargar la charla sin apuro. Es de esas expresiones que huelen a sobremesa larga y a cero estrés.
Echar la foca
Se usa cuando alguien te reta con todo, te grita o te arma medio escándalo porque está enojado contigo. Es como que te descargan toda la rabia encima sin filtro, bien a lo chileno. No es un reto suavecito, es de esos que te dejan pensando qué hiciste tan mal, aunque a veces igual da risa después.
Andar a la pasada
Expresión muy usada para decir que alguien anda siempre apurado, haciendo todo al vuelo y casi sin detenerse a mirar detalles. Es como ir por la vida de pasada, resolviendo cosas rápido, medio a la rápida, sin mucha ceremonia. Ideal para describir esos días en que corres todo el rato y apenas te alcanza para saludar.
Andar a lo que veamos
Se usa cuando alguien va por la vida sin plan fijo, improvisando y viendo qué se va dando en el camino. Es como decir que uno no se complica, que va cachando la onda sobre la marcha y se adapta a lo que aparezca. Muy de salir relajado, sin itinerario ni agenda, y dejar que el día se arme solo, lo que igual tiene su encanto.
Quedarse pato
Frase usada cuando te quedas sin dinero, pelado como un piojo. Cero pasta en los bolsillos.
Rancio
En Biobío decir que alguien está rancio es tratarlo de pesado, latero y medio amargado, como queso olvidado en el refri. Es esa persona que anda tirando mala onda, reclamando por todo y cortando el carrete. No es un insulto brutal, pero igual duele un poquito cuando te lo tiran a la cara.
Gato
En el Biobío se usa para llamar de forma muy cercana a un amigo, casi como decir compa o hermano. Suena juvenil, relajado y con un toque de complicidad, como cuando armas planes medios turbios pero con buena onda. No tiene nada que ver con el animal, es puro apodo de confianza, y la verdad es que suena bastante cariñoso.
Andar brishando
Expresión muy usada para decir que alguien anda demasiado producido, lleno de brillo, lentejuelas o ropa chillona que se ve a kilómetros. Es como decir que va hecho una discoteca ambulante, todo encandilando. A veces se usa en talla cariñosa, pero igual deja claro que la persona se pasó tres pueblos arreglándose.
Pichintún
En el Biobío y en Chile en general se usa para hablar de una cantidad muy pequeña de algo, como un poquito, casi nada, pero dicho con cariño y sin mala onda. Sirve tanto para comida como para plata o tiempo. Es de esas palabras que suenan tiernas y que uno usa hasta sin darse cuenta, y la verdad es que tiene su encanto.
Cabo de arriba
En el Biobío se usa para hablar del jefe o del superior en la pega, como el que manda en la oficina o en el taller. Suena medio chistoso porque parece militar, pero va con respeto y hasta con cariño. Es como decir el de más arriba en la cadena, aunque a veces uno lo diga medio en talla cuando se pasa de exigente.
Sapo
En el Biobío un sapo no es el bicho que salta, es la persona copuchenta que se mete en todo, siempre pendiente de la vida ajena. Puede ser el típico vecino que espía por la ventana o el amigo que sabe todos los cahuines del barrio. A veces cae bien porque está informado, pero igual da un poco de lata tanta sapedad.
Pegar el cachetazo
Expresión usada para referirse a quedarse con poca plata después de un gasto brutal o una decisión financiera bien penca. Es como si la vida te soltara un bofetón por no cuidar tus lucas y te dejara mirando la cuenta con cara de meme triste. Bien chilena, bien sufrida y, hay que decirlo, igual da risa cuando le pasa a otro.
pegarse un limonazo
En Biobío pegarse un limonazo es pasar por una situación amarga, dolorosa o muy desagradable, como si la vida te exprimiera un limón directo en la herida. Se usa cuando algo te baja el ánimo de golpe, ya sea por amor, pega o cualquier cagada del día. Y hay que admitir que la imagen es tan triste como chistosa.
Tinta'o
En Chile se usa para decir que alguien está curado, medio borracho o derechamente pasado de copas, pero aún prendido y buena onda. No es solo estar alegre, es tener el copete bien encima y andar haciendo show. Suena chistoso, aunque al otro día la caña no tiene ni una gracia.
Desaparecer como nieve en Biobío
Decimos esto cuando alguien se esfuma sin decir ni pío, principalmente porque acá nunca vemos nieve.
Tacazo
En el Biobío se usa para hablar de un porrazo épico, un golpe o caída tan brígida que hasta los vecinos se asoman a ver qué pasó. Puede ser por andar muy pasado de revoluciones haciendo deporte, carreteando o simplemente por ser medio pavo. Es de esas caídas que después se cuentan mil veces y todos se cagan de la risa.
Clavar el toldo
Expresión muy usada para hablar de echarse la siesta después de comer, o quedarse raja durmiendo un buen rato. Es como decir que bajas la cortina y te desconectas del mundo, cero señal, cero drama. Suena tan gráfico que hasta dan ganas de clavar el toldo solo de escucharlo, y hay que admitir que tiene su encanto sureño.
Tribu urbana
En Biobío se usa para hablar de grupos de cabros que se juntan porque comparten pinta, música y forma de ver la vida. Pueden ser skaters, metaleros, otakus, k-poperos o lo que se les ocurra, pero siempre andan en manada. Es como decir que son de la misma volá, con su propio código y estilo.
Andar pato
Expresión muy usada para decir que alguien está sin un peso, pelado de plata, básicamente en la ruina económica del mes. Se aplica cuando no alcanza ni para la micro ni para una chela, y todo se paga “después”. Es bien chilena y describe perfecto ese estado eterno de fin de mes que a veces dura todo el año.
Andar a yodo
Se usa en el Biobío para decir que alguien anda apuradísimo, corriendo de un lado para otro como si todo fuera urgente. Es ese estado en que no te alcanza el día, andas con la cabeza a mil y apenas te da el tiempo para respirar. Y sí, suena chistoso, pero cuando andas a yodo de verdad no tiene ni una gracia.
Celu
Forma corta y muy cotidiana de decir teléfono celular, típica de Chile y usada por todo el mundo, desde el cabro chico hasta la abuela copuchenta. Suena cercano, rápido y un poco flojo, como todo buen apodo. Ideal cuando estás apurado, chateando o pelando por WhatsApp y no quieres soltar la palabra completa.
Ganzúa
En el Biobío se usa para decir que alguien es muy complicado de entender, medio enredado o difícil de descifrar. Puede ser una persona, una situación o hasta una explicación que te deja con cara de signo de pregunta. Es como cuando intentas abrir una puerta sin llave y necesitas maña extra. Y sí, a veces da pura lata.
Porfiar
En Biobío porfiar es ponerse terco a morir, discutir y seguir alegando aunque ya te hayan demostrado clarito que estás equivocado. Es como pelear con una muralla, pero con más show y más cabezazo. Se usa para esa gente que no suelta la idea ni aunque le caiga un meteorito encima, y hay que admitir que a veces da risa.
Terrible choro
Expresión muy chilena, típica del sur, para decir que algo está increíble, filete, que te voló la cabeza de lo bueno que estuvo. Se usa para cosas muy entretenidas, gente con mucha onda o situaciones que te dejan marcando ocupado de lo bacanes que fueron. Y hay que admitir que suena la raja cuando la dices con acento chileno.
Primo del loco
Se usa para hablar del típico personaje que no pinta nada en la historia, pero igual aparece de la nada a sacar ventaja. No lo invitaron, nadie lo esperaba y aun así cae justo cuando hay comida, copete o algún beneficio. Es como el pariente fresco que todos conocen y que, aunque cae mal, igual da risa.