Se dice cuando alguien se manda una cagada grande, una metida de pata de las que te dejan rojo y con ganas de desaparecer. Es bien chilena y sirve para errores torpes, imprudentes o directamente épicos, de esos que te cuestan plata, pega o una pelea familiar. Duele, pero da risa contarlo después.
Expresión muy usada en Chile para decir que alguien cometió un error gigante, de esos que dan vergüenza ajena y se comentan por años. Es como mandarse una cagada épica, meter la pata sin frenos y quedar de payaso frente a todo el mundo. Suena graciosa, pero cuando te lo mandas tú, ya no hace tanta gracia.
Se dice cuando te mandas una cagada grande, una metida de pata nivel leyenda. Es ese error que te deja con cara de póker y a tus amigos con material para webearte semanas. Muy chileno y bien gráfico, como para admitirla rápido y seguir con la vida antes de que te lo recuerden en cada asado.