Se usa cuando alguien se enoja brígido y te reta con todo, casi como si se transformara en una foca furiosa tirándote puro reclamo encima. Es básicamente armarte el medio show a gritos, con cara de pocos amigos y cero paciencia. No es muy fino, pero hay que admitir que la imagen mental es tan ridícula que igual da risa.
Se usa cuando alguien se enoja brígido y empieza a retar, alegar y putear a otra persona sin filtro. Es como descargar toda la rabia acumulada en un solo sermón bien intenso. En Chile se entiende al tiro que si te echan la foca es porque la cagaste feo, y hay que admitir que suena chistoso aunque te estén retando.
Se dice cuando alguien se pone pesado, se enoja de golpe y arma show por cualquier cosa. Es como hacer un berrinche versión adulta, con pataleta incluida, ya sea por una tontera o porque no le dieron en el gusto. En Chile se usa harto para pinchar a la persona que está exagerando. Y sí, suena chistosa.
Expresión muy usada para decir que alguien reta, sermonea o reta con harto enojo a otra persona. Es como tirarle un regaño bien pesado, con cara de pocos amigos y todo el show. No es solo reclamar, es ponerse brígido y dejar claro que la otra persona se mandó un condoro grande.
En Aysén se usa para cuando alguien reta fuerte a otra persona, le canta las cuarenta sin filtro y con harta cara de palo. Es como decir que lo paró en seco y le tiró toda la verdad en la cara. No es conversa suave, es reto directo, medio enojado, pero bien típico del sur chileno.
Se usa cuando alguien te reta con todo, te grita o te arma medio escándalo porque está enojado contigo. Es como que te descargan toda la rabia encima sin filtro, bien a lo chileno. No es un reto suavecito, es de esos que te dejan pensando qué hiciste tan mal, aunque a veces igual da risa después.
Se dice cuando alguien reta fuerte, pega una buena bronca o se pone a sermonear sin filtro. Es como “echar la choreada”, pero con ese toque chileno de escándalo doméstico: voz en alto, cara larga y cero paciencia. Se usa mucho para mamás, profes o jefes cuando se les acaba la buena onda.
Expresión muy usada para decir que alguien reta, reta fuerte, casi a gritos, cuando ya se le subieron los humos y anda con el diablo en el cuerpo. Es como armarte un buen show por algo que hiciste mal. Cuando te echan la foca, sabes que se viene sermón largo y cero cariño, aunque a veces igual da risa después.
En el sur de Chile se usa para decir que alguien está echando la bronca con todo, retando fuerte o peleando a gritos. No es solo reclamar, es ponerse pesado, levantar la voz y dejar la escoba. Suena chistoso, pero cuando alguien te echa la foca de verdad, mejor ponerse las pilas y no seguirle calentando la cabeza.