Andar en el charchete
Expresión sureña para cuando alguien anda puro dando vueltas sin hacer nada útil, como flotando en el limbo todo el día. Es cuando se te va la jornada entera en la nada, sin pega, sin responsabilidad y con cero intención de ponerse las pilas. Y hay que admitir que suena tan simpática que casi dan ganas de andar en el charchete igual.
Andar a lo pato
Se usa en el sur para decir que alguien anda desorientado, medio perdido y sin mucha idea de lo que está haciendo, como pato dando vueltas sin encontrar su laguna. Puede ser por pena, por despiste o porque la vida se le puso cuesta arriba. Es tierna y un poco burlona a la vez, y hay que admitir que tiene su encanto sureño.
Poner el gorro
Expresión usada cuando alguien engaña a su pareja con otra persona, como decir que le fue infiel o le metió los cuernos. Es bien de chisme sureño, de esos que se comentan bajito pero todo el pueblo ya sabe. Suena inocente con lo del gorro, pero el drama que trae detrás suele ser bien sabroso.
Sumar marcianos
Se usa cuando alguien está tan volado, distraído o en su mundo que parece estar haciendo cálculos con extraterrestres en vez de pescar lo que pasa alrededor. Es como decir que anda en la luna, pero con más color y ciencia ficción barata. Ideal para cuando el despiste ya es casi talento especial.
Cafrune
En Aysén se usa cafrune para hablar de alguien muy aperrado, que se las ingenia con casi nada y siempre encuentra la forma de salir adelante. Es como un maestro del ahorro, la maña y la creatividad en medio de la escasez. Suena medio chistoso, pero también es un cumplido bien sentido.
Tasando el mural
Se usa cuando alguien está mirando algo con mucha atención, casi hipnotizado, como cuando te quedas pegado frente a un mural o un paisaje brutal. Es observar y evaluar, pero con calma y medio embobado. En Aysén se entiende perfecto, porque con tanto cerro y lago uno vive tasando el mural todo el día.
Frío patagón
Se usa en el sur de Chile para hablar de un frío brutal, de ese que te cala los huesos y te deja la cara tiesa. No es solo fresquito, es clima patagón del duro, ideal para inventar cualquier excusa y quedarse pegado al sillón con la estufa a full. Y la verdad, a veces se agradece.
Viento del Aysén
Expresión coloquial para decir que alguien anda con un olor bien fuerte pegado al cuerpo, ya sea perfume, sudor o cualquier aroma que te llega de lejos. En Aysén el viento se lleva todo, pero este olor se queda pegado igual, así que la frase tiene su ironía y la verdad es que suena bastante chistosa.
Andar a lo piquillín
Para los ayseninos, andar a lo piquillín es ir medio perdido, distraído, como sin brújula. Sales con una idea clara y terminas en cualquier otra parte, conversando, vitrineando o puro webiando por ahí. Es muy del sur, bien relajado, y la verdad es que tiene su encanto cuando no hay tanta prisa.
Picar con la oveja
Se usa cuando te gastas energía discutiendo con alguien que no cacha nada y no va a cambiar de opinión ni a palos. Es como hablarle a una oveja que solo te mira y mastica pasto, cero reacción. Sirve para quejarse de peleas inútiles que te dejan más cansado que satisfecho, aunque a veces igual uno insiste.
Está más frío que el corazón de la ex
Frase para decir que hace un frío brígido, de esos que te dejan tieso y con la nariz roja. Se usa mucho en tono de talla para exagerar el clima, muy del sur de Chile, cuando el viento te pega en la cara y te arrepientes de no salir con gorro. Dramática, pero efectiva.
Flor de atado
Se dice cuando algo es un enredo gigante, un despelote de esos donde está todo mezclado y no cachai ni por dónde partir. Puede ser una situación, un lugar o un problema mal armado, lleno de vueltas y sin orden. Es bien chilena y suena a que el caos ya se pasó de la raya, pero igual da risa decirlo.
Andar a pito de cañón
Se usa cuando alguien va apuradísimo, casi corriendo, como bala disparada que no frena por nada. Es esa mezcla de urgencia, desorden y desesperación bien sureña, cuando vas tan pasado de revoluciones que ni alcanzas a pensar. Y hay que admitir que suena tan exagerado que hasta da risa usarla.
¡Al seco!
Se usa para decirle a alguien que se tome el trago de una sola, sin parar y sin hacerse el leso. Es muy típica en asados sureños, fondas y carretes donde el frío patagón se combate con copete fuerte y risas largas. Es como un pequeño desafío amistoso, y hay que admitir que tiene su encanto peligroso.
Andar con patines
Frase hecha que se usa para describir a alguien que anda apurado, acelerado y medio desordenado, como si tuviera ruedas en los pies. Es ideal para cuando el compadre se mueve por la pega como si estuviera apagando incendios imaginarios. A veces sirve de talla cariñosa, pero también puede ser un tirón de orejas con humor sureño.
Cortar el horizonte
Se usa en Aysén para pelar a ese compa que está puro flojeando en medio de un paisaje brutal, como si su silueta tapara la vista mientras no hace nada. Es el típico que promete ayudar a pescar, armar la carpa o juntar leña y al final solo se queda parado mirando los cerros. Y hay que admitir que la imagen es buenísima.
Quedarse patinando
Cuando te quedas medio colgado, sin saber qué hacer o decir, como si tuvieras las ruedas girando y no avanzaras.
Flacuchento
En Aysén se usa de forma bien cariñosa para hablar de alguien muy delgado, casi puro hueso, de esos que si se ponen de perfil desaparecen. No es un insulto, más bien un apodo con onda, típico de juntarse en el campo o en un asado. Y hay que admitir que suena simpático decirle así a un amigo.
Darle vuelta la torta
Se usa cuando una situación se da vuelta de forma inesperada y alguien que iba perdiendo o mal parado termina ganando o quedando mejor. Es como cuando todo apuntaba a un final fome y de repente se revierte la cosa. Bien típica del sur, y hay que decir que suena bastante sabrosa la expresión.
Andar a la tusa
Expresión sureña para decir que alguien anda volado, despistado o medio perdido, como caminando sin mapa ni brújula. Se usa cuando la persona está en la luna, ya sea por amor, por sueño, por caña o porque simplemente es así de colgada. Es muy de pueblo chico, donde todos cachan cuando alguien anda a la tusa y se nota a kilómetros.
Echar la foca
En Aysén se usa para cuando alguien reta fuerte a otra persona, le canta las cuarenta sin filtro y con harta cara de palo. Es como decir que lo paró en seco y le tiró toda la verdad en la cara. No es conversa suave, es reto directo, medio enojado, pero bien típico del sur chileno.
Andar con el baúl
Expresión sureña para decir que alguien anda con una resaca brutal, medio muerto y arrastrando las penas como si cargara un baúl gigante lleno de cañas mal tomadas y decisiones cuestionables. Se usa cuando la persona está lenta, apagada y con cara de querer volver a nacer. Y hay que admitir que la imagen del baúl tiene su gracia.
Estar en la bajada del chucho
Se usa en Aysén para decir que alguien anda pasando por un momento bien penca, lleno de mala racha y con todo saliéndole al revés. Es como ir cuesta abajo sin frenos, con la moral por el suelo y el ánimo hecho bolsa. No es solo un mal día, es una seguidilla de cagazos que te dejan medio al borde del colapso, casi pidiendo auxilio.
Ser un avispero
Se usa para hablar de alguien que donde llega arma lío, mete cizaña o deja la cagada sin mucho esfuerzo. Es como decir que la persona es puro problema, que basta que asome la nariz para que todo se agite y quede la escoba. Y sí, tiene su gracia cuando no eres tú el que está metido en el cacho.
Andar a lo cowboy
Se dice cuando alguien se manda a una fiesta, un viaje o cualquier plan sin pensarlo mucho, sin mapa y sin plan B. Vas tirando pa’ delante con pura perso, un toque de imprudencia y actitud de vaquero de película. No es que seas valiente de verdad, pero te creís y te sale igual. Bien de Aysén, bien al lote.
Estar en la loma del Diablo
Expresión usada en Aysén para decir que alguien vive o está en un lugar muy pero muy remoto, casi al fin del mundo. Es como decir que queda lejos, escondido y medio imposible de llegar. Y en Aysén eso ya es mucho decir, porque si algo sobra por acá son rincones perdidos y caminos eternos.
pegarse un sapo
Expresión sureña para decir que te quedaste dormido de golpe en cualquier parte por puro cansancio, como si el cuerpo se apagara solo. Es ese sueño traicionero que te agarra en la micro, en el pasto o en el sillón después de un día largo. Y la verdad, cuando te pegas un sapo rico, cuesta hasta enojarse.
Andar a la maleta
Se usa para hablar de alguien que anda medio nómada, sin casa fija y con la vida metida en una mochila. Es muy de la Patagonia chilena, rollo persona que va de pega en pega, durmiendo donde pille y viviendo la aventura. No siempre es glamuroso, pero tiene su encanto de libertad medio caótica.
Andar en las nubes
Se le dice a alguien que está distraído, colgado o en su mundo, como si la cabeza la tuviera flotando por arriba y no pescara nada de lo que pasa. Sirve para retar con cariño o con un poquito de fastidio cuando alguien se queda mirando al vacío y no atina. Clásica y bien gráfica.
Quisoco
En Aysén se usa para decir que alguien es porfiado a otro nivel, más duro que lenga vieja y que no entra en razón ni a palos. Es esa persona que se emperra con una idea y no la suelta aunque todo el mundo le diga que está cagándola. Bien patagón el término, y hay que admitir que tiene su encanto testarudo.
Cachipún
Nombre que se le da en el sur de Chile al juego de piedra, papel o tijera. Se usa para decidir cosas chicas del día a día, como quién va a comprar pan, quién se sienta adelante en el auto o quién se sacrifica lavando los platos. Es tan democrático como caótico, pero igual tiene su encanto.
Toparse
En Aysén, topase o topai con alguien es encontrártelo de pura chiripa, sin haber quedado ni nada. Es como ir a hacer un mandado tranquilo y de repente ¡pum!, aparece el compa que no veías hace años. En una región tan grande y perdida, estas coincidencias tienen su magia y hasta dan tema de conversa para rato.
Hierba
En Aysén cuando alguien habla de hierba casi nunca se refiere al pasto del patio, sino a la marihuana, así tal cual. Es la típica palabra que se usa entre amigos para comentar que hay algo para relajarse, reírse un rato y matar la tarde con calma. Eso sí, cada cual verá cómo se cuida para no meterse en líos.
Aysén-roto
Se usa para describir cómo quedas después de mezclar copete sureño con paseo en barco por los canales, o cualquier combo patagónico que te deje mareado, con caña y medio arrepentido. Es como estar hecho bolsa versión Aysén, con frío, viento y la dignidad flotando por ahí. Y hay que admitir que el nombrecito tiene su encanto trágico.
Anda a freír monos
Expresión bien sureña para mandar a alguien lejos con humor, como decir que se vaya a hacer algo absurdo y sin sentido para que te deje tranquilo. No es tan agresiva como un insulto directo, pero deja claro que estás chato de la situación. Y hay que admitir que la imagen mental de freír monos es bastante ridícula.
Cachar hueás
Expresión muy chilena para decir que alguien por fin entendió algo, se avivó o se dio cuenta de lo que estaba pasando, casi siempre tarde y después de que todo el mundo ya lo tenía clarísimo. Sirve tanto para cuando pillas una talla como cuando entiendes una situación entera. Y sí, tiene ese toque medio ordinario pero sabroso del sur.
Estar a la maroma
Se usa en el sur de Chile para decir que alguien está en la luna, colgado o medio ido, como desconectado de la realidad. La imagen es como un pescador esperando la marea, mirando al horizonte sin hacer mucho caso. No es insulto grave, más bien una talla cariñosa para el que vive volando.
Nacido en el hielo
Frase cariñosa y orgullosa para hablar de alguien con mucho aguante, resistencia y temple, como si el frío brutal de Aysén lo hubiera moldeado desde chico. Se usa para gente que no se queja, que enfrenta el viento, la lluvia y la escarcha como si nada. Y la verdad, con esos inviernos, casi que es un superpoder regional.
abeja corta
Expresión sureña para hablar de alguien ultra eficiente, que hace todo rápido y bien, sin dar jugo ni perder el tiempo. Es como decir que la persona es trabajadora, aplicada y que se mueve a mil por hora. Se usa harto en la pega o en el estudio, y la verdad es que suena bien cariñoso.
Hablar como un loro
Se usa para decir que alguien habla muchísimo, sin parar, como loro desatado que no se calla nunca. En Aysén aplica perfecto para esa persona que te agarra en la calle con frío y viento y te tiene pegado media hora escuchando historias, chismes y opiniones. A veces hace gracia, pero igual agota y uno termina buscando excusa para arrancar.
Cachivache
Palabra para hablar de cualquier objeto medio inútil, raro o viejo que anda dando vueltas por la casa, pero que uno igual guarda porque algún día podría servir para algo. Puede ser una pieza rota, un fierro oxidado o un aparato antiguo. Es de esas cosas que estorban, pero que da pena botar, y a veces hasta salvan.
Pasar a recoger viento fresco
Expresión usada para mandar a alguien a la cresta de forma medio sutil pero igual bien clara. Es como decir ándate luego o desaparece un rato porque ya me tenís chato. Suena más suave que un garabato directo, pero el mensaje llega igualito. Ideal cuando querís echar a alguien sin armar tanto show, aunque igual pica un poco.
Estar en el sopi
Se usa en Aysén para decir que alguien está raja durmiendo, tan profundo que podría pasar un camión, un temblor o una tormenta patagónica y la persona ni se inmuta. Es ese sueño pesado después de un día largo de pega o de frío sureño. Y la verdad, cuando por fin te agarra ese sopi rico, da pena que te despierten.
Caila
Palabra bien de Aysén para hablar con cariño y un poco de talla de esos autos viejos que aguantan todo en los caminos del sur. La caila suena a cacerola, tira humo, cruje por todos lados, pero igual llega. Es como ese cacharro fiel que da vergüenza ajena y orgullo al mismo tiempo, y hay que admitir que tiene su encanto.
tienda al peso
En Aysén se usa para hablar de la casa del vecino o vecina que tiene de todo un poco, como si fuera un mini almacén mezclado con centro de chismes. Vas a buscar una llave inglesa y sales con pan, datos frescos del barrio y hasta algún favor hecho. Es como el retail sureño casero, y la verdad es que tiene su encanto.
Patacho
En Aysén se usa patacho para hablar de un día de flojera brutal, cuando te quedas tirado en la casa sin hacer nada útil. Es ese estado en que te fusionas con el sillón, ves cualquier cosa en la tele y hasta te da pereza contestar el celular. Básicamente, jornada oficial de no mover ni un dedo, y con orgullo.
Chico de Aysén
Se usa en la Patagonia chilena para hablar de alguien que parece cabro chico, tímido o inexperto, pero en verdad es más duro que el viento austral. Un chico de Aysén aguanta frío, lluvia, barro y pega pesada sin quejarse mucho. Es como decir que por fuera se ve piola, pero por dentro es puro carácter patagón.
Afuepiar
Verbo bien sureño para cuando te quedas pegado mirando pa' fuera, medio en trance, pensando en la vida mientras el frío te cala los huesos. Es ese momento en que te acurrucas contra la pared o la ventana, con cara de meme triste, pero en verdad estás filosofando duro. Y hay que decirlo, afuepiar es casi deporte regional.
Andar con la nieve en venas
Describe a alguien que está demasiado relajado, como si el frío lo hubiera congelado por dentro y nada le preocupara.
Alzar el vuelo
Se usa para decir que alguien se va rajado de un lugar, casi arrancando como pájaro asustado. Suele ser cuando la cosa se pone incómoda, viene un reto, aparece alguien pesado o huele a problema. Es como decir que te mandaste a cambiar antes de que explotara todo, bien a la chilena y con instinto de supervivencia.