Se usa en el sur para decir que alguien anda desorientado, medio perdido y sin mucha idea de lo que está haciendo, como pato dando vueltas sin encontrar su laguna. Puede ser por pena, por despiste o porque la vida se le puso cuesta arriba. Es tierna y un poco burlona a la vez, y hay que admitir que tiene su encanto sureño.
Se dice cuando alguien anda medio perdido, despistado o haciendo las cosas sin cachar mucho, como si fuera dando vueltas sin rumbo. Es esa vibra de ir por la vida a puro tanteo y metiendo la pata por distraído. Suena bien chileno y sirve para retar con cariño a quien vive en la luna.
Expresión sureña para decir que alguien camina lento, medio torpe y como desorientado, igual que un pato en tierra firme. Se usa en tono de talla, para reírse con cariño del compa que va quedando atrás o que no cacha bien para dónde va. No es mala onda, es más bien una forma chistosa de describir a alguien medio despistado.