Significa estar paseando, dando vueltas sin rumbo fijo o simplemente quemando llanta por ahí con los compas.
Significa estar sin un quinto, bien tronado, más pelado que nopal en cuaresma. Es cuando de plano no traes ni para el camión y andas viendo qué vendes o a quién le pides fiado. Muy de Chihuahua, muy de esos días donde la quincena se evaporó misteriosamente, aunque tú jures que casi ni gastaste.