Dicho en plan broma cuando alguien te escribe o te llama tardísimo, como si en vez de WhatsApp usara señales de humo. Sirve para reclamar con humor que la respuesta llegó siglos después, o que la conexión es malísima. No es insulto, pero sí su pullita. Ideal para panas colgados.
Se usa cuando alguien se demora una eternidad en contestar mensajes o desaparece del mapa y vuelve como si nada, casi como si viviera en medio del cerro sin señal. Es una forma medio en talla, medio en reclamo cariñoso, para decirle que parece que hay que contactarlo a la antigua. Y la verdad, a veces dan ganas.