Ya mismo
En Ecuador se usa para decir que algo pasará pronto, pero ese pronto es bastante relativo. Puede ser en cinco minutos, en un par de horas o incluso mañana, según quién lo diga y el nivel de pachorra. Es como una promesa elástica en el tiempo, y hay que admitir que a veces desespera pero también tiene su encanto.
Darse la vuelta
En Ecuador se usa para decir que alguien se va de un sitio de golpe, como haciendo retirada estratégica. Puede ser porque se puso incómodo el ambiente, porque apareció alguien que no querías ver o porque ya te aburriste. No es solo girarse, es largarse rapidito y sin dar mucha explicación.
Changón
En Ecuador se usa para hablar de una fiesta bien brava, de esas que arrancan tranqui y terminan con todo el barrio despierto. Hay música a todo volumen, traguito, gente gritando, risas y cero ganas de irse a dormir. Es más que una simple reunión, es un desmadre alegre, de esos que al día siguiente se recuerdan con resaca pero también con cariño.
Solapas
Forma juguetona y un poco burlona de referirse a las orejas grandes y sobresalidas, como si fueran dos tapas levantadas a los lados de la cabeza. Se usa entre panas con confianza para vacilar, no para hacer bullying pesado. Es de esas cosas que duelen un poquito pero igual te ríes, porque sí que suena chistoso.
Señal de humo
Dicho en plan broma cuando alguien te escribe o te llama tardísimo, como si en vez de WhatsApp usara señales de humo. Sirve para reclamar con humor que la respuesta llegó siglos después, o que la conexión es malísima. No es insulto, pero sí su pullita. Ideal para panas colgados.
Guambra
Palabra bien ecuatoriana, sobre todo de la Sierra, para hablar de un chico joven, casi siempre con cariño y un poco de vacile. Puede ser tu pana, tu hermano menor o el vecino que siempre anda en la calle haciendo bulla. Es de esas palabras que suenan tiernas pero también sirven para regañar con estilo.
Más perdido que la chancleta del río
Se usa para decir que alguien está totalmente desorientado, sin idea de qué está pasando, como chancleta que se fue río abajo y ya nunca volvió. Sirve para clases difíciles, direcciones raras o cuando te hablan de política y tú solo querías comer. Es una expresión muy gráfica y, la verdad, bastante divertida.
De una
Expresión muy usada en Ecuador para decir que aceptas algo al toque, sin dudar ni hacer drama. Es como decir ahora mismo o de inmediato, con ganas y buena onda. Sirve para planes, favores o cualquier cosa que te propongan y tú estés más que puesto. Y sí, suena corto pero tiene su sabrosura.
Hacerse el ñeque
Se dice cuando alguien se las da de valiente o de duro, como si fuera invencible, pero en el fondo está asustado o no aguanta la presión. Es puro show, mucha pose y poco aguante. En Ecuador suena bien de barrio, ideal para el pana que habla fuerte y por dentro está hecho gelatina.
Dar prestado
En Ecuador se dice dar prestado cuando le pasas algo a alguien con la esperanza de que te lo devuelva, aunque en el fondo sabes que capaz nunca vuelve. Es como un acto de fe entre panas, medio ingenuo, medio resignado. Suena generoso, pero todos sabemos que a veces es despedida definitiva del objeto.
¡Está full relámpago!
Se dice cuando alguien anda aceleradísimo, haciendo todo a la carrera, como si tuviera un motorcito prendido. Es como decir que va a mil, que no se detiene ni para respirar. En Ecuador se le mete el full para subirle el volumen a la idea. Suena exagerado y por eso da risa.
Construir el pato
Expresión muy usada en Quito para cuando alguien se inventa una excusa súper elaborada, llena de detalles raros, solo para zafarse de un problema o quedar como un rey. Es como armar una novela completa para justificar algo sencillo. A veces da risa de lo creativa que es la gente cuando se pone a construir el pato.
Ñaño
En Ecuador, ñaño es una forma bien cariñosa y callejera de decir hermano. Se usa con tu hermano de sangre, con un amigo muy cercano o con alguien con quien ya hay confianza, como si fueran panas de toda la vida. Suena cercano, cálido y muy ecuatoriano. Si te dicen ñaño, ya te adoptaron.
Estar en la última hoja
Se dice de alguien que está enteradísimo de todo lo que pasa, sobre todo de los chismes y las novedades fresquitas. Vamos, que vive actualizado como si leyera el periódico antes de que lo impriman. Puede sonar medio admiración, medio burla, según el tono y la confianza con la que lo sueltes.
¡Está grande la pepa!
Se usa para decir que algo está aburridísimo, pesado o que ya cansó a todo el mundo. Es como remarcar que el aburrimiento ya se fue de largo y no da ni para chiste. Suele usarse entre panas cuando una situación, una clase o una novela se vuelve eterna. Y hay que admitir que suena tan rara que hasta hace gracia.
Armar farra
En Ecuador se dice cuando vas a montar una fiesta, un jolgorio o una salida con música, trago y panas, muchas veces improvisada y sin tanto plan. Es como decir vamos a hacer relajo y pasarla bien. Suena bien de barrio y bien de finde, de esos que empiezan tranqui y acaban a las mil.
Estar en la marea
Se dice cuando alguien anda perdidísimo, sin cachar qué está pasando, como si lo hubieran soltado en medio del mar sin brújula. Aplica en clases, reuniones, chismes o cuando te hablan con tecnicismos y tú solo asientes. Es una forma bien gráfica de decir que estás fuera de onda, a la deriva.
Alhaja
En Ecuador se usa para decir que algo está buenísimo, que quedó de lujo o que estuvo brutal. Es como soltar un “chévere” pero con más sabor local. Vale para planes, comida, ropa, una jugada en el fútbol o cualquier cosa que te deje contento. Si alguien te dice “alhaja”, es puro visto bueno.
Chupar la piña
En Ecuador se dice cuando te toca comerte un mal rato o aguantar una situación pesada, normalmente por estudio o trabajo. Es como decir que te toca sufrirla, currar a lo bestia o bancarte el castigo sin quejarte mucho. Suena medio bruto, pero justo por eso pega: nadie chupa la piña por gusto.
¡Qué bestia!
Se suelta cuando algo te deja loco, ya sea por admiración o por sorpresa. Puede ser para aplaudir una hazaña, un talento brutal o una idea buenísima, pero también para reaccionar a una locura o una metida de pata enorme. El tono manda. En Ecuador suena bien callejero y bien expresivo.
Garantizado
Se usa para rematar una frase cuando estás segurísimo de algo, como diciendo que no hay pierde y que lo que dices va a pasar sí o sí. Suena a promesa de pana confiado, a garantía de barrio más que de notaría. Y la verdad, cuando alguien lo suelta con convicción, uno hasta se lo cree.
Hacer cuadro
En Ecuador se dice cuando alguien arma un problemón o se mete en un lío por metiche, por bocón o por no pensarla dos veces. Es como decir que la regaste y dejaste todo hecho un desastre, con drama incluido. Se usa mucho para retar en confianza, entre panas, cuando ya se dañó el plan.
Chuchaqui
En Ecuador, chuchaqui es la resaca de toda la vida, pero dicha con dramatismo y cariño a la vez. Es ese día después de la farra en el que te levantas seco, con la cabeza a mil y el estómago haciendo huelga. Se usa mucho entre panas, y sí, suena gracioso aunque estés muriendo.
Ponerse primaveral
Se usa para decir que alguien anda medio alborotado, coqueto y con ganas de flirtear, como si de repente le hubiera llegado la primavera al cuerpo. Puede ser que se arregla más de lo normal, se pone perfume, sonríe a todo el mundo y anda tirando indirectas. Básicamente, está en modo ligón y se le nota a kilómetros.
Echar una manito
Expresión muy usada para pedir ayuda de pana, sobre todo en la Sierra. Es como decir que alguien te eche un cable, pero con sabor ecuatoriano y más cariño. La sueltas cuando estás medio perdido con algo y necesitas que un ñaño te rescate. Y aceptémoslo, suena más tierno que andar rogando auxilio.
Longo
Se refiere de forma coloquial a un joven, generalmente con un toque simpático o incluso algo burlón.
Ñaño slice
Juego de palabras medio friki y medio costeño para señalar al pana que se clava el último pedazo de pizza sin preguntar. Es como mezclar ñaño, que es hermano o amigo cercano en Ecuador, con slice de pizza. No es un insulto grave, pero sí una acusación seria en cualquier reunión con hambre y poca pizza.
Farrón
En Ecuador, un farrón es una fiesta grande y descontrolada, con música a tope, tragos por todos lados y gente bailando sin vergüenza hasta que amanece. No es una reunión tranquila, es más bien una misión suicida de diversión. Básicamente, una fábrica de buenos momentos y resacas legendarias, pero de las que se cuentan riendo.
¡Qué apellido!
Se dice con ironía cuando alguien se cree la gran cosa, se da aires de importante o presume como si viniera de una familia de apellido pesado. Vamos, el típico que se sube al ladrillo por cualquier tontera y actúa como si todos tuviéramos que rendirle pleitesía. Bien ecuatoriana y bien punzante.
Perrita
Forma cariñosa de referirse a una amiga o compañera que es incondicional, leal y está siempre lista para la fiesta.
Cantaleta
Se dice cuando alguien se pone pesado con el mismo sermón de siempre: un regaño largo, repetido y medio aburrido que te cae por haber metido la pata. Vale para mamás, profes, jefes o cualquier persona en modo disco rayado. En Ecuador se usa un montón, y sí, a veces te la mereces, pero cansa igual.
Estar papeado
En Ecuador se dice estar papeado cuando alguien está bien comido, rellenito, con buena barriga de tanto almuerzo y merienda. No es un insulto directo, suena más a burla cariñosa entre panas cuando a uno ya se le nota la comilona. Básicamente es estar gordito, pero con ese toque de que no le ha dicho que no a ningún plato.
Meter paja
En Ecuador se usa para cuando alguien empieza a adornar demasiado una historia, meter cuento o directamente mentir para manipular o salirse con la suya. Es como rellenar con pura palabrería sin ir al grano, a veces para impresionar y otras para engañar. Suena gracioso, pero si te meten paja muy seguido, toca desconfiar un poquito.
Andar empachado
En Ecuador se usa para decir que alguien está harto o saturado de algo, ya sea de una comida pesada o de una situación que ya cansa. Puede ser empacho físico por comer como condenado o empacho mental porque ya no aguantas más el tema. Es de esas expresiones que sirven igual para el estómago que para la paciencia.
Dar la contra
En Ecuador se usa para decir que alguien contradice o se opone a lo que dices, muchas veces solo por llevar la contraria y armar debate gratis. No siempre es mala leche, pero cansa cuando lo hacen todo el rato. Es como ese pana que nunca está de acuerdo con nada, aunque sepa que tienes toda la razón del mundo.
Estar hecho pedazos
Se usa cuando estás reventado, sin energía, como si te hubieran pasado por encima diez buses y luego te hubieran puesto a subir el Chimborazo cargando ladrillos. Es ese cansancio brutal físico o mental que ya ni café, ni cola, ni nada te levanta. Y la verdad, todos hemos estado así más de una vez.
Pelearse con la sábana
Se usa cuando alguien no puede despegarse de la cama y le cuesta horrores levantarse temprano. Es como si estuviera en plena batalla campal con la sábana y la almohada, y casi siempre gana la cama. Ideal para describir esa mezcla de flojera, sueño eterno y cero ganas de enfrentar el día, sobre todo los lunes.
Full chiro
Estado de extrema pobreza en el que te encuentras cuando te das cuenta de que ni vendiendo todas tus cosas juntas alcanzas para pagar la factura del celular.
Estoy full gato
En Ecuador se usa para decir que estás reventado, con un sueño brutal y cero energía, como si te hubieran desenchufado. No es solo estar cansado, es estar en modo zombi y con ganas de tirarte donde sea a dormir. Suena bien de pana y es perfecto para después de una farra larga.
Saber verga
Cuando alguien dice que no sabe nada de algo, o sea, está más perdido que un turista sin mapa en Quito.
Hacer vaca
Significa reunir dinero entre varias personas para un fin común, normalmente algo pequeño y cotidiano como comida, trago o un regalo. Es muy usada en Ecuador y también en Colombia, perfecta para cuando andas pelado pero con ganas de armar plan. Es como decir que todos ponen su parte y nadie se hace el loco.
Apachurrado
Se dice cuando algo queda aplastado, chafado o hecho puré, como una funda de papas en la mochila. En Ecuador también vale para la gente: estar apachurrado es sentirse bajoneado, sin ganas, medio triste o reventado por el día. Es bien gráfico y suena a que la vida te pasó por encima un ratito.
Estar mosca
En Ecuador se usa para decir que alguien está muy atento, medio desconfiado y con la antena parada por si le quieren ver la cara. Es como andar con ojo, sospechando que algo raro puede pasar o que alguien te puede meter gato por liebre. Suena gracioso, pero en el fondo es pura autodefensa callejera.
Armar alboroto
Se usa cuando alguien hace tanto ruido o desorden que todo el mundo se entera, como cuando un grupito convierte algo tranquilo en un caos total. Puede ser por peleas, chismes, música a tope o cualquier movida que rompa la calma. Es básicamente montar escándalo, y a veces hasta tiene su gracia si no eres tú quien sufre.
Soplado
En Ecuador se usa para hablar de un examen que estuvo facilito o que alguien pasó copiando sin vergüenza, casi sin mover una neurona. Puede ser porque las preguntas eran regaladas o porque tuvo ayuda de algún pana generoso. Cuando dices que algo estuvo soplado es que salió tan fácil que hasta da risa.
Coger un amarillo
Expresión para decir que vas a tomar un taxi, porque en Ecuador la mayoría de los taxis son de color amarillo.
Ser un suertudo
Se dice de alguien que siempre cae parado, que la vida le sonríe incluso cuando no hace mucho esfuerzo. Es la típica persona que se gana rifas, consigue trabajos de pana y se libra de problemas por pura chiripa. A veces se dice con envidia sana, otras con resignación, pero siempre con un poco de sorna.
Estar de gorrete
Se usa para hablar de la persona que siempre vive de la generosidad ajena, que cae a todos los planes pero nunca pone un dólar. Come, bebe, disfruta y jamás se acuerda de pagar nada. Es como el clásico gorrón de confianza, ese que todos conocen y aún así siguen invitando, quién sabe por qué.
Volverse loco, ecuatoriano style
Se usa para cuando alguien se desata durísimo, pierde la vergüenza y hace locuras bien irracionales, casi siempre después de unos traguitos o en plena farra. Es como decir que se le fue la teja y ya no midió consecuencias. Suena medio gringo con lo de style, pero justo ahí está la gracia.
Ponerse bravo
En Ecuador se usa para decir que alguien se enojó duro, que se picó feo y está a punto de armar lío. No es solo molestarse un poquito, es ponerse con cara larga, tono pesado y ganas de pelear. Es de esas expresiones que avisan que mejor no seguir molestando, porque el ambiente ya se puso tenso.