En Venezuela se usa para decir que alguien está muy pendiente, con los ojos bien abiertos y la paranoia medio encendida por si pasa algo raro. Es como andar en modo vigilancia total, sospechando de todo y de todos. No siempre es por miedo, a veces es simple malicia preventiva, que nunca está de más.
Se dice cuando alguien está alerta, sospecha que pasa algo raro o se huele una movida aunque nadie le haya dicho nada. Vamos, que no está tranquilo y tiene la ceja levantada, como si algo no cuadrara. En Madrid se suelta mucho cuando notas que te la quieren colar o que hay tema.
En Ecuador se usa para decir que alguien está muy atento, medio desconfiado y con la antena parada por si le quieren ver la cara. Es como andar con ojo, sospechando que algo raro puede pasar o que alguien te puede meter gato por liebre. Suena gracioso, pero en el fondo es pura autodefensa callejera.
Se dice cuando alguien está alerta, con la mosca detrás de la oreja, sospechando que algo huele raro o que le quieren colar una. No es estar embobado, es más bien estar en modo vigilancia, pendiente de cualquier detalle. Muy de calle y muy útil cuando notas que la cosa no cuadra.
En Venezuela se usa para decir que alguien debe estar muy pendiente, con los ojos bien abiertos, porque puede pasar algo raro, peligroso o simplemente inesperado. Es como activar el modo sospecha total, sin llegar a la paranoia, pero casi. Y hay que admitir que la expresión tiene bastante gracia y ritmo.
En Caracas estar mosca es andar pilas, bien pendiente de lo que pasa a tu alrededor, porque en cualquier momento puede pasar algo raro. Se usa mucho para hablar de seguridad en la calle, pero también cuando sospechas de alguien o de una situación. Es como decir ojo pelao, y la verdad es que la frase tiene su flow.
En Iquitos se dice estar mosca cuando alguien es vivo, avispado y no se deja ver la cara. Es esa persona que capta al toque lo que pasa, se da cuenta de las mañas y siempre está pilas. Viene de la idea de la mosca que no para quieta y está atenta a todo. Y la verdad, ser mosca nunca viene mal.
Cuando alguien dice que está 'mosca', significa que anda bien atento y pilas, como si tus antenas estuvieran captando hasta el más mínimo chisme.
En Chile, estar mosca es estar atento, desconfiado o con la guardia arriba, como oliendo que algo raro se viene. No va tanto de celos, sino de andar vivo y cachar la jugada antes de que te pasen gato por liebre. Se usa harto cuando alguien sospecha o está pendiente de todo.