Echarle bolas
Expresión para decir que hay que meterle ganas, coraje y determinación a algo, sobre todo cuando la cosa está ruda o da miedo. Es como decir que no te vas a rajar y vas con todo, aunque el panorama esté bien feo. Suena medio grosera, pero también muy motivadora, y hay que admitir que tiene su sabrosura venezolana.
Arrechera
Estado emocional de enojo intenso, rabia acumulada o cabreo brutal, pero con ese sabor caribeño bien venezolano. En Aragua, cuando alguien agarra una arrechera es porque ya le colmaron la paciencia y está a nada de explotar. No es un simple enfado, es nivel volcán activo, y la verdad es que a veces hasta da risa verlo desde afuera.
Sopa'o
Se le dice a alguien que está reventado de cansancio, medio dormido y sin energía, como si lo hubieran dejado en remojo. Puede ser por una rumba, por trabajar duro o por no pegar ojo en toda la noche. Suena muy de calle y pinta perfecto esa cara de zombi que ni el café rescata.
Echar los cuentos
En Venezuela se dice cuando te pones a conversar largo y tendido con tu gente, soltando chismes, anécdotas y todo lo que pasó en el barrio, en el trabajo o en la semana. Es plan relax, silla en la acera o cafecito en mano, y a darle a la lengua. Puro sabor criollo.
Tener un ratón astronómico
Se dice cuando amaneces con una resaca monstruosa después de una rumba seria. Te late la cabeza, tienes la boca como desierto y el cuerpo te pide auxilio. Es como decir que tienes un ratón nivel galaxia, de esos que te hacen prometer que no vuelves a beber. Y sí, da risa, pero duele.
Echar un camuflaje en el matica
Se dice cuando alguien se esconde rápido, normalmente metiéndose en el monte o detrás de cualquier mata, para que no lo vean. Es el clásico movimiento de desaparecer del mapa cuando viene alguien que no quieres saludar, te van a regañar o hay peo. Muy de calle y bien gráfico, modo ninja criollo.
Echarle trapo
En Aragua se dice cuando alguien se pone a alardear, a echarse flores y a venderse como si fuera una estrella, casi siempre para impresionar a alguien o quedar como el más duro del grupo. Vamos, puro cuento con brillo. Puede sonar gracioso o fastidioso, según quién lo haga y cuánto se pase.
Pegarse un ratón
En Aragua y en buena parte de Venezuela se dice cuando te da una resaca fuerte después de beber o rumbear duro. Amaneces vuelto nada, con la cabeza como tambor, el estómago revuelto y cero ganas de existir. Vamos, el castigo del día siguiente por creerte inmortal anoche. Y sí, pega sabroso.
Montar un pajón
Se dice cuando alguien se arma una historia inventada, exagera a lo bestia o se lanza un cuento que no se lo cree ni su mamá. Vamos, que está echando labia y vendiendo humo. En Aragua lo sueltan para señalar al típico cuentero que siempre anda montando películas y quedando como un chamero profesional.
Guacharaca
En Aragua, guacharaca no es solo el instrumento que raspan en la música llanera. También se le dice así a la persona que habla hasta por los codos, no se calla ni un segundo y te suelta el cuento completo con extras. Puede ser en broma o medio fastidiado. Y sí, a veces da risa.
Jorungar
Verbo bien venezolano para decir que alguien anda metiendo la mano o la nariz donde no lo han llamado. Es husmear, hurgar, curiosear de más, ya sea en chismes, cosas ajenas o hasta en el celular de otro. Se usa mucho para regañar al típico metiche que no se aguanta la curiosidad.
Lanzar el beso de la iguana
Se dice cuando alguien intenta ligar, coquetear o soltar un piropo, pero lo hace tan torpe y forzado que da pena ajena. Es como tirar el anzuelo sin carnada y encima tropezarte. La imagen de la iguana va por ese movimiento raro, medio inesperado, que no enamora a nadie. Y sí, suele acabar en risa.
Echarle pichón
En Aragua se dice cuando alguien se pone serio, se activa y le mete ganas de verdad a algo que está cuesta arriba. Es como decir ponerse las pilas, meterle el pecho y no rendirse hasta resolver. Sirve para trabajo, estudios o cualquier peo del día a día. Suena motivador y bien de pana.
sele
Apodo corto y medio en broma para alguien que es muy selectivo, quisquilloso o finolis con lo que elige. Se usa cuando la persona le pone filtro a todo: la comida, los planes, los sitios y hasta la gente con la que se junta. No siempre es insulto, pero sí va con su pullita sabrosa.
Estar más perdido que turco en la neblina
Se dice cuando alguien anda totalmente desorientado, sin rumbo y sin entender nada de lo que está pasando. Es como estar dando vueltas en círculo con cara de ¿y ahora qué? Suele usarse en tono de burla cariñosa cuando alguien no agarra una, se pierde fácil o llega tarde a todo. Bien criollita y bien gráfica.
Estar huevón
En Aragua y en buena parte de Venezuela se le dice a alguien que está flojo, apático o pegado a la cama sin ganas de hacer nada. No es solo “relajado”, es más bien en modo pereza nivel experto, como si el cuerpo pesara una tonelada. Suena medio regaño, pero entre panas da risa.
Dame la cola
En Aragua y en buena parte de Venezuela, pedir o dar la cola es pedir que te lleven en carro o moto, o sea, un aventón. Se usa entre panas cuando alguien va pelando, se quedó sin pasaje o simplemente queda de camino. Es súper común y cero formal, puro hablar de calle.
Armar un bochinche
Se dice cuando alguien monta un escándalo o un alboroto, casi siempre con bulla, música y gente hablando encima de gente. Puede ser en una fiesta, en la calle o donde sea, y suele tener ese toque de caos sabroso. Vamos, que llegó el combo y el sitio se prendió. Y sí, se escucha a kilómetros.
Echarle la máscara
En Aragua se usa para hablar de cuando le mientes a alguien con toda la cara, montando un show bien armado para que se crea una versión falsa de ti o de la situación. Es como ponerte una máscara y actuar otro papel, con labia, descaro y bastante creatividad. Y hay que admitir que cuando sale bien, hasta da risa.
Arreglarse un mundo
Se dice cuando alguien se arregla muchísimo, se produce a full y sale impecable, como si fuera a una gala. Va de peinarse, maquillarse, perfumarse y ponerse la mejor pinta para una rumba, una cita o lo que sea. En Aragua se suelta para vacilar cariñosamente a quien llegó demasiado fino para el plan.
Ser una ladilla
Se dice de alguien que es extremadamente fastidioso, como un zancudo que no deja de molestar.
Pirarse como corcho 'e limonada
Se dice cuando alguien se va a toda mecha, se esfuma o sale corriendo de un sitio sin dar explicaciones. La imagen es clarita: como el corcho que sale disparado cuando destapas una limonada bien gasificada. Suele usarse cuando alguien huye por susto, por culpa o porque no quiere dar la cara. Y sí, suena sabrosita.
Andar con la chikungunya
Se dice cuando alguien anda lentísimo, sin ganas y con una flojera brutal, como si estuviera enfermo de verdad. Viene del nombre de la enfermedad y se usa en plan chanza para describir a quien está apagado, arrastrando los pies o con cara de lunes eterno. No es literal, pero pinta perfecto el bajón.
Traer el saltico
Dicho bien de Aragua para vacilar con ternura a un bebé que está empezando a caminar. Como todavía no domina el equilibrio, va dando pasitos cortos, medio brincaditos, y se tambalea como si trajera un saltico encima. Se usa en familia, con cariño y risa, no para burlarse mala onda.
Echarse un cuento
Se usa cuando quieres sentarte a hablar largo y tendido, soltar chismes, anécdotas y detalles sabrosos de lo que ha pasado. No es solo contar algo, es ponerse al día con calma, relajado, casi siempre con panas y algo para picar. Es como decir vamos a rumbear de palabras, y la verdad es que siempre se arma el bochinche.
Pelarse
En Aragua y en buena parte de Venezuela, pelarse es enterarte de algo antes que el resto, pillar el chisme al vuelo o descubrir un secreto por pura viveza. Es como decir que te adelantaste al sapeo y ya vas con la primicia bajo el brazo. Si te pelas, vas un paso delante del bochinche.
Sopa de yuca
Expresión usada para decir que alguien se queda todo quieto, como pasmado, sin saber qué hacer ni qué cara poner. Es ese momento en que te sueltan algo tan inesperado que te congelas y pareces un plato de sopa de yuca ahí, plantado, sin reacción. Y sí, suena raro, pero por eso mismo tiene su gracia.
Cae y coge agua
Expresión bien venezolana para bajarle dos a la ansiedad: relájate, cálmate y deja el drama. Es como decir “tranquilo, que no se acaba el mundo”, con ese sabor de costa de ir a mojarse y refrescarse. Se suelta cuando alguien está intenso, arrecho o preocupado por una vaina que no da para tanto.
Está como Aragua en diciembre
Se dice cuando alguien, algo o una situación está más cambiante que el clima: ahora todo bien, al rato un drama. La idea es que en Aragua en diciembre te puede pegar solazo y, sin avisar, cae un palo de agua o refresca. Sirve para personas volátiles, planes que se tuercen o cosas que fallan cuando les da la gana.
Arrecharse
En Aragua y buena parte de Venezuela se usa para decir que alguien se pone bravo de golpe, se pica y se enciende por cualquier vaina. Es como pasar de cero a cien en dos segundos. Ojo, según el contexto también puede tener sentido sexual, así que mejor leer el ambiente antes de soltarla.
Pegarse
Tener éxito o hacerse famoso de la noche a la mañana, especialmente en el mundo de la música o el espectáculo. Es cuando te conviertes en el tema de conversación de todos, incluso del perro del vecino.
Estar en el beta
Se dice cuando estás metido en un asunto, plan o situación donde hay movimiento, chisme o emoción. Puede ser algo bueno, tipo rumba, o algo medio turbio, tipo lío. Es como estar en el meollo, donde está pasando lo bueno. Si te dicen que te metas en el beta, prepárate.
Meterle paja
Se dice cuando alguien se pone a inventar, adornar la historia o exagerar a lo loco para que suene más arrecha. Es como echarle cuento y meterle relleno hasta que ya no cuadra nada. Se usa mucho para bajarle dos al drama o al show de alguien. Y sí, a veces da risa, pero cansa rápido.
Echar los perros
Se dice cuando alguien se lanza a coquetear o a intentar conquistar a otra persona, normalmente de forma directa y sin mucha vergüenza. Es como tirarle los tejos, pero con ese toque venezolano de labia y confianza. Puede sonar gracioso o medio intenso, según quién lo diga y cómo lo haga.
Cargar un lápiz
Se dice cuando alguien se pone en plan sabelotodo y empieza a soltar una charla larguísima, como si estuviera dando una clase magistral sin que nadie se la pidiera. Vamos, que se cree el experto del barrio y no para de explicar. Suele ir con tono de burla, pero a veces también con admiración si de verdad sabe.
Echarle pichón
Expresión muy venezolana que significa meterle ganas a algo, esforzarse duro y no rendirse aunque todo esté cuesta arriba. Es como decir que te pones las pilas y te lanzas con todo, bien echado pa'lante. Suena a regaño cariñoso, pero también a motivación con sabor criollo, y la verdad es que tiene bastante swing.
Chamito
En Venezuela, chamito es una forma bien cercana y cariñosa de decir niño, chamo joven o simplemente alguien menor que tú. Se usa con confianza, como cuando llamas a un sobrino, un vecino o al pana más pequeño del grupo. Suena familiar y de barrio, y sirve para regañar suave o hablar con ternura.
Estar prendido
En Aragua se dice de alguien que anda súper animado, con la energía a tope y con ganas de fiesta o de hacer cualquier plan. Es como estar encendido por dentro, sin freno y contagiando el mood al resto. Ojo, según el contexto también puede sonar a que va medio pasado de tragos.
Poner la tortuga
Dicho bien maracayero para vacilar a alguien que va lentísimo, como si estuviera arrastrando una tortuga o cargando con ella. Se suelta cuando el pana se queda pegado, tarda una vida en arrancar o hace todo con una calma desesperante. No es insulto heavy, es más burla cariñosa con sabor de calle.
Echarle pecho
Expresión para decir que vas a enfrentar un problema de frente, con valentía y sin echarte para atrás. Es como agarrar el lío por los cuernos y resolver, aunque estés nervioso o la cosa pinte fea. Muy de pana, porque no es postureo, es actitud de: bueno, tocó, vamos a darle.
Echarse un dólar
En Aragua se dice cuando alguien se tira a descansar o a echar una siesta, normalmente en plan flojera o alargando la pausa más de la cuenta. Es como decir que te desconectaste del mundo y dejaste las responsabilidades para después. Suena medio regaño, pero también se usa vacilando entre panas.
Echar vaina
En Venezuela se usa para decir que estás molestando o vacilando a alguien, casi siempre en plan relajado, echando broma y buscando la risa. Puede ser fastidio cariñoso entre panas, aunque si te pasas ya suena a ladilla. Vamos, el típico jueguito de joder sin mala intención, pero con picante.
Estar como un lazo de tambora
Dicho bien venezolano para soltar que alguien está pasadísimo de tragos, desatado y haciendo cualquier locura. No es solo estar borracho, es estar en modo escándalo, sin freno y dando pena ajena o risa, según el día. Se usa mucho para describir al pana que se prende y se vuelve un show.
Échale concha
Expresión bien de joda para picar a alguien y empujarlo a que se anime o le meta más ganas a lo que está haciendo. Se usa como reto en plan vacilón, no como regaño serio. Va mucho en panas, en una rumba o cuando alguien está medio tímido. Suena rara si no eres de la zona, pero pega.
Estar en maquinolandia
Se dice cuando alguien está metidísimo en lo suyo, estudiando o trabajando a full, como si se hubiera ido a un mundo aparte donde solo existe la tarea. Está tan concentrado que no escucha, no responde y ni se entera de lo que pasa alrededor. En Aragua suena a que el pana anda en modo máquina, sin pausa.
Echar el cuento
En Venezuela se usa para decir que vas a contar algo, normalmente con lujo de detalles y su toque de chisme. Puede ser una anécdota, un drama o cualquier situación que merece relato completo, como telenovela de las nueve. También vale para “cuéntame qué pasó”, porque aquí nadie se queda con la intriga.
Cerveciar
Verbo callejero para decir que vas a salir a tomar cervezas, relajarte y pasarla fino con los panas. Suele implicar plan de noche, cháchara, música y cero apuro. Y si en el camino cae un cuadre o se prende el coqueteo, mejor todavía. Básicamente, socializar con birras y buena vibra.
Echarse un vainazo de oro
Se dice cuando alguien se lanza un alarde bien exagerado, presumiendo de lujo y de billete como si fuera millonario, aunque en realidad esté más pelando que rodilla e' chivo. Es puro show, pura apariencia, para que la gente lo vea y diga: mira a este. Y sí, da un poquito de risa.
Echarse un lavaíto
Se dice cuando te vas a dar un baño rapidito, de esos de emergencia porque vas tarde, vienes sudado o te toca salir ya. No es un baño de spa, es mojarse, enjabonarse y pa' fuera, listo. Muy de casa y bien venezolano. Y sí, suele ir con la excusa de no oler a chivo.
Hacer la suave
Expresión bien venezolana para decir que alguien va sin prisa, relajado, sin estrés y sin ponerse intenso. Es tomarse las cosas con calma, dejar que el tiempo corra y no amargarse por nada. A veces suena a filosofía de vida, y otras a excusa perfecta para llegar tarde sin culpa.