Echarle bolas

Expresión para decir que hay que meterle ganas, coraje y determinación a algo, sobre todo cuando la cosa está ruda o da miedo. Es como decir que no te vas a rajar y vas con todo, aunque el panorama esté bien feo. Suena medio grosera, pero también muy motivadora, y hay que admitir que tiene su sabrosura venezolana.

"Mañana tengo un examen chimbísimo, pero tranquilo, que yo soy aragüeño y le voy a echar bolas hasta que el profe se quede loco con mi nota"

Arrechera

Estado emocional de enojo intenso, rabia acumulada o cabreo brutal, pero con ese sabor caribeño bien venezolano. En Aragua, cuando alguien agarra una arrechera es porque ya le colmaron la paciencia y está a nada de explotar. No es un simple enfado, es nivel volcán activo, y la verdad es que a veces hasta da risa verlo desde afuera.

"Hermano, agarré una arrechera tan fea cuando se fue la luz en pleno juego del Aragua que casi lanzo el televisor por la ventana y me voy a reclamar a Corpoelec en chancletas."

Sopa'o

Se le dice a alguien que está reventado de cansancio, medio dormido y sin energía, como si lo hubieran dejado en remojo. Puede ser por una rumba, por trabajar duro o por no pegar ojo en toda la noche. Suena muy de calle y pinta perfecto esa cara de zombi que ni el café rescata.

"Chamo, después de esa rumba y el amanecer en la playa, Jorge llegó sopa'o, se sentó en el sofá y se quedó ido, ni el café negro lo paró."

Echar los cuentos

En Venezuela se dice cuando te pones a conversar largo y tendido con tu gente, soltando chismes, anécdotas y todo lo que pasó en el barrio, en el trabajo o en la semana. Es plan relax, silla en la acera o cafecito en mano, y a darle a la lengua. Puro sabor criollo.

"Chamo, nos sentamos en la puerta a echar los cuentos y cuando vimos ya eran las tres, el pana contando el drama del trabajo y la vecina metiendo cizaña."

Tener un ratón astronómico

Se dice cuando amaneces con una resaca monstruosa después de una rumba seria. Te late la cabeza, tienes la boca como desierto y el cuerpo te pide auxilio. Es como decir que tienes un ratón nivel galaxia, de esos que te hacen prometer que no vuelves a beber. Y sí, da risa, pero duele.

"Ayer nos fuimos de rumba hasta que salió el sol y hoy, chamo, tengo un ratón astronómico que ni el cafecito me revive."

Echar un camuflaje en el matica

Se dice cuando alguien se esconde rápido, normalmente metiéndose en el monte o detrás de cualquier mata, para que no lo vean. Es el clásico movimiento de desaparecer del mapa cuando viene alguien que no quieres saludar, te van a regañar o hay peo. Muy de calle y bien gráfico, modo ninja criollo.

"Iba pasando la profe y yo sin tarea, así que me fui a echar un camuflaje en el matica detrás del kiosquito pa' que no me viera."

Echarle trapo

En Aragua se dice cuando alguien se pone a alardear, a echarse flores y a venderse como si fuera una estrella, casi siempre para impresionar a alguien o quedar como el más duro del grupo. Vamos, puro cuento con brillo. Puede sonar gracioso o fastidioso, según quién lo haga y cuánto se pase.

"Fuimos a la rumba y Julio arrancó a echarle trapo dizque tiene yate y contactos, y uno ahí, mirándolo como: ajá, ¿y la cuenta la pagas tú o qué?"

Pegarse un ratón

En Aragua y en buena parte de Venezuela se dice cuando te da una resaca fuerte después de beber o rumbear duro. Amaneces vuelto nada, con la cabeza como tambor, el estómago revuelto y cero ganas de existir. Vamos, el castigo del día siguiente por creerte inmortal anoche. Y sí, pega sabroso.

"Chamo, anoche me fui de rumba y mezclé cerveza con ron, qué locura. Hoy amanecí destruido, con la cabeza dando vueltas, me pegué un ratón feísimo."

Montar un pajón

Se dice cuando alguien se arma una historia inventada, exagera a lo bestia o se lanza un cuento que no se lo cree ni su mamá. Vamos, que está echando labia y vendiendo humo. En Aragua lo sueltan para señalar al típico cuentero que siempre anda montando películas y quedando como un chamero profesional.

"No le creas a José con lo de que fue vecino de Shakira y le cuidaba el perro, pana. Ese siempre anda montando un pajón pa' quedar fino."

Guacharaca

En Aragua, guacharaca no es solo el instrumento que raspan en la música llanera. También se le dice así a la persona que habla hasta por los codos, no se calla ni un segundo y te suelta el cuento completo con extras. Puede ser en broma o medio fastidiado. Y sí, a veces da risa.

"Marico, la chama del salón es una guacharaca: empezó con el chisme del profe y terminó contándome la vida del perro del vecino, sin respirar."

Jorungar

Verbo bien venezolano para decir que alguien anda metiendo la mano o la nariz donde no lo han llamado. Es husmear, hurgar, curiosear de más, ya sea en chismes, cosas ajenas o hasta en el celular de otro. Se usa mucho para regañar al típico metiche que no se aguanta la curiosidad.

"Deja de jorungar el teléfono, vale, que no eres el FBI. Si quieres saber algo, pregunta y ya, metiche."

Lanzar el beso de la iguana

Se dice cuando alguien intenta ligar, coquetear o soltar un piropo, pero lo hace tan torpe y forzado que da pena ajena. Es como tirar el anzuelo sin carnada y encima tropezarte. La imagen de la iguana va por ese movimiento raro, medio inesperado, que no enamora a nadie. Y sí, suele acabar en risa.

"Chamo, Julio le lanzó el beso de la iguana a Ana en la rumba y quedó todo tieso. Ella se rió, pero el pana se fue pa' la barra a esconderse."

Echarle pichón

En Aragua se dice cuando alguien se pone serio, se activa y le mete ganas de verdad a algo que está cuesta arriba. Es como decir ponerse las pilas, meterle el pecho y no rendirse hasta resolver. Sirve para trabajo, estudios o cualquier peo del día a día. Suena motivador y bien de pana.

"Marico, tengo el carro varado desde el lunes y ya me ladillé. Este finde le echo pichón, compro la batería y lo dejo fino, porque no voy a seguir a pata."

sele

Apodo corto y medio en broma para alguien que es muy selectivo, quisquilloso o finolis con lo que elige. Se usa cuando la persona le pone filtro a todo: la comida, los planes, los sitios y hasta la gente con la que se junta. No siempre es insulto, pero sí va con su pullita sabrosa.

"No invites a Juan pa' la hamburguesa del centro, que el pana es bien sele y después anda preguntando si la carne es angus y la salsa artesanal."

Estar más perdido que turco en la neblina

Se dice cuando alguien anda totalmente desorientado, sin rumbo y sin entender nada de lo que está pasando. Es como estar dando vueltas en círculo con cara de ¿y ahora qué? Suele usarse en tono de burla cariñosa cuando alguien no agarra una, se pierde fácil o llega tarde a todo. Bien criollita y bien gráfica.

"Salimos del concierto y yo sin señal, sin batería y sin saber ni pa’ dónde era el estacionamiento. Andaba más perdido que turco en la neblina buscando el carro."

Estar huevón

En Aragua y en buena parte de Venezuela se le dice a alguien que está flojo, apático o pegado a la cama sin ganas de hacer nada. No es solo “relajado”, es más bien en modo pereza nivel experto, como si el cuerpo pesara una tonelada. Suena medio regaño, pero entre panas da risa.

"Pana, deja de estar huevón y párate ya, que vamos pa' la playa y tú sigues pegado al colchón como chicle en zapato."

Dame la cola

En Aragua y en buena parte de Venezuela, pedir o dar la cola es pedir que te lleven en carro o moto, o sea, un aventón. Se usa entre panas cuando alguien va pelando, se quedó sin pasaje o simplemente queda de camino. Es súper común y cero formal, puro hablar de calle.

"Chamo, dame la cola pa'l centro, que ando pelando y el bus está carísimo. Te juro que no jodo, me dejas en la redoma y listo."

Armar un bochinche

Se dice cuando alguien monta un escándalo o un alboroto, casi siempre con bulla, música y gente hablando encima de gente. Puede ser en una fiesta, en la calle o donde sea, y suele tener ese toque de caos sabroso. Vamos, que llegó el combo y el sitio se prendió. Y sí, se escucha a kilómetros.

"Apenas llegó Romerito con el combo y el cornetón, se armó un bochinche brutal en la cuadra, la vecina chismosa asomada y nosotros bailando como si no hubiera mañana."

Echarle la máscara

En Aragua se usa para hablar de cuando le mientes a alguien con toda la cara, montando un show bien armado para que se crea una versión falsa de ti o de la situación. Es como ponerte una máscara y actuar otro papel, con labia, descaro y bastante creatividad. Y hay que admitir que cuando sale bien, hasta da risa.

"Le eché la máscara al pana en la rumba, le dije que era piloto de avión y el loco ya estaba preguntando que cuándo lo llevaba pa' Cancún en primera clase."

Arreglarse un mundo

Se dice cuando alguien se arregla muchísimo, se produce a full y sale impecable, como si fuera a una gala. Va de peinarse, maquillarse, perfumarse y ponerse la mejor pinta para una rumba, una cita o lo que sea. En Aragua se suelta para vacilar cariñosamente a quien llegó demasiado fino para el plan.

"Chamo, viste a María, se arregló un mundo pa' la rumba y uno aquí en franela. Con ese vestido rojo y esos tacones, parecía que iba pa' un reinado."

Pirarse como corcho 'e limonada

Se dice cuando alguien se va a toda mecha, se esfuma o sale corriendo de un sitio sin dar explicaciones. La imagen es clarita: como el corcho que sale disparado cuando destapas una limonada bien gasificada. Suele usarse cuando alguien huye por susto, por culpa o porque no quiere dar la cara. Y sí, suena sabrosita.

"¿Y Luis? Apenas vio al jefe llegar con cara de pocos amigos, agarró su bolso y se piró como corcho 'e limonada, ni adiós dijo."

Andar con la chikungunya

Se dice cuando alguien anda lentísimo, sin ganas y con una flojera brutal, como si estuviera enfermo de verdad. Viene del nombre de la enfermedad y se usa en plan chanza para describir a quien está apagado, arrastrando los pies o con cara de lunes eterno. No es literal, pero pinta perfecto el bajón.

"Epa, pana, ¿y esa vaina? Desde que llegaste estás arrastrando los pies y bostezando cada rato, parece que andas con la chikungunya y te dio duro hoy."

Traer el saltico

Dicho bien de Aragua para vacilar con ternura a un bebé que está empezando a caminar. Como todavía no domina el equilibrio, va dando pasitos cortos, medio brincaditos, y se tambalea como si trajera un saltico encima. Se usa en familia, con cariño y risa, no para burlarse mala onda.

"Mira a Carlitos, ya anda trayendo el saltico por toda la sala. Se cae, se para y sigue como si nada, qué risa."

Echarse un cuento

Se usa cuando quieres sentarte a hablar largo y tendido, soltar chismes, anécdotas y detalles sabrosos de lo que ha pasado. No es solo contar algo, es ponerse al día con calma, relajado, casi siempre con panas y algo para picar. Es como decir vamos a rumbear de palabras, y la verdad es que siempre se arma el bochinche.

"Pana, vamos pa' la plaza a echarnos un cuento, que me dijeron que en esa rumba hubo peos, besos robados y hasta vecinos llamando a la policía."

Pelarse

En Aragua y en buena parte de Venezuela, pelarse es enterarte de algo antes que el resto, pillar el chisme al vuelo o descubrir un secreto por pura viveza. Es como decir que te adelantaste al sapeo y ya vas con la primicia bajo el brazo. Si te pelas, vas un paso delante del bochinche.

"¿Supiste lo del jefe? Yo me pelé rapidito porque lo vi hablando bajito con la de Recursos Humanos en la panadería."

Sopa de yuca

Expresión usada para decir que alguien se queda todo quieto, como pasmado, sin saber qué hacer ni qué cara poner. Es ese momento en que te sueltan algo tan inesperado que te congelas y pareces un plato de sopa de yuca ahí, plantado, sin reacción. Y sí, suena raro, pero por eso mismo tiene su gracia.

"Cuando la profe dijo que el examen era oral y empezaba ya mismo, el pana de la última fila se quedó sopa de yuca, con la boca abierta y el cuaderno en blanco."

Cae y coge agua

Expresión bien venezolana para bajarle dos a la ansiedad: relájate, cálmate y deja el drama. Es como decir “tranquilo, que no se acaba el mundo”, con ese sabor de costa de ir a mojarse y refrescarse. Se suelta cuando alguien está intenso, arrecho o preocupado por una vaina que no da para tanto.

"Mira, pana, te estás amargando por esa nota. Cae y coge agua, mañana hablas con el profe y ya, no te me pongas intenso."

Está como Aragua en diciembre

Se dice cuando alguien, algo o una situación está más cambiante que el clima: ahora todo bien, al rato un drama. La idea es que en Aragua en diciembre te puede pegar solazo y, sin avisar, cae un palo de agua o refresca. Sirve para personas volátiles, planes que se tuercen o cosas que fallan cuando les da la gana.

"Quedamos a las seis y a las cinco ya cambió el plan tres veces. Ese pana está como Aragua en diciembre, no hay quien lo siga."

Arrecharse

En Aragua y buena parte de Venezuela se usa para decir que alguien se pone bravo de golpe, se pica y se enciende por cualquier vaina. Es como pasar de cero a cien en dos segundos. Ojo, según el contexto también puede tener sentido sexual, así que mejor leer el ambiente antes de soltarla.

"Juanito vio el reguero en la cocina y se arrechó de una, pegó un grito y hasta el perro se escondió detrás de la nevera, todo asustado."

Pegarse

Tener éxito o hacerse famoso de la noche a la mañana, especialmente en el mundo de la música o el espectáculo. Es cuando te conviertes en el tema de conversación de todos, incluso del perro del vecino.

"Desde que lanzó su primer sencillo, el chamo se pegó y ahora no para de salir en la tele."

Estar en el beta

Se dice cuando estás metido en un asunto, plan o situación donde hay movimiento, chisme o emoción. Puede ser algo bueno, tipo rumba, o algo medio turbio, tipo lío. Es como estar en el meollo, donde está pasando lo bueno. Si te dicen que te metas en el beta, prepárate.

"Marico, no te vayas temprano, quédate en la rumba que ahorita es que se va a poner en el beta con esa banda y el bonche prendido."

Meterle paja

Se dice cuando alguien se pone a inventar, adornar la historia o exagerar a lo loco para que suene más arrecha. Es como echarle cuento y meterle relleno hasta que ya no cuadra nada. Se usa mucho para bajarle dos al drama o al show de alguien. Y sí, a veces da risa, pero cansa rápido.

"Ajá, Luis, ¿y también el tiburón te pidió una selfie? No me metas paja, vale, que esa historia no se la cree ni tu abuela."

Echar los perros

Se dice cuando alguien se lanza a coquetear o a intentar conquistar a otra persona, normalmente de forma directa y sin mucha vergüenza. Es como tirarle los tejos, pero con ese toque venezolano de labia y confianza. Puede sonar gracioso o medio intenso, según quién lo diga y cómo lo haga.

"Apenas llegó ella a la rumba, Juan se puso fino y le echó los perros de una, como si fueran novios de toda la vida."

Cargar un lápiz

Se dice cuando alguien se pone en plan sabelotodo y empieza a soltar una charla larguísima, como si estuviera dando una clase magistral sin que nadie se la pidiera. Vamos, que se cree el experto del barrio y no para de explicar. Suele ir con tono de burla, pero a veces también con admiración si de verdad sabe.

"Marico, deja de cargar un lápiz con el WiFi, que solo te pregunté la clave y ya vas por la historia del internet."

Echarle pichón

Expresión muy venezolana que significa meterle ganas a algo, esforzarse duro y no rendirse aunque todo esté cuesta arriba. Es como decir que te pones las pilas y te lanzas con todo, bien echado pa'lante. Suena a regaño cariñoso, pero también a motivación con sabor criollo, y la verdad es que tiene bastante swing.

"Marico, si quieres montar ese emprendimiento de empanadas gourmet, tienes que echarle pichón y dejar de dormir hasta el mediodía, ¿o vas a seguir pelando bola?"

Chamito

En Venezuela, chamito es una forma bien cercana y cariñosa de decir niño, chamo joven o simplemente alguien menor que tú. Se usa con confianza, como cuando llamas a un sobrino, un vecino o al pana más pequeño del grupo. Suena familiar y de barrio, y sirve para regañar suave o hablar con ternura.

"Epa, chamito, deja el jueguito un ratico y ven a comer, que la abuela ya está echando humo en la cocina."

Estar prendido

En Aragua se dice de alguien que anda súper animado, con la energía a tope y con ganas de fiesta o de hacer cualquier plan. Es como estar encendido por dentro, sin freno y contagiando el mood al resto. Ojo, según el contexto también puede sonar a que va medio pasado de tragos.

"Anoche en la rumba, Juan estaba prendido prendido, brincaba, cantaba salsa a grito pelado y hasta se puso a dirigir al DJ como si fuera el dueño del local."

Poner la tortuga

Dicho bien maracayero para vacilar a alguien que va lentísimo, como si estuviera arrastrando una tortuga o cargando con ella. Se suelta cuando el pana se queda pegado, tarda una vida en arrancar o hace todo con una calma desesperante. No es insulto heavy, es más burla cariñosa con sabor de calle.

"Dale pues, chamo, que el jefe ya preguntó tres veces. Con ese informe estás poniendo la tortuga y nos van a cerrar la oficina."

Echarle pecho

Expresión para decir que vas a enfrentar un problema de frente, con valentía y sin echarte para atrás. Es como agarrar el lío por los cuernos y resolver, aunque estés nervioso o la cosa pinte fea. Muy de pana, porque no es postureo, es actitud de: bueno, tocó, vamos a darle.

"Pana, se nos espichó una rueda en la autopista y no hay ni señal. Tranquilo, respiramos y le echamos pecho, que de aquí salimos."

Echarse un dólar

En Aragua se dice cuando alguien se tira a descansar o a echar una siesta, normalmente en plan flojera o alargando la pausa más de la cuenta. Es como decir que te desconectaste del mundo y dejaste las responsabilidades para después. Suena medio regaño, pero también se usa vacilando entre panas.

"Chamo, deja de echarte un dólar ahí tirado en el mueble, que tenemos que salir ya a comprar y se nos hace tarde."

Echar vaina

En Venezuela se usa para decir que estás molestando o vacilando a alguien, casi siempre en plan relajado, echando broma y buscando la risa. Puede ser fastidio cariñoso entre panas, aunque si te pasas ya suena a ladilla. Vamos, el típico jueguito de joder sin mala intención, pero con picante.

"Marico, deja de echar vaina que el jefe está ahí y me vas a hacer soltar la risa en plena reunión, qué pena."

Estar como un lazo de tambora

Dicho bien venezolano para soltar que alguien está pasadísimo de tragos, desatado y haciendo cualquier locura. No es solo estar borracho, es estar en modo escándalo, sin freno y dando pena ajena o risa, según el día. Se usa mucho para describir al pana que se prende y se vuelve un show.

"Chamo, ayer José estaba como un lazo de tambora, se puso a bailar salsa encima de la mesa y casi tumba la torta, qué vaina."

Échale concha

Expresión bien de joda para picar a alguien y empujarlo a que se anime o le meta más ganas a lo que está haciendo. Se usa como reto en plan vacilón, no como regaño serio. Va mucho en panas, en una rumba o cuando alguien está medio tímido. Suena rara si no eres de la zona, pero pega.

"Dale pues, no te me quedes frío: échale concha y súbete a cantar, que aquí nadie te va a chiflar."

Estar en maquinolandia

Se dice cuando alguien está metidísimo en lo suyo, estudiando o trabajando a full, como si se hubiera ido a un mundo aparte donde solo existe la tarea. Está tan concentrado que no escucha, no responde y ni se entera de lo que pasa alrededor. En Aragua suena a que el pana anda en modo máquina, sin pausa.

"Le hablé tres veces y nada, pana. Pedro está en maquinolandia con ese examen, pegado al cuaderno como si le pagaran por página, chamo."

Echar el cuento

En Venezuela se usa para decir que vas a contar algo, normalmente con lujo de detalles y su toque de chisme. Puede ser una anécdota, un drama o cualquier situación que merece relato completo, como telenovela de las nueve. También vale para “cuéntame qué pasó”, porque aquí nadie se queda con la intriga.

"Chama, ven acá y siéntate, que te voy a echar el cuento completo de la fiesta de Juan. Hubo pelea, karaoke y hasta alguien llorando por un ex, una novela."

Cerveciar

Verbo callejero para decir que vas a salir a tomar cervezas, relajarte y pasarla fino con los panas. Suele implicar plan de noche, cháchara, música y cero apuro. Y si en el camino cae un cuadre o se prende el coqueteo, mejor todavía. Básicamente, socializar con birras y buena vibra.

"Pana, ¿qué haces hoy? Vamos a cerveciar un ratico por Las Delicias, echamos cuentos, nos tomamos unas frías y vemos si sale algún cuadre por ahí."

Echarse un vainazo de oro

Se dice cuando alguien se lanza un alarde bien exagerado, presumiendo de lujo y de billete como si fuera millonario, aunque en realidad esté más pelando que rodilla e' chivo. Es puro show, pura apariencia, para que la gente lo vea y diga: mira a este. Y sí, da un poquito de risa.

"¿Viste a Carlos? Llegó con una cadena gigante y un reloj fosforito, hablando de “inversiones”. Se echó un vainazo de oro durísimo y ni pa' la gasolina tenía."

Echarse un lavaíto

Se dice cuando te vas a dar un baño rapidito, de esos de emergencia porque vas tarde, vienes sudado o te toca salir ya. No es un baño de spa, es mojarse, enjabonarse y pa' fuera, listo. Muy de casa y bien venezolano. Y sí, suele ir con la excusa de no oler a chivo.

"Voy tarde pa' la rumba, así que me echo un lavaíto y salgo volando. No pienso llegar oliendo a chivo, qué pena con la gente."

Hacer la suave

Expresión bien venezolana para decir que alguien va sin prisa, relajado, sin estrés y sin ponerse intenso. Es tomarse las cosas con calma, dejar que el tiempo corra y no amargarse por nada. A veces suena a filosofía de vida, y otras a excusa perfecta para llegar tarde sin culpa.

"Chamo, no te piques si me tardé. Yo ando haciendo la suave, tranqui, parando a saludar y llegando cuando se pueda."
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