En Venezuela se dice cuando te pones a conversar largo y tendido con tu gente, soltando chismes, anécdotas y todo lo que pasó en el barrio, en el trabajo o en la semana. Es plan relax, silla en la acera o cafecito en mano, y a darle a la lengua. Puro sabor criollo.
En Venezuela se usa para ponerse a contar historias, anécdotas y, sobre todo, chismes sabrosos. Es ese momento en que la gente se sienta tranquila a ponerse al día de todo lo que ha pasado en el barrio, en la familia o en el trabajo. A veces es puro salseo, pero también sirve para desahogarse un rato, que nunca viene mal.
En Nueva Esparta se dice cuando alguien se pone a contar historias, chismes o anécdotas, normalmente en plan relajado y con su toque de exageración. Es como sentarse a rajar un rato y ponerse al día con la gente. Si alguien “echa los cuentos”, prepárate porque viene carreta y detalles de más.
Expresión muy tachirense para decir que uno se va a sentar a hablar largo y tendido, casi siempre para soltar chisme del bueno. Es como anunciar que viene sesión de historias, detalles y salseo sin apuro. A veces es inocente, a veces puro veneno, pero igual la gente se acomoda feliz para escuchar.
Expresión muy usada para ponerse a chismear sabroso, contando con lujo de detalles todo lo que pasó en algún chisme reciente. No es solo informar, es soltar la novela completa con gestos, imitaciones y hasta exageraciones. Se usa mucho entre vecinas, panas y familia. Básicamente, es sentarse a rajar con cariño, que también tiene su encanto.