Estado emocional de enojo intenso, rabia acumulada o cabreo brutal, pero con ese sabor caribeño bien venezolano. En Aragua, cuando alguien agarra una arrechera es porque ya le colmaron la paciencia y está a nada de explotar. No es un simple enfado, es nivel volcán activo, y la verdad es que a veces hasta da risa verlo desde afuera.
En la Costa Caribe se usa para hablar de una emoción bien intensa que te sube de golpe, casi siempre tirando al enojo o la rabia, aunque a veces también es pura pasión desbordada. Es como estar prendido por dentro, listo para explotar. Y hay que admitir que suena sabroso aunque estés emberracado.
En Tolima arrechera es cuando estás que explotas de la piedra, con la sangre hirviendo y cero paciencia para nadie. Es esa rabia intensa que te pone a hablar duro, a tirar puerta y a pelearte hasta con el perro. No es solo estar bravo, es estar pasado de vueltas, con la chispa lista para encenderse.
No es solo un sinónimo de enfado; en Venezuela hablamos de una versión extrema, como si quisieras explotar como un volcán al escuchar la palabra incorrecta.