Quedarse como un cucurucho

En Tolima se usa para decir que alguien se queda frío, tieso o totalmente en shock ante una noticia o situación inesperada. Es como si la persona se congelara del susto o de la sorpresa, sin saber qué decir ni qué hacer. La imagen es la de un cucurucho quieto, sin moverse ni derretirse ni nada.

"Al profe le pillaron copiando en el examen y el man se quedó como un cucurucho, quietico, sin saber si reír, llorar o salir corriendo del salón"

Mandinga

En Tolima se usa para hablar del que manda en el parche, el que lleva la batuta y al que todos le paran bolas. Puede ser porque tiene mucha labia, porque es el más avispado o porque ya quedó como el líder del combo. No siempre es el jefe oficial, pero sí el que termina decidiendo qué se hace. Y suele creérsela bastante.

"Desde que Carlos se volvió el mandinga de la oficina, ahora todos los viernes arma el sancocho, pone la música a todo taco y nos tiene a todos metidos en la recocha hasta la madrugada."

Templiar

En Tolima se usa para hablar de irse de fiesta con devoción casi religiosa, como si la discoteca fuera la iglesia y el altar fueran las botellas. Es salir a rumbear duro, con toda la fe puesta en el perreo, el guaro y la desvelada. La gente dice que va a templiar cuando sabe que vuelve viendo el amanecer, si vuelve.

"Parce, hoy sí vamos a templiar en Melgar, ya pedí anticipo, dejé al perro con mi mamá y apagué el celular pa' que nadie joda hasta el domingo."

Despachado

En Tolima se dice que alguien está despachado cuando anda relajado, sin afán, como si la vida le resbalara suavecito. Es ese estado en el que todo le sabe a arepa de maíz pelao recién hecha y no se complica por nada. Suena sabroso, pero también puede ser medio envidiable cuando uno anda lleno de vueltas.

"Desde que a ese man le consignaron las cesantías anda todo despachado, se va pa' la finca entre semana y llega a la oficina oliendo a sancocho y río"

Estar enguandoca'o

Se usa en Tolima para hablar de alguien que está tragado, embobado y medio bobo por amor, como si la guandoca le hubiera nublado el juicio. Es ese estado en que todo le recuerda a la otra persona y uno ya ni piensa claro. Es tierna, un poco burlona y, la verdad, tiene bastante gracia cuando se la sueltan a un amigo.

"Desde que conoció a Marta, Camilo anda enguandoca'o, se peina pa' ir a la tienda y hasta le lleva tintico al jefe solo porque ella trabaja ahí."

Ser propano

Se usa para hablar de alguien que vive encendido, que salta por cualquier cosa y anda siempre a punto de explotar, como cilindro de gas maltratado en cocina de pueblo. Es esa persona que uno mira y piensa mejor no lo pico porque arma la de Dios. Y hay que admitir que la comparación con el gas tiene su gracia peligrosa.

"Parce, no provoque a Diana en la reunión, que esa vieja es más propano que cilindro en parranda de San Pedro y termina tirando la mesa y gritándole hasta al árbitro del tejo."

Floripondio

En Tolima se le dice floripondio a la persona que se viste toda exagerada, llena de brillo, marca y pinta plástica para cualquier plan. Es como que se cree modelo de pasarela para ir a la tienda de la esquina. No es un insulto mortal, pero sí es una vacilada cariñosa. Y hay que admitir que la palabra suena buenísima.

"Mirá a Jairo, ese man se vino todo floripondio al paseo al río, con gafas espejadas, camisa brillante y hasta perfume pa' espantar zancudos."

Ir a la leña

En Tolima se usa para decir que alguien se va a poner juicioso a trabajar duro, sin pereza y con toda la energía. Es como decidir que ya no hay excusas y toca meterle la ficha al estudio, al camello o a cualquier reto pesado. Suena a que toca sudar la gota gorda, pero con actitud berraca, y la verdad es que motiva bastante.

"Parce, se acabaron las vacaciones, desde mañana me voy a la leña en la oficina porque ese jefe no perdona ni un despiste."

Camelliar

En Tolima se usa camelliar para hablar de trabajar duro, darle sin parar a la jornada y rebuscársela con todo el esfuerzo posible. Viene de la idea del camello que aguanta lo que le echen, y se usa tanto para el trabajo formal como para el rebusque diario. Es muy de andar por casa y suena bien sufrido.

"Parce, hoy me tocó camelliar desde antes del primer tinto, así que vaya alistando la lechona pa' cuando llegue reventado por la noche"

Pertenecer a la recocha

Se dice de la persona que siempre está lista para el desorden, la risa y la vacilada, como si tuviera membresía vitalicia en el club de la recocha. No se queda quieta, arma plan, mete chiste, prende la fiesta y a veces hasta se pasa un poquito de intensa, pero toca admitir que sin esa gente todo sería más aburrido.

"Parce, lleve a Diana al paseo del río, esa vieja pertenece a la recocha y en cinco minutos tiene a todo el parche bailando, cantando vallenato maluco y echando chisme a grito herido."

Estar con el cambambero

Expresión muy tolimense para decir que alguien anda en plena farra, gozando la rumba sin pensar en la hora ni en las consecuencias. Es como estar metido de lleno en el desorden, con música a todo volumen, trago, baile y carcajadas. Básicamente, cuando se arma el cambambero y uno decide entregarse de corazón a la fiesta.

"Parce, el sábado terminamos todos con el cambambero en la finca, a punta de aguardiente, vallenato a todo taco y bailando hasta que los gallos empezaron a cantar."

Pega'o

En Tolima se dice de la persona que siempre está encima de uno, que no se despega ni a bala. Puede ser el amigo que vive pegado a ti todo el día o el metido que se cuela en todos los planes y chismes. A veces hace gracia, pero también puede cansar un montón cuando uno quiere un rato de paz.

"Ese Juan sí es pega'o, llega a mi casa sin avisar, se sirve el café, se tira en el sofá y termina quedándose hasta a ver la novela con mi mamá."

Correr lata

Expresión muy usada para hablar de cuando uno se burla de alguien, lo molesta o le hace chanzas de confianza, estirando el chiste hasta casi hacerlo rabiar. Es como joderlo con cariño, pero si se pasa de la raya ya no hace tanta gracia. En Tolima se usa mucho entre amigos y familia, sobre todo cuando hay recocha fuerte.

"Parce, ya no le corra más lata al gordo con lo de la ex, que vea que ya se emberracó y va a salir dando portazos por toda la cuadra."

Arboliarse

En Tolima se dice arboliarse cuando alguien se queda quieto, ido, mirando un punto fijo como si fuera un árbol echando raíces. Es ese momento en que la persona está tan perdida en sus pensamientos que ni se entera del mundo. Muy útil para describir a quien se queda pegado viendo el paisaje o pensando en la nada absoluta.

"Parce, me puse a mirar las nubes un ratico y terminé arboliándome en la terraza hasta que mi mamá me gritó que ya se me estaba quemando el arroz."

Pa' qué te apiques

Expresión muy de Tolima y del centro de Colombia para decirle a alguien que no se amargue, que no se lo tome tan a pecho y se relaje. Es como soltar un tranqui, no es pa' tanto, deja la rabia y la lloradera. Suena medio regaño cariñoso, pero con ese saborcito costeño interiorano que le da toda la gracia.

"Uy, mijo, por esa bobadita ya se va a emberracar, pa' qué te apiques que la vida es muy corta pa' andar con esa jartera encima."

¡Qué castillo!

Expresión muy tolimense para hablar de una situación incómoda, vergonzosa o cuando alguien arma un drama que no venía al caso. Se suelta cuando todo se enreda por bobadas y la gente se pone intensa. Es como decir qué problema tan innecesario, pero con más sabor y un toque de chisme de esquina.

"La profe solo le pidió que leyera en voz alta y el man casi se pone a llorar frente a todo el salón, qué castillo tan bravo el que armó por esa bobada"

Estar en la joda

Se usa para hablar de alguien que vive de rumba en rumba, siempre metido en la farra, parchado con los amigos, tomando, bailando y gozando sin remordimiento. Es esa persona que nunca dice que no a un plan, así sea lunes en la noche. La vida seria le resbala y la joda es su hábitat natural.

"Parce, anoche vi a Laura otra vez amaneciendo en la joda en la 37 y hoy llegó fresquita a clase, esa vieja sí que nació pa’ la farra."

Armar el bonche

Expresión muy usada en Tolima para decir que alguien monta un problema, pelea o discusión con escándalo. Es cuando una persona se emberraca y empieza a gritar, reclamar y hacer show delante de todo el mundo. No es solo discutir, es armar todo el espectáculo, con chisme incluido. Y hay que admitir que a veces el bonche está más bueno que la fiesta.

"Parce, la fiesta iba toda tranquila hasta que a Sandra le mostraron los chats del novio y armó el bonche en la sala, tiró el trago, apagó la música y hasta el vecino se asomó en pijama."

Pegar la correría

Expresión muy usada para hablar de alguien que deja todo tirado para última hora y luego anda corriendo por todo lado tratando de resolver el desorden. Es como ver a la persona en modo caos total, sudando la gota fría y pidiendo favores a todo el mundo. Y hay que admitir que a veces da risa verlo, aunque uno sufra igual.

"Uy, vea a Andrés otra vez pegando la correría con ese trabajo, corriendo por todo el pasillo del edificio como si le fueran a apagar el wifi"

Huelepatio

En Tolima se le dice huelepatio a la persona chismosa que vive pendiente de la casa ajena, asomada a la ventana y oliendo todo lo que pasa en el barrio. Sabe quién entra, quién sale y hasta qué comieron. Es como un radar de chismes con patas, y hay que admitir que a veces hasta da risa.

"Uy vea, ahí viene ese huelepatio del vecino, ya debe saber hasta cuántas veces se me quemó el arroz esta semana y con quién me quedé parchando anoche en la esquina."

Chirrete

En Tolima se usa para hablar de un niño muy travieso, cochino o desordenado, el típico pelao que vive lleno de barro y haciendo diabluras. Suele sonar entre regaño y cariño, sobre todo en boca de las abuelas y las tías que ya están mamadas pero igual se derriten con el chirrete. Y hay que admitir que la palabra suena bien sabrosa.

"Mire a ese chirrete, otra vez salió corriendo descalzo detrás de las gallinas y terminó todo enguayabado en el barro antes del almuerzo"

Estar como ciruela

En Tolima se usa para decir que alguien está en un estado de relajación brutal, bien echado y sin una sola preocupación en la cabeza. Es como cuando te pega el sopor del almuerzo, te tiras a la hamaca y el mundo puede explotar que tú ni te enteras. La expresión suena tierna, pero en verdad es puro goce costeñito interiorano.

"Hermano, después de ese tamal tolimense con chocolate y almojábana quedé tirado en la hamaca, roncando y babeando, mejor dicho estaba como ciruela viendo pasar las nubes."

Embejucado

Estado emocional peligrosísimo en el que alguien está más allá de simplemente bravo, ya es una furia tropical que asusta. Es cuando la persona parece poseída por la rabia, habla duro, frunce el ceño y hasta las cejas sudan del mal genio. Es de esos enojos que uno ve y piensa mejor me hago el loco.

"Uy, mijo, ni se le arrime al profe hoy, que anda todo embejucado porque le borraron el tablero y hasta el tinto se le regó en los papeles."

Echarse un libro

En Tolima se usa para hablar de cuando alguien se inventa una historia larguísima y bien elaborada para convencer a otro, casi como si se hubiera escrito una novela solo para salirse con la suya. Es como meter carreta nivel experto. A veces funciona y todo, aunque uno sepa que es puro cuento, y hay que admitir que tiene su gracia.

"Parce, el profe casi me pilla copiando, pero me eché un libro tan berraco que terminó pidiéndome disculpas por desconfiar de mí."

Andar llevado de la piedra

Expresión muy tolimense para decir que alguien está furioso, con la piedra al tope, que mejor ni le hablen porque explota. Es como si fuera por ahí cargando un costal de rabia en la espalda y cualquier cosa lo termina de reventar. Suena chistoso, pero cuando alguien anda así, más bien tómele distancia.

"Parce, ni le diga a mi papá que rayó el carro, que anda llevado de la piedra desde que se quedó sin sueldo y es capaz de tirarnos las chancletas por la ventana."

¡Qué baúl!

Se usa para decir que alguien está llenísimo de chismes, historias y secretos, como si cargara un baúl repleto de cosas que contar. Es una forma medio divertida de señalar al amigo que siempre sabe todo de todo y que vive actualizado con el último bochinche del barrio. Y la verdad, siempre cae bien tener un baúl cerca.

"Uy, mija, nos sentamos cinco minutos con la vecina y eso fue puro chisme, qué baúl tan bravo, casi no nos deja irnos pa' la casa."

Mascarazo

En Tolima se usa para hablar de una sorpresa tan brava que sientes como si te hubieran pegado con una máscara en toda la jeta. Es ese momento que te deja medio ido, sin saber si reírte, asustarte o sentarte a procesar el chisme. Y la verdad, la palabra suena tan sabrosa que provoca usarla a cada rato.

"Parce, cuando vi a mi ex llegando a la fiesta con mi primo del alma, eso fue un mascarazo tan berraco que casi se me cae la pola de la impresión."

Dar en la tanda

Expresión muy usada para decir que a alguien le fue mal en algo, ya sea que se pegó una buena caída, perdió feo en un juego o hizo el oso delante de todo el mundo. Es como recibir un golpe físico o moral que lo deja a uno todo avergonzado. Y sí, da risa cuando no le pasa a uno.

"Carlos juraba que con ese chiste flojo iba a levantar a la chica nueva, pero dio en la tanda cuando ella lo miró raro, se volteó y se fue a bailar con el amigo todo ñoño."

¡Qué torre!

Se usa cuando algo se vuelve un despelote total, una situación toda enredada que se salió de las manos y uno ya no sabe si reírse o llorar. Sirve mucho al contar chismes o anécdotas locas, cuando todo termina siendo un caos sabroso. Es como decir qué lío tan bravo, pero con sabor bien tolimense y más carcajada.

"Marica, fuimos por una pola tranquila y terminamos con la policía, el vecino chismoso grabando y el perro del barrio metido en la casa. ¡Qué torre!"

Costra

En Tolima se usa para hablar de alguien que se viste feo, descuadrado o con facha bien rara, como si hubiera escogido la ropa a oscuras. No es solo desarreglado, también medio ridículo, pero con ese encanto de personaje que uno no olvida. Y hay que admitir que a veces esas pintas dan risa.

"Parce, vio a Juan llegando al centro comercial, todo costra con esas crocs moradas, medias hasta la rodilla y la camiseta del Tolima rota."

Princesiarse

Se usa cuando alguien se pone todo delicado, mimado o creído, como si fuera de cristal y todo el mundo tuviera que atenderle. Es esa persona que no quiere ensuciarse, no quiere hacer fila, no carga nada pesado y se queja por todo. Básicamente, hacerse el importante y armar show por cualquier bobada. Y sí, a veces da risa verlo.

"Parce, deje de princesiarse y venga a cargar esas cajas, que esto no es reinado de belleza sino trabajo duro, mijo."

Posiblete

Forma chistosa y bien tolimense de decir que algo es posible, pero con mucha duda, como cuando uno dice que sí pero en realidad piensa que ni de vainas. Se usa para situaciones que podrían pasar, aunque suenen medio locas, y también para vacilar a alguien que está soñando despierto. Y hay que admitir que suena bien sabroso.

"¿Que Juan va a dejar de llegar tarde al trabajo? Mmm, posiblete, pero yo no apostaría ni un tinto por eso"

Película en periódico

Se usa cuando alguien suelta un chisme tan largo, detallado y dramático que parece sacado de una novela barata o de esas noticias bien amarillistas del periódico. Es el típico cuento que uno escucha con el tinto en la mano y piensa que la realidad supera a la ficción. Y la verdad, esos chismes son adictivos.

"Vecina, siéntese que lo que le traigo es película en periódico, vea que al compadre lo pillaron con la moza en plena plaza y hasta el cura se enteró en la misa de las seis."

Jartarse la vida

En Tolima se usa para hablar de alguien que está viviendo sabroso, sin estrés y sin pensar mucho en el mañana. Es como decir que la persona se está dando la buena vida, comiendo rico, rumbeando y descansando a lo grande. Suena a desorden, pero de ese desorden rico que a cualquiera le provoca un poquito.

"Desde que a ese man le pagaron la prima anda jartándose la vida en Melgar, piscina, guaro, carne asada y cero ganas de volver a Ibagué a camellar."

Toca Bogotá

Se usa cuando a alguien del Tolima le toca ir a Bogotá por obligación, casi siempre por trámites, vueltas con el Estado o cosas serias. La gracia está en que suena a resignación total, porque toca dejar el calorcito, la vida tranqui y aguantar trancón, frío y estrés capitalino. Es como un suspiro hecho frase, y la verdad es que tiene su encanto.

"Uy parce, me salió cita en la embajada y toca Bogotá otra vez, a madrugar, aguantar trancón y ese frío todo intenso."

Armar la vaina

Se usa para decir que alguien montó el desorden, ya sea en buen plan o en puro caos. Puede ser desde prender la rumba en la cuadra hasta provocar un chisme que deja a todo el barrio hablando. Es muy de acá, bien costeña y bien colombiana, y hay que admitir que suena sabroso cuando uno la suelta.

"Parce, no íbamos a hacer nada y al final armamos la vaina en la cuadra, con picada, guaro, vallenato a todo taco y hasta el vecino amargado terminó bailando en chanclas."

Estar embolatado

Expresión muy usada cuando alguien está perdidísimo, sin saber qué hacer, confundido o enredado con mil cosas a la vez. Puede ser porque no entiende la situación, porque lo cogieron fuera de base o porque simplemente no le da la cabeza. Es como ver a alguien mirando al vacío pensando qué carajos está pasando, y la verdad hace gracia.

"Parce, le expliqué tres veces cómo mandar el correo y el man seguía todo embolatado, mirando la pantalla como si fuera nave espacial a punto de despegar."

Echar el trapeo

Expresión tolimense que se usa cuando alguien anda lavando la conciencia, tratando de arreglarla después de embarrarla. Es como hacer méritos con detallitos, favores y sonrisas para que le perdonen la metida de pata. A veces funciona, a veces se nota a leguas y da hasta risa, pero igual la gente lo intenta.

"Ese man llegó tardísimo al almuerzo y ahora anda echando el trapeo, lavando la loza, consintiendo al suegro y hasta ofreciendo llevar a la abuela a misa en buseta."

Echarle crema

En Tolima se usa para decir que alguien está exagerando o adornando una historia para que suene más sabrosa de lo que fue. Es como meterle salsita extra al chisme para que todos pongan cuidado. No siempre es mala vibra, a veces es puro show para no aburrir a la gente, y hay que admitir que a veces se agradece.

"Ese man contó que peleó con cinco tipos en la esquina, pero fijo está echándole crema, si a duras penas se asusta con un perro chiquito en el barrio."

Cortico

En Tolima cortico se usa para hablar de alguien bajito o de alguien que tiene la mecha corta y se emberraca rápido. Es como decir que todo en esa persona viene en versión reducida, desde la estatura hasta la paciencia. A veces se dice con cariño, a veces con recocha, pero igual uno se ríe porque sí tiene su gracia.

"Ese man es todo cortico, parce, no alcanza ni a ver el tablero y además se emberraca apenas le quitan el Wi-Fi, toca hablarle con calmita o explota."

Echarse las lágrimas de yuca

Expresión que se usa cuando alguien finge llorar para dar lástima y manipular, como si se exprimiera las lágrimas a propósito. Viene de la idea de la yuca que, al cortarla, suelta una especie de agüita que parece llanto, pero obviamente no siente nada. Es como decir que la persona es bien novelera y que el drama es puro teatro barato.

"Parce, no le coma cuento a ese man, siempre que lo van a regañar se echa las lágrimas de yuca y al ratico anda muerto de la risa en la esquina con los del parche."

Tener la oreja parada

Expresión muy usada en el Tolima para hablar de alguien que está súper pendiente de todo, sobre todo de chismes ajenos. Es como decir que la persona tiene las antenas listas para pillar cualquier murmullo, así esté al otro lado de la cuadra. A veces se dice con cariño, pero también puede ser medio venenito, según el tono.

"No suelte el cuento del jefe todavía que ahí está doña Marta con la oreja parada, y donde escuche un poquito mañana ya lo sabe hasta el del carrito de empanadas."

Pisar babilla

Dícese de aquel que está llegando a una fiesta cargado de estilo, confianza y la mejor actitud. Literalmente como si estuviera demostrando quién manda.

"¡Mira cómo llegó Juanito a la rumba! Pisó babilla con ese sombrero nuevo y todo mundo se quedó mirándolo."

Tener filo

En Tolima se dice tener filo cuando alguien tiene un hambre brava, de esas que le suena la tripa a kilómetros y se comería lo que le pongan enfrente. Es como sentir un hueco en el estómago que pide comida a gritos. Es muy coloquial y suena hasta chistoso cuando uno ya casi ve estrellitas.

"Parce, no he desayunado ni almorzado, tengo un filo que si me descuido me como hasta el perro del vecino con todo y collar"

No me importa tres tiras

Expresión muy de la tierrita para decir que algo te importa poquísimo, casi nada, como chicle viejo pegado debajo del pupitre. Es una forma más sabrosa y exagerada de decir que te da igual o que te resbala por completo. Suena relajada, medio burlona, y la verdad es que tiene bastante gracia cuando la sueltas en plena conversa.

"¿Que el profe se emberracó porque llegué tarde otra vez? No me importa tres tiras, anoche había partido y tocaba verlo con los parceros en la esquina"

Pelambre

En Tolima se usa para hablar de chisme bien jugoso, de esos que se pasan de casa en casa más rápido que gripe en bus lleno. Es el rumor sabroso, con detalles, exageraciones y media novela incluida. No es cualquier cuento, es el pelambre que arma tertulia, café, risas y uno que otro problema, pero igual la gente no suelta.

"Vecina, deje así la novela turca y venga pa' la ventana que le tengo el pelambre fresquito de la señora de la tienda y el profesor del colegio, eso está mejor que cualquier capítulo de televisión."

¿Qué hubo, marica?

Saludo muy usado entre amigos en Tolima para expresar sorpresa y alegría al ver a alguien después de un tiempo. Es como un qué onda o qué más, pero con sabor bien tolimense. Marica aquí no es insulto, es trato de confianza, aunque con desconocidos puede sonar pesado, así que mejor usarlo con gente de confianza.

"Iba todo embalado pa'l trabajo y de la nada me sale el Jairo de una esquina: ¿Qué hubo, marica? Se perdió, ya ni viene a echar chisme ni a tomarse una pola en la esquina."

Cazuela

En Tolima se usa cazuela para hablar de la siesta sabrosa que uno se pega después del almuerzo, cuando el cuerpo queda pesado y el calorcito da sueño. Es como decir que uno se cayó a la cazuela del sopor y quedó frito un ratico. No es vagancia, es tradición sagrada y el que la critica es porque nunca la ha disfrutado bien.

"Uy, con ese plato de lechona quedé doblado, me tiré una cazuela de hora y media y solo me despertó la bulla del vecino poniendo vallenato a todo taco."

Irse de iglesia

Forma peculiar en que los tolimenses dicen que alguien se ha ido a la cama temprano con el pretexto de un plan más aburrido que chupar un clavo.

"¿Dónde está Carlos? – Se fue de iglesia, dizque tenía sueño. Lo que no quiere es farra."
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