En Tolima se dice de la persona que siempre está encima de uno, que no se despega ni a bala. Puede ser el amigo que vive pegado a ti todo el día o el metido que se cuela en todos los planes y chismes. A veces hace gracia, pero también puede cansar un montón cuando uno quiere un rato de paz.
En Cádiz decir que alguien está pegao es llamarle despistado, lento de reflejos o un poco empanao, de los que van en su mundo y no se enteran ni del parte. No siempre es mala leche, suele ir con cachondeo entre colegas cuando alguien la lía por torpe o por estar a uvas.
En Panamá se dice que algo está pega'o cuando está súper de moda, sonando en todos lados y todo el mundo lo imita sin parar. Puede ser una canción, un baile, una frase o hasta un chisme que no suelta nadie. Es como decir que está pegadísimo en la calle, y la verdad es que suena bien sabroso.
Se dice cuando alguien amanece con el guayabo pegado después de una rumba dura. No es que siga borracho al cien, pero el trago todavía lo tiene lento, mareado y con la cabeza como tambor. También vale para ese que queda medio ido y no reacciona ni con café. Una palabra bien de parche y resaca.