Hacer changas

Se dice cuando vas agarrando laburitos sueltos para zafar y hacer unos mangos: pintar una pared, cuidar un nene, hacer fletes, lo que salga. No es un trabajo fijo, es más bien rebuscarla día a día. En Salta se escucha un montón, sobre todo cuando la plata no alcanza ni para el mate.

"Este mes estoy a dos velas, así que ando haciendo changas: hoy pinté una reja, mañana hago un flete y el finde veo si sale algo para juntar unos mangos."

Llevarse un flor de golpe

Se dice cuando alguien se pega un golpe fuerte y bien aparatoso, de esos que hacen ruido, llaman la atención y después quedan para la anécdota. No es un golpecito, es un porrazo con todas las letras. Muy del habla rioplatense y del norte argentino, y sí, a veces da risa aunque esté mal decirlo.

"Che, ¿viste a Leo bajando del bondi? Se llevó un flor de golpe y quedó desparramado en la vereda. La gente se asustó y él, re pancho, se levantó sacudiéndose como si nada."

Mandarle máscara

Se dice para meterle pila a alguien y que se la juegue sin miedo, con toda la actitud. Es como decirle que le dé con ganas, que no afloje y que vaya a fondo, ya sea en la cancha, laburando o encarando a alguien. Suena medio bizarro, pero en Salta se entiende al toque.

"Dale, chango, dejá de dudar y mandale máscara al parcial, que después nos clavamos unas empanadas y festejamos."

Hacerle sombra

Se dice cuando alguien le quita protagonismo a otra persona, como si le tapara la luz. Puede ser a propósito, por envidia, por competir o simplemente por mandarse de figura y no dejar hablar a nadie. En Salta se usa mucho para marcar al que se quiere lucir de más y termina opacando al resto.

"Che, no le hagás sombra al Cacho, dejalo que hoy él prende el fuego y se lleva los aplausos, vos relajá y cebá unos mates."

Cacique

En Salta y el norte argentino se usa a veces como apodo para el que manda en la juntada, el que organiza, decide y se cree el jefe del grupo. Puede ser cariñoso o medio en chiste, según el tono. Viene de la idea del cacique como líder, así que si te lo dicen, algo de poder te dieron.

"Dale, Cacique, dejá de hacerte el jefe y tirá un plan posta: ¿empanadas en la Balcarce y después nos vamos al boliche o qué?"

Estar en modo alpaca

Se dice cuando estás en plan cero estrés, tirado, tranqui y sin ganas de hacer nada productivo. Como una alpaca ahí, chill, mirando la vida pasar. Sirve para avisar que hoy no hay energía ni para discutir, solo descanso y paz. Ideal para domingos, resacas o cuando el mundo te pide mucho y vos decís: ni ahí.

"Che, no me rompas, hoy estoy en modo alpaca: matecito, sillón y maratón de series. Si hay que salir, que salga otro."

Estar pipón

Se dice cuando quedás llenísimo después de comer, con esa panza feliz que te deja medio inutilizable. Es el estado post asado, post locro o post empanadas, cuando ya no te entra ni el aire y solo pensás en tirarte en el sillón. Muy de sobremesa norteña, y bastante realista.

"Che, me bajé dos platos de locro y cuatro empanadas, estoy pipón mal, aflojame el cinturón que no respiro y ni la campera me cierra."

Bailar como guanaco en concierto

Se dice de alguien que baila con cero técnica y mucha intensidad, todo despatarrado, exagerado y medio al borde del accidente. No es tanto para bardearlo, porque suele ir con cariño: el tipo la pasa bomba, contagia la joda y le chupa un huevo el ridículo. Ideal para peñas, boliches y cumpleaños.

"En la peña, el Nico bailaba como guanaco en concierto, revoleó el poncho, casi se lleva la mesa y terminó a los abrazos con medio salón."

Estar hecho un zafarrancho

Se dice cuando alguien está hecho un desastre: despeinado, con la ropa arrugada, cara de no haber dormido y cero presentable. Como si te hubiera revolcado una tormenta y encima te hubieras vestido a oscuras. En Salta se usa para cargar a alguien con cariño, pero te deja clarito que venís detonado.

"Che, ¿qué hiciste anoche? Caíste al laburo hecho un zafarrancho, con el pelo parado y la remera al revés. Ni el mate te salva hoy."

Hacer un taco

En Salta se dice cuando alguien arma un quilombo o deja todo hecho un desastre, como si hubiera pasado un tornado. Vale para desorden físico, pero también para un lío de organización donde nadie entiende nada. Es bien de reto cariñoso, de esos que te tiran y te reís, pero igual te toca limpiar.

"Che, ¿qué hiciste? Fuiste a buscar una cuchara y dejaste la cocina hecha un taco, hay harina hasta en el perro. Dale, acomodá un poco que cae mi vieja."

¡Qué churo!

Se usa para decir que algo está re lindo, fachero o atractivo. Puede ser una persona, un paisaje o cualquier cosa que te sorprende para bien y te deja con cara de wow. Es bien del norte argentino, sobre todo en Salta, y suena más natural en exclamación. Una palabra cortita, pero con mucho encanto.

"Fuimos al cerro temprano y cuando pegó el sol en las montañas dije: ¡qué churo! Después me quedé sacando fotos como turista perdido, loco."

Chango lobo

En Salta se le dice chango lobo al pibe que cae a cualquier juntada si hay morfi y se manda como si no hubiera mañana. No es que sea malo, es que tiene radar para las empanadas, el asado y lo que pinte. Si escuchás que viene uno, guardá una porción o fuiste.

"Che, apuren con las empanadas porque ya avisaron que cae el chango lobo y nos deja la fuente pelada en dos minutos."

Andate al carajo

Expresión bien salteña para mandar a alguien bien lejos cuando te tiene podrido o te está cargoseando mal. Es como decir que se vaya a la mierda, pero con ese tonito norteño que suena entre enojado y gracioso. Mejor usarla con confianza, porque si la tirás en serio puede arder Troya, aunque a veces hasta da risa.

"Che, me volviste a pisar la guitarra, me vaciaste la birra y encima te hacés el vivo, andate al carajo antes de que te saque cagando de acá"

¡Qué vaina!

Expresión muy usada en Salta para quejarse de algo molesto o inesperado, o para marcar sorpresa medio resignada. Es como decir qué cosa o qué problema, pero con sabor bien norteño y un toque de bronca mezclada con humor. Sirve tanto para pequeños dramas diarios como para líos más serios, según el tono.

"Che, me quedé sin crédito justo cuando iba a pedir el remis y encima se cortó la luz en casa, qué vaina loco, siempre me pasa lo mismo"

Chocoloco

Apodo para alguien que vive colgado, distraído y en su propio planeta, pero sin mala leche. Es el típico que se pierde en mitad de una frase, se olvida las llaves y aparece con una sonrisa como si nada. Suena cariñoso y medio en joda, como decirle soñador despistado. Y sí, tiene gustito a delirio dulce.

"Mirá a Juan, se fue a comprar pan y volvió con alfajores, ni se acordó. Está re chocoloco hoy, chango."

Estar fino

En Salta se dice estar fino cuando alguien está re atento, enchufado y con todas las antenas puestas para chamuyar a alguien que le gusta. Es como estar en modo cazador romántico, pendiente de cada mensaje, cada historia y cada oportunidad. Suena medio exagerado, pero cuando uno está fino se le nota a kilómetros.

"Desde que conoció a Lucía, Juan está finísimo, vive pendiente del celu, le reacciona todas las historias y hasta se ofreció a llevarle el mate a la facu"

Dar changüí

Se dice cuando le das ventaja a alguien o le aflojás un poco la mano, ya sea por buena onda o porque te da cosa dejarlo pagando. Puede ser en un juego, en una negociación o con un profe que te perdona una. Es como decir dale, te la dejo pasar, pero sin tanto drama.

"Profe, ¿me da changüí con la entrega? Se me murió la compu y encima anoche me colgué mirando el partido, no llego ni a palos."

Sacarse la careta

Se dice cuando alguien deja de fingir y por fin muestra quién es de verdad, para bien o para mal. Es como que se le cae el personaje y aparece la versión sin filtro, la que venía escondida. Suele usarse cuando te sentís medio engañado o cuando el show se vuelve evidente. Y sí, a veces da alto papelón.

"En la reunión del laburo se hacía el buenito, pero cuando le dijeron que no había asado, se sacó la careta y empezó a bardear a todos."

Matar la chancha

En Salta se dice cuando te mandás una comilona y te olvidás de la dieta, sobre todo si aparece un asado, un lechón o algo bien grasita. Es como decir que te fuiste al pasto con la comida y te diste el gusto sin culpa. Y sí, suele pasar justo cuando juraste portarte bien.

"Venía a full con la ensaladita, pero cayó el lechón y el asado humeando y listo, maté la chancha con dos choripanes y una empanada salteña."

Zumo loco

Se dice cuando alguien se manda una mezcla rarísima de salsas o aderezos, sobre todo en un sánguche, y queda una bomba de sabor medio inexplicable. Es como celebrar al valiente que no respeta reglas culinarias y le mete de todo. En Salta suena a invento de esquina, y sí, tiene su encanto.

"Amigo, le pusiste mayo, chimichurri y ají al sánguche de milanesa. Eso ya no es hambre, es zumo loco, chango, pasame una servilleta."

Hacerse una jarra

Dicho bien salteño para decir que te pegaste una buena mamadera, de esas que te dejan contento y medio torcido. La idea es que te bajaste una jarra entera vos solo, o que tomaste como si lo hubieras hecho. Se usa entre amigos, en plan joda, cuando la noche se fue de las manos.

"Anoche nos hicimos una jarra con los pibes, cayó uno con un vino patero y terminamos zapateando folklore en la plaza hasta que clareó."

Estar como chozno en ventana

Dicho bien del norte para decir que alguien está re atento a todo, con la oreja parada y la mirada clavada, como chusma profesional. Es ese que se queda pegado a la ventana para enterarse del bardo, quién llegó, quién se fue y qué se dijo. No es precisamente discreto, pero informa rápido.

"Dejá de hacerte el boludo, primo, estás como chozno en ventana, mirando quién entra y sale y escuchando todo el chisme del pasaje."

Porfiá'o

Adjetivo bien salteño para decir que alguien es terco, cabezadura, porfiado de los que no aflojan ni a palos. Si se le mete una idea en la cabeza, no lo movés ni con lluvia, ni con sermón, ni con la abuela rezando. Se usa medio en chiste, medio con bronca, cuando ya te cansó discutir.

"Ahí va el Carlos, re porfiá'o, queriendo vender empanadas salteñas en la playa. Le decís que acá la gente busca helado y te mira como si fueras vos el loco."

Pintón

En Salta se usa para decir que alguien está muy bien vestido, fachero, con toda la pinta de galán listo para romper corazones. No es solo ropa linda, es la actitud, el peinado, el perfume y hasta cómo camina. Cuando alguien cae todo pintón, ya sabés que va a llamar la atención, y hay que admitir que suele tener su encanto.

"Cayó el Coco al cumple todo pintón, camisa planchadita, perfume caro, y las primas de la cumpleañera se pelearon por sacarse una foto con él en el boliche."

Chango movido

En Salta y el NOA, chango es pibe, y si es movido ya sabés: no para un segundo. Se dice del que vive a mil, inquieto, con energía de sobra, siempre metido en algo y rompiendo la calma del barrio. No es insulto, más bien una forma cariñosa de decir que es un terremotito.

"Dejá de treparte a la tapia, chango movido, que tu mamá te busca y vos ya armaste un partido, una carrera y un quilombo en la cuadra."

Está que se corre la chancha

Dicho bien salteño para cuando alguien está re contento, embalado y con ganas de festejar como si no hubiera mañana. Es ese estado de euforia en el que ya te imaginás el brindis, la música y el quilombo, aunque todavía no arrancó nada. Se usa mucho para logros, buenas noticias o cuando pinta joda fuerte.

"¿Viste a Juan? Aprobó el examen y está que se corre la chancha, ya armó asado, compró fernet y anda invitando a medio barrio para la joda."

¡Qué culiao!

Expresión bien del norte argentino para soltar cuando alguien se manda una de esas que te dejan con la boca abierta. Puede ser asombro, incredulidad o una mezcla de risa y bronca, tipo qué personaje o qué caradura. Es vulgar y muy de confianza, así que úsala con amigos, no con la abuela.

"Boludo, el Pepe cayó al asado con una reposera y dijo que era su entrada VIP. Se instaló al lado de la parrilla y todo. ¡Qué culiao!"

Vivir a lo zángano

Se dice de alguien que vive como un zángano, o sea, sin laburar ni un poquito y tirando de los demás. Es el típico que se rasca la panza, se hace el boludo y encima la pasa joya, como si el mundo le debiera algo. Tiene un toque burlón y bien de chicana.

"El loco cae a lo de la abuela, se clava unas empanadas, pide prestado y después se tira a la siesta. Así cualquiera vive a lo zángano."

Estar hecho una helada

Se usa para decir que estás hecho polvo, como si te hubiera pasado un camión por encima. Suele salir cuando tenés una resaca criminal, dormiste dos horas o venís de un día pesadísimo y el cuerpo ya no da más. En Salta suena bien gráfico, porque quedás frío, duro y sin ganas de nada.

"Dejá de darle al fernet, chango: mañana te levantás hecho una helada y en el laburo no rendís ni para cebar un mate."

Hacer barrio

Se dice cuando alguien se la pasa en la vereda o la esquina, charlando con la gente, saludando a todo el mundo y metiéndose en la vida del barrio como si fuera el intendente. No es solo estar afuera, es pertenecer, conocer el chisme y armar plan. En Salta suena a calle y a comunidad, bien de vecino.

"El Juancito está haciendo barrio desde temprano, ya se tomó tres mates en lo de Doña Rosa y terminó armando un asadito con los del kiosco de la esquina."

Cantar la posta

Se dice cuando alguien suelta la verdad sin maquillaje, de frente y sin chamuyo. Es como decir que te está diciendo las cosas como son, aunque incomode o deje a alguno pagando. Muy de charla entre amigos, asado de por medio, cuando alguien se cansa del verso y canta la posta. Y sí, a veces duele, pero se agradece.

"En el asado, cuando empezaron con el chusmerío, el Diego se plantó y cantó la posta: el quilombo de la fiesta fue por el primo que se pasó de vivo. Se hizo un silencio y siguieron comiendo."

Vender humo

Se dice cuando alguien te chamulla con promesas lindas pero sin sustancia, puro verso para quedar bien. Es el típico que te pinta un planazo, un negocio o un proyecto y después no hay nada, solo aire. También vale para el que se vende como crack y no demuestra. Y sí, da bronca.

"El loco juró que conseguía entradas VIP y mesa en el boliche, pero llegó la noche y ni noticias. Dejate de joder, ese tipo vive vendiendo humo."

¡Qué máquina!

Se usa para decir que alguien es muy bueno en algo, que la rompe toda o que tiene una habilidad que sorprende. Puede ser un cumplido bien sincero o ir con un toque de ironía si la situación da para la cargada. Es típica para elogiar a un amigo, un jugador, un músico o cualquiera que la esté descosiendo.

"Che, ¿viste al chango ese jugando al fulbito en la plaza? No erró una, qué máquina, parecía que tenía la pelota pegada al pie"

Milagrito

Forma cariñosa y medio en broma de hablar de esos pequeños sucesos improbables que salen justo como querías, sobre todo cuando venías con toda la mala racha encima. En Salta se usa para exagerar un poco la suerte, como diciendo que hasta el santo se apiadó. Y la verdad, cuando pasa un milagrito así, se festeja con mate o con vino.

"Che, llegué tarde, sin un mango y encima ligué el último bondi vacío hasta la punta del cerro... eso fue un milagrito salteño, loco."

mamushka

Forma cariñosa y medio en chiste de decirle a tu mamá, como si la estuvieras apodando con ternura. Se usa en familia o con confianza, y suele venir cargada de mimos, comida casera y algún reto con amor cuando te mandás una. Suena a mezcla de afecto y folklore doméstico, bien de casa.

"Che, mi mamushka está chocha porque por fin me salieron las empanadas salteñas y no las dejé como carbón. Ahora dice que ya puedo invitar a la familia sin pasar vergüenza."

Doblar el pique

En Salta, se dice cuando en vez de aflojar, redoblás la apuesta y seguís con el plan, aunque ya estés al límite. Puede ser con empanadas y vino, con la joda o con cualquier desafío. Es como decir: no me bajo ni loco, metele una vuelta más. Y sí, suele terminar en siesta obligatoria.

"Ya estaba explotado de empanadas y el Negro cae con otra jarra de vino. Me guiña un ojo y tira: Dale, no seas flojo, hoy doblamos el pique y después vemos cómo volvemos."

Está para chuparse los dedos

Se dice cuando algo, sobre todo la comida, está tan rico que te dan ganas de rebañar el plato y hasta chuparte los dedos, literal. En Salta se escucha mucho con locro, empanadas o asado. A veces también se usa para algo que salió de diez, aunque lo más típico es hablar de morfi.

"Che, ese locro de tu abuela está para chuparse los dedos, me serví dos platos y todavía estoy mirando la olla con cariño."

Pegar la vuelta

Se usa para decir que ya toca volver, normalmente después de una salida, una juntada o cuando la noche se alargó más de la cuenta. Es ese momento en que alguien cae con la realidad y propone rajar antes de que se complique, te agarre el alba o te coma el sueño. Bien de charla entre amigos.

"Che, ya es tardísimo y mañana hay que laburar. Pegamos la vuelta ahora, compramos unas empanadas al paso y nos tomamos el palo antes de que pinte el bajón."

Oso

En Salta, decirle a alguien oso es ponerle un mote medio cariñoso y medio en cargada: el típico que cae a todas las juntadas, se prende a lo que haya y vive gorroneando. No siempre es insulto pesado, más bien una forma de marcarle la rata con humor. Si te lo dicen, llevá algo la próxima.

"Che, no seas oso, loco: caés a la juntada, te bajás toda la gaseosa y ni unas papas traés. La próxima poné para la vaquita."

Tapar el mate

Se dice cuando alguien tiene que guardar un secreto y no largar prenda, como cuando tapás el mate para que no se lave o para que nadie meta mano. Es una forma bien norteña de pedir discreción y complicidad. Ideal para chismes, sorpresas y cualquier cosa que si se filtra, se arma quilombo.

"Che, con lo del laburo nuevo no largués prenda, ¿sí? Tapá el mate y hacete el sota, que si se entera mi tía se pudre todo."

Changuito

En el norte argentino, sobre todo en Salta, changuito es una forma bien cariñosa de decirle a un pibe o a un flaco joven. Puede ser tu amigo, tu hermano o cualquier loco del barrio. Suena cercano y medio protector, como cuando le hablás a alguien con confianza y buena onda.

"Eh, changuito, dejá el celu un toque y venite, que en la esquina hay empanadas recién salidas y después caemos al asado, ¿dale?"

Tener la espalda bien cubierta

Se dice cuando alguien está bien respaldado, porque tiene contactos, amigos o familia que lo bancan si se arma lío. Vamos, que no está solo ni en pedo y siempre hay alguien que le cubre las espaldas. Se usa mucho para hablar de favores, influencias o de tener aguante detrás.

"Juancho cae a la joda como si nada, se manda cualquiera y ni se inmuta, porque sabe que tiene la espalda bien cubierta con los pibes del barrio."

Estar para el bondi

Se dice cuando alguien está súper arreglado, fachero y llamando la atención, como si fuera a un evento importante. La gracia es que lo comparás con algo re cotidiano, el bondi, y queda irónico: vas a tomar el colectivo, pero parecés listo para la alfombra roja. En Salta se entiende al toque.

"Che, Juana cayó a la oficina estando para el bondi, toda producida, perfume a pleno y brillo por todos lados. Yo con la cara de lunes y ella de gala."

Meter pata al carajo

Se dice cuando querés que alguien acelere de una vez, sobre todo manejando: pisá el acelerador a fondo y dejate de vueltas. Es bastante bruto y bien de confianza, tipo orden con puteadita incluida. No es para la abuela, pero en la calle se usa y se entiende al toque.

"Dale, loco, meté pata al carajo que el asado ya está y vos seguís boludeando con el GPS. ¡A este paso llegamos para lavar los platos!"

Changuito

En Salta y el NOA, changuito es una forma cariñosa y bien de barrio de decir niño o pibe, normalmente chiquito. Se usa para hablar de un crío con ternura, a veces con un toque de reto suave, tipo cuando está haciendo travesuras. Es de esas palabras que suenan a norte y a familia, y quedan re naturales.

"Mirá ese changuito, se escapó con la pelota y anda a las corridas por la cuadra desde la siesta, ni el perro lo alcanza."

Torear

En Salta, torear se usa para hablar de alguien que esquiva responsabilidades, favores o quilombos con la elegancia de un torero gambeteando al toro. Es cuando uno se hace el boludo para no laburar, no contestar mensajes o zafar de un compromiso. Y hay que admitir que a veces la gente que torea así tiene un talento medio envidiable.

"Che, ¿no viste a Pablo? Seguro está toreando el laburo otra vez, el vago se las ingenia para desaparecer justo cuando hay quilombo en la oficina."

Pasar la nota

Se dice cuando alguien te tira el dato, te avisa o te comparte una info útil, a veces medio en modo chisme. Es como que te pasa la posta para que no quedes pagando. En Salta se escucha mucho entre amigos, sobre todo cuando hay que enterarse rápido de algo o zafar de una.

"Che, pasame la nota, ¿a qué hora arranca el asado y qué tengo que llevar? No me hagas quedar pagando que ya caí una vez con las manos vacías."

Pegarse un rugido

En Salta se dice cuando alguien se queda dormido de golpe y se manda una siesta potente, normalmente después de comer como si no hubiera mañana. No es que ruja de verdad, es que cae redondo y se apaga. Va con cariño y un poco de burla, porque todos hemos sido ese.

"Se clavó tres empanadas, un locro y de postre queso y dulce, y al toque se pegó un rugido en el sillón. Lo llamabas y ni pestañeaba, estaba en modo hibernación."

Hacer un centro

Se dice cuando alguien cambia de tema de golpe o mete un desvío en la charla para zafar, distraer o llevar la conversación a otro lado. Viene del fútbol, como tirar un centro para que otro la cabecee y se lleve el foco. En Salta se usa mucho en sobremesas y chusmeríos.

"Estábamos hablando del laburo y el Juan, para zafar, hizo un centro y arrancó con que las empanadas salteñas son las únicas de verdad, así nadie le preguntaba nada."

Parar la oreja

Se dice cuando alguien se pone bien atento y afina el oído, sobre todo si está tratando de escuchar algo que no era para él. Es como ponerse en modo radar: te hacés el distraído, pero estás pescando cada palabra. Muy de chusma, sí, pero a veces es imposible no parar la oreja.

"Estábamos charlando del asado y del fernet, y el Juan se hizo el boludo, pero paró la oreja desde la otra punta de la cancha. Después cayó con preguntas, re chusma."
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