Se le suelta a alguien cuando se marca algo brutal y te deja loco: que resuelve, que se lo curra o que tiene una habilidad que parece de otro planeta. Es un piropo callejero, rollo “eres un crack”. En Barcelona lo oirás mucho entre colegas, a veces con un puntito de cachondeo, pero siempre con admiración.
Se suelta para decir que alguien es un crack, que se lo curra y le sale todo redondo. Vale para el que rinde a tope, el que tiene arte para resolver marrones o el que se marca una jugada maestra y se queda tan pancho. Es un piropo con admiración y un puntito de cachondeo.
Se usa para decir que alguien es muy bueno en algo, que la rompe toda o que tiene una habilidad que sorprende. Puede ser un cumplido bien sincero o ir con un toque de ironía si la situación da para la cargada. Es típica para elogiar a un amigo, un jugador, un músico o cualquiera que la esté descosiendo.
Se dice para elogiar a alguien que es un crack en lo suyo, que resuelve, se la sabe y siempre sale con una jugada buena. Puede ser por habilidad, por rapidez o por tener contactos, pero la idea es la misma: ese man está en otro nivel. Es halago con admiración y un poquito de envidia sana.
Se dice para elogiar a alguien que es un crack, que se lo curra o que se marca una jugada buenísima. Vale para el colega que resuelve un marrón, el que se saca un planazo de la manga o el que hace algo con mucha soltura. Es un piropo castizo y muy de calle, sin complicarse.
Se usa para decir que alguien es muy bueno en algo, que la rompe duro y deja a todos con la boca abierta. Es como decir que es un crack, pero con sabor bien catracho y más callejero. Se puede usar para fútbol, estudios, baile o lo que sea. Y la verdad, suena poderoso.