Se dice de alguien medio boludo o despistado, pero con cariño, como “ingenuo” o “pavo”. Es el típico que se manda una, mete la pata y te hace renegar, pero no te da bronca porque es buenazo. Va más para gastada amistosa que para insulto pesado. Y sí, suena a fiambre, por eso da risa.
"Che, Juan dejó el auto en marcha y se fue a comprar pan. Después pregunta por qué no cierra. Dale, sos un salamín, vení que te ayudo."