Se usa cuando alguien está re colgado, despistado o en su mundo, como si la realidad le pasara por al lado. También vale para cuando alguien hace cualquiera, manda fruta o toma decisiones rarísimas sin pensar mucho. Es bien porteño y sirve tanto para boludear a un amigo como para describir un día en modo piloto automático.
Se usa para decir que alguien está re perdido, distraído o haciendo cualquiera, como si tuviera la cabeza en Narnia. Puede ser por sueño, por estrés, por estar en una nube o por mandarse una sin pensar. En Buenos Aires suena muy de calle y sirve tanto para reírse como para retar con cariño.
Expresión muy usada para decir que alguien está re colgado, distraído o en su propio mundo, como si no registrara nada de lo que pasa alrededor. Puede ser porque está pensando en otra cosa, porque durmió poco o porque simplemente está en una nube tremenda. A veces da ternura y otras dan ganas de sacudirlo un poco para que vuelva.
Se usa para decir que alguien anda colgado, disperso o en modo piloto automático, haciendo cualquier cosa menos lo que toca. También vale cuando alguien está medio perdido o tirando cualquiera sin pensar. Es bien de charla cotidiana, con ese toque de reproche cariñoso, tipo: dale, ubicáte un poco.
Se usa cuando alguien está re colgado, despistado o totalmente fuera de tema, como si estuviera en su propio mundo paralelo. Puede ser que no entienda nada, que no preste atención o que esté pensando en otra cosa. Es como decir que la persona está pintada al óleo. Y hay que admitir que la frase tiene mucha onda.
Se dice de alguien que está en cualquiera cuando anda colgado, perdido o haciendo cualquiera, como si viviera en otra dimensión. Puede ser por distracción, por estar en una, por cansancio o porque se mandó una y no da pie con bola. Sirve para marcar que no está registrando nada. Y sí, suele dar vergüencita ajena.
Se dice cuando alguien está re colgado, distraído o fuera de contexto, como si estuviera en otra galaxia. También vale para cuando hacés cualquiera y te mandás una sin pensar, medio a lo loco. Es bien rioplatense y sirve tanto para retar con cariño como para descansar a un amigo. Y sí, pega fuerte.
Se dice cuando alguien está re colgado, despistado o haciendo cualquiera, como si no registrara lo que pasa alrededor. Puede ser por sueño, por estar en otra, por estrés o porque se mandó una y quedó pagando. En Argentina suena bien de calle y sirve tanto para boludear como para retar con cariño.
Se dice cuando alguien está re colgado, despistado o haciendo cualquiera, o sea, en otra. Puede ser porque está distraído, porque se mandó una, o porque anda medio perdido y no pega una con lo que toca. En Buenos Aires se usa un montón para marcar que alguien no está en sintonía con la realidad.