El bosque de los Magikitos
Un mundo para relajarse explorando
Explora y crea
Elige tu Magikito y sal a pegarte un vueltazo por el bosque. Descubre los secretos que se esconden en él y colabora dejando tu toque personal.
Qué es esto
El bosque donde viven los Magikitos, dibujado a mano. Sin enemigos, sin puntuación y sin prisa.
Explorar sin prisa
Pradera, lago, sauces y hasta el jardín de unos humanos que ni se enteran. Todo seguido, a pie o en barca, sin pantallas de carga por el medio.
Curiosear y trastear
Lo que pillas por el camino va al saco, y el saco sirve para construir, para dejar una notita clavada en el bosque y para las travesuras que se le ocurren a un Magikito cuando no lo mira nadie.
Un bosque de todos
Por aquí anda más gente, y lo que levantan se queda. El claro que te encuentras hoy lo construyó quien pasó por ahí antes que tú.
Cómo se juega
No hay tutorial porque no hace falta.
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1
Toca y a andar Toca el suelo y tu Magikito va hasta allí esquivando lo que haya por medio. Toca una cosa para usarla, o a alguien para darle conversación.
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2
Arrastra para asomarte Arrastra el mapa para ver qué hay más allá, y acerca o aleja a tu gusto. Si te despistas, un botón te devuelve a donde está tu Magikito.
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3
Teclado, si lo tienes Flechas o WASD para andar y espacio para correr o remar más rápido.
El bosque se cuida solo
Aquí no hay moderadores. Lo que mantiene el bosque a raya son sus propias reglas.
Construir cuesta más donde ya hay mucho
Cada tramo de camino y cada valla se pagan con material, y el precio se dobla según lo cubierto que esté ya ese claro. Nadie te dice que no: simplemente deja de salir a cuenta.
La hierba vuelve
Un camino que no pisa nadie se cubre de hierba solo, de las puntas hacia dentro. Los que la gente usa se quedan; los caprichos se los come el bosque.
La bombita
Quitar lo que hizo otra persona no es un clic: es poner una bombita con un mensaje, cinco horas de mecha y alguien que pase y decida si la desactiva.
Tu Magikito, tu partida
Entras sin registrarte: eliges tu Magikito y la partida se queda guardada en este aparato. Con cuenta de Magikitos te acompaña a cualquier otro y puedes construir en el bosque compartido.
Ni combates, ni vidas, ni cronómetros. Para peques y para mayores con ganas de perderse un rato.
¿Entramos?
El primer claro está a un toque. Y cuando quieras volver, el logo de los Magikitos te trae de vuelta a la web.