¡Che! Bienvenidos a Buenos Aires, la ciudad que nunca duerme y donde el mate es casi una religión. Aquí los porteños os recibirán con un asado que jamás olvidaréis y una charla interminable sobre fútbol. Os vais a enamorar de sus barrios llenos de color, como La Boca y San Telmo, donde el tango se siente en cada esquina. No hay mejor plan que perderse por Palermo, disfrutar de un café en alguna confitería antigua y comprar libros en Avenida Corrientes. Y si llueve, tranquilos, porque nada detiene a los porteños, ¡ni siquiera el tráfico del centro! Así que poned vuestras mejores pilchas y preparaos para vivir la pasión argentina al máximo.

Mandarse una cagada

Expresión bien porteña para decir que alguien se mandó un moco importante, hizo algo muy mal o metió la pata de forma épica. Puede ser desde un error boludo hasta un papelón histórico que te deja con ganas de desaparecer. Suena grosero, pero se usa tanto que ya casi parece categoría oficial de metida de pata.

"Boludo, me mandé una cagada tremenda, reenvié el audio bardeando al jefe al grupo donde estaba él y encima lo escuchó en altavoz en la oficina."

¡Joya nunca taxi!

Expresión bien porteña para decir que todo está perfecto, sin drama y sin nada de qué preocuparse. Es como decir que está todo en orden, que salió mejor imposible y que podés relajarte tranqui. Suena medio absurda y por eso mismo tiene gracia, porque exagera lo bien que está todo y le mete un toque de humor muy de Buenos Aires.

"—Che, ¿y la cita con la piba del gimnasio? —¡Joya nunca taxi, papá! Charlamos, tomamos birra y encima me invitó a un asado con los amigos, alta noche."

Hacerle la segunda

Expresión muy usada cuando decidís acompañar a alguien en un plan, cita o travesura, bancándolo para que no quede solo o para que todo salga más redondo. Puede ser desde ir de wingman en una salida medio turbia hasta cubrirlo frente a la familia. Es como ser el socio leal del quilombo, y la verdad tiene su encanto.

"Che, el Mati va a encarar a la piba que le gusta en el boliche, hacéle la segunda así no queda colgado como un salame en la barra."

Salar el mate

Se usa cuando alguien arruina una situación que venía tranqui, mete un comentario fuera de lugar o tira mala onda justo en el peor momento. Es como hacer un gesto choto que corta el clima y deja a todos con cara de qué hiciste. Viene de la idea de ponerle sal al mate, que lo arruina mal y no hay vuelta atrás.

"Estábamos chamuyando de diez con las pibas y caés vos a contar que todavía vivís con tu vieja, ¿me querés salar el mate, hermano?"

Calmate un cacho

Forma muy porteña, cariñosa y medio en chiste de decirle a alguien que baje un cambio cuando está exagerando todo. Es como decir que deje de hacer tanto drama por algo mínimo y respire un poco. Suena suave, pero también te ubica de una. Y hay que admitir que a veces hace falta que te lo digan.

"Pará un poco, boludo, se te quemaron dos tostadas nomás, calmate un cacho que parece que se te incendió todo el departamento."

Estar en la buena onda

Se usa para decir que alguien está con buena vibra, relajado, de buen humor y con ganas de tirar buena energía al resto. Es esa persona que no se hace drama por pavadas, que suma al grupo y te levanta el día con un chiste o un mate bien cebado. Y hay que admitir que cuando alguien está en la buena onda, se nota al toque.

"Che, últimamente Juan está en la buena onda, cae al laburo cantando cumbia, trae mates para todos y hasta banca al jefe cuando viene con cara de orto."

Laburar

Verbo bien porteño para decir trabajar, pero con ese gustito a que no es solo cumplir horario, sino que te están exprimiendo como limón. Se usa mucho para quejarse del curro, de las horas extras eternas y del jefe que no afloja nunca. Es más informal que trabajar y suena mucho más a calle, a charla entre amigos.

"Che boludo, es sábado a la noche y yo acá clavado en la oficina laburando como un esclavo mientras ustedes están de joda en el boliche de la vuelta."

Chompa

En las movidas tangueras de Buenos Aires, 'chompa' se refiere al abrupto pero suave cabezazo que das para reclamar una pista llena; señal indiscutible de que alguien con experiencia quiere un espacio más amplio para mostrar sus pasos.

"Estábamos a puro giro en la milonga cuando el Colo se mandó medio sonámbulo, salí del lateral y le solté una chompa bailarina que lo mandó directo a repostar energías."

Ser un buscapiés

Se dice de la persona que vive buscando el punto débil, el tema incómodo o el comentario que va a prender fuego la charla. No es solo meter la pata, es casi un talento para encontrar el quilombo donde nadie más lo veía. Es como el Google de las incomodidades, pero versión mala leche y con mate en la mano.

"Estábamos re tranquis tomando birra y viene Juani, el buscapiés del grupo, y se pone a hablar de la ex de todos. A los dos minutos ya había quilombo y uno se fue re caliente."

Chusmear

Curiosidad suprema y casi deportiva de meterse en las vidas ajenas, especialmente cuando no te llaman. Perfecto para una ronda de mate donde el chisme es rey.

"Ayer nos juntamos a tomar mate y terminamos chusmeando sobre la novela del portero con la vecina del quinto."

Cheto

En Buenos Aires se usa para hablar de alguien con pinta de clase alta, medio agrandado, que se viste con ropa cara y habla como si viviera en un country de toda la vida. Puede ser medio despectivo o en chiste, según el tono. Y hay que admitir que a veces es divertido bardear a los chetos.

"Mirá cómo cayó el flaco al asado, todo perfumado y con camisa planchada, re cheto, parecía que venía de tomar un latte en Puerto Madero."

Pibe

En Buenos Aires se usa para hablar de un niño, un chaval o un joven, sin que sea necesariamente cariñoso ni insulto. Depende del tono, puede sonar tierno, neutro o medio bardero. Es una de esas palabras bien porteñas que te delatan al toque, digas lo que digas después.

"Boludo, ese pibe del barrio juega a la pelota tan bien que en cualquier momento lo vienen a buscar del Boca o del Real Madrid"

Posta

En Buenos Aires se usa posta para remarcar que algo es verdad verdadera, sin chamuyo ni exageración de novela turca. Es como decir en serio o de verdad, pero con más calle y más mate encima. Sirve para jurar que lo que contás pasó tal cual, aunque suene re delirante.

"Boludo, el profe cayó al Zoom en pijama de Boca y pantuflas de unicornio, posta, todo el curso se quedó mudo"

Hacer billete

Expresión bien porteña para hablar de ganar mucha guita en poco tiempo, casi siempre con un toque medio turbio o poco claro. No es solo currar y ya, es moverse, especular, hacer negocios raros o aprovechar alguna vuelta. Suena a plata rápida y a veces a quilombo con la AFIP, aunque muchos sueñan con hacer billete sin laburar tanto.

"Desde que se metió a vender criptos raras y hacer trading a lo loco, el chabón no para de hacer billete mientras nosotros seguimos contando las monedas para el bondi."

Tomarse el palo

Expresión muy usada para decir que alguien se va rápido de un lugar, casi siempre porque está embolado, incómodo o ya no pinta nada seguir ahí. Es como decir me las pico o me rajo, bien porteño y con onda. Y seamos sinceros, a veces tomarse el palo es el mejor plan de la noche.

"Che, esto está más muerto que la siesta del domingo, me tomo el palo y me voy a ver qué onda en lo de los pibes."

Sonar la campana

Se usa cuando alguien se manda una cagada importante, de esas que hacen ruido en todo el barrio y quedan para la anécdota eterna. Es como decir que el error fue tan grande que dejó marca y todo el mundo se enteró. No es literal, obvio, pero cuando suena la campana así, sabés que alguien se mandó flor de macana.

"Che boludo, el Juan mandó el mail con el presupuesto equivocado al cliente más grande de la empresa, ahí sí que le sonó la campana y ahora el jefe lo tiene marcadísimo."

Estar fusilado

Se usa cuando estás tan cansado que parecés un zombie con ojeras hasta el piso. Es estar reventado, sin pilas, con el cerebro en modo avión y el cuerpo pidiendo cama a los gritos. Ideal para después de laburar mil horas seguidas o de una noche eterna de joda. Y hay que admitir que suena bastante dramático.

"Boludo, dormí tres horas, viajé como sardina en el bondi y encima tuve reunión eterna con el jefe, estoy fusilado, si me apoyo en la pared me quedo dormido al toque."

Estar al horno

En Buenos Aires se dice estar al horno cuando estás metido en un lío importante, con pocas chances de zafar y todo pintando bastante negro. Es como decir que la cosa ya se te fue de las manos y se viene quilombo. Suena gracioso, pero cuando lo decís en serio es porque estás complicado posta.

"Boludo, rendí sin estudiar, el profe es re mala onda y encima llegué tarde, estoy al horno con fritas mal."

Cortar ticket

En Buenos Aires se usa para decir que te rajaron de un laburo, de un boliche o de alguna movida, como si te cortaran el boleto y te mandaran a tu casa. También puede ser que perdiste una chance y ya está, fuiste. Suena medio gracioso, pero cuando te cortan ticket de verdad no hace tanta gracia.

"Che, llegué tres días seguidos tarde al laburo y el jefe me cortó ticket sin pestañear, ahora a ver quién me contrata con esta cara de dormido."

Vino de tinto

Juego de palabras muy usado para decir que alguien llegó borracho, pero con estilo. Se aprovecha el doble sentido de vino como bebida y como verbo, así suena más fino que decir cayó mamado. Es de esas frases que te hacen reír incluso cuando el que llega hace ruido con cada paso.

"Che, ¿viste al Nico anoche? Cayó a casa re tarde, todo vino de tinto, se tropezó con el perro y terminó cantando cumbia con la escoba de micrófono."

Capazía

En Buenos Aires, 'capazía' se refiere al típico amigo fiestero con mil planes que organiza, pero que termina asistiendo del sofá de casa con un edredón como mejor compañía. Literal: el disc-jockey del Ni Mare.

"Gonza hizo un grupo de WhatsApp prometiendo bulla legendaria en su casa, y acabó apagando las luces para maratonear memes. ¡Qué capazía tú eres!"

Bondi

En Buenos Aires se le dice bondi al colectivo, al bus de todos los días, ese que te lleva al laburo, a la facu o a cualquier lado. Suena cariñoso, aunque a veces vaya explotado y con olor a humanidad. Es parte del folclore porteño y, nos guste o no, todos tenemos historias arriba del bondi.

"Che, el bondi viene hasta las manos, pero si no me subo a este llego re tarde al laburo y mi jefe me cuelga de las bolas en la oficina."

Zapatilla

En Buenos Aires se usa para decir que alguien es re salado, que tiene una mala suerte tremenda y siempre le pasa lo peor. Es como si fuera imán de quilombos y metidas de pata, pobre. La imagen es que pisa todos los charcos habidos y por haber, y encima con medias blancas. Igual, a veces da risa verlo.

"Boludo, sos una zapatilla total: perdiste la SUBE, se te rompió el bondi y cuando llegaste al laburo ya te habían echado por WhatsApp."

Sumar fierros

Expresión bien porteña para decir que te estás cargando de cosas encima: problemas, estrés, responsabilidades o quilombos varios. Como si cada tema fuera un fierro más en la mochila y vos seguís sumando sin parar. Se usa mucho cuando estás al límite y sentís que la vida te está metiendo peso extra. Y sí, agota.

"Entre el laburo, la facu, el bondi que no pasa y el jefe rompiendo las bolas, estoy sumando fierros mal esta semana, ya no me da la nafta."

Estar en una

Se usa cuando alguien está re bajón, re colgado o metido en un mambo heavy, como atrapado en su propia novela dramática. Puede ser por amor, quilombos de laburo o cualquier bardo que lo tenga hecho pelota. Es muy porteña la expresión y, aunque suene medio trágica, a veces se dice medio en chiste.

"Boludo, desde que lo rajaron del laburo Nico está en una mal, no sale, no contesta los mensajes y vive tirado en la cama mirando el techo como si fuera protagonista de una telenovela barata."

Pibe de la perilla

Expresión porteña para hablar del típico flaco que no puede ver un botón sin tocarlo, siempre manoseando todo y armando quilombo por meter mano de más. Se usa tanto para el que rompe cosas por curioso como para el que se mete en asuntos ajenos sin que nadie lo llame. Y hay que admitir que describe a medio bondi.

"No invites al Nico al control de sonido, boludo, que es re pibe de la perilla y en dos segundos te deja el boliche sin música."

Estar en órbita

En Buenos Aires se dice estar en órbita cuando alguien está re colgado, despistado o totalmente en otra. Puede ser porque está cansado, pensando en cualquier cosa o medio ido por la vida. Es como si la persona estuviera dando vueltas por el espacio sin enterarse de lo que pasa alrededor, y la verdad es que suena bastante gracioso.

"Che, estás re en órbita hoy, te pasé la data tres veces y todavía no caés, bajá de la nave un toque."

Madrugar con facha

Se usa cuando alguien se levanta a la re contra mañana y aun así aparece impecable, con toda la facha, como si recién saliera de una producción de fotos. Nada de ojeras ni cara de zombie, pura pinta y actitud. Es medio mito urbano, porque la mayoría madruga hecha bolsa, pero siempre hay algún bendecido que lo logra.

"Yo caigo al laburo con cara de lunes eterno y ojeras nivel panda, y la flaca de sistemas madruga con facha, rimel intacto y outfit listo para la tapa de revista."

Estar hecho un roble

Se usa para decir que alguien, por lo general una persona mayor, está fuertísima, sano y con la cabeza diez puntos. Es como decir que no lo tira ni un camión, que tiene una energía que ya la quisieran varios pibes jóvenes. Y hay que admitir que cuando pasa, da una envidia bastante sana.

"Mi abuelo tiene ochenta pirulos, se levanta a las seis, va a caminar, después juega al fútbol con nosotros y encima no se cansa... está hecho un roble el viejo."

Estar en la chimenea

Frase porteña que describe cuando estás perdido por prometer algo en una conversación fogosa, asumiendo 'más kahuna del Asado' que el mismísimo Gaucho Gil y rendirte después de cocinar un choripán quemado.

"Quise impresionar a la suegra diciendo que podía asar para toda su familia; ahora estoy más en la chimenea que el humo de nuestra parrilla."

Girar termo

Se usa cuando alguien insiste en hacer siempre lo mismo aunque ya se vio mil veces que no funciona. Es como seguir girando el termo esperando que el agua vuelva a estar caliente por arte de magia. Ideal para bardear con cariño al que no aprende la lección pero sigue intentando, terco como buen porteño.

"Dale, Marta, dejá de girar termo con ese ex, ya te clavó más visto que mensaje de grupo del colegio y vos seguís esperando que cambie."

Estar de tranqui

Se usa para decir que vas a tomarte el día con calma, sin drama y sin planes muy exigentes. Es como poner el modo ahorro de energía mental y emocional, cero estrés y cero quilombo. Ideal para cuando querés quedarte en casa, vaguear un rato y dejar que el mundo se arregle solo, que bastante hace ruido ya.

"Che, hoy ni me llamen para salir de joda, voy a estar de tranqui en casa con el mate, la compu y alguna serie pedorra de fondo."

Estar ciruela

Se usa para decir que alguien está muy borracho, pasado de copas y con la cabeza dando vueltas. La idea es que está tan maduro como una ciruela a punto de caerse del árbol, medio blandito y sin equilibrio. Es una forma graciosa y bastante gráfica de describir a alguien que ya se pasó varios tragos de la raya.

"Volvió del boliche tan ciruela que quiso pagar el taxi con la SUBE vencida y le dijo al tachero que lo llevara a Narnia porque su casa le quedaba de paso."

Hacer cola como en Retiro

Expresión porteña para hablar de esas esperas eternas donde la fila no avanza ni a palos y ya te ves llevando reposera, mate y bizcochitos. Viene de las colas kilométricas que se arman en la estación de Retiro en hora pico, que son un clásico del caos porteño y, hay que admitirlo, un poco meme también.

"Boludo, para sacar turno en la obra social tuve que hacer cola como en Retiro, llegué de noche, cagado de frío y todavía faltaban veinte personas adelante."

Jalar bolas

Actividad física de alto rendimiento donde alguien hace una coreografía magistral de adulaciones frente a su jefe directo, digna de un premio teatral por levantar más sentimientos que una telenovela completa.

"Fernando se mandó una rutina olímpica jalando bolas al gerente; le faltó el salto con tirabuzón cuando descubrió que era para venderle rifas del cumple."

Tener data

Se usa para hablar de alguien que maneja información privilegiada, chismes frescos o detalles que casi nadie sabe. Es el que está siempre al día, con la posta de todo, desde fiestas hasta laburos. Básicamente, es el amigo insider del grupo, y hay que admitir que siempre conviene tener uno cerca.

"Che, si querés saber si el boliche va a estar explotado, preguntale a la Juli que siempre tiene la data más picante del under porteño."

Perfumar la milanesa

Se usa para bardear a alguien que se agranda por pavadas, como si fuera la última coca del desierto por algo que casi ni tiene mérito. Es como decir que está adornando demasiado la situación para quedar más importante de lo que es. Muy porteña, muy gráfica y, hay que admitirlo, bastante sabrosa como metáfora.

"Mirá a Juan contando que ganó al truco por un punto y ya se cree campeón mundial. Dejate de perfumar la milanesa, hermano, si casi te damos vuelta la partida borrachos."

Alta paja

En Buenos Aires se usa para decir que algo da una fiaca tremenda, que no hay ganas ni de arrancar. Es como tener el cuerpo pegado al sillón y la motivación en modo avión. Puede ser para tareas aburridas, salir de casa o cualquier plan que suene a esfuerzo. Y sí, suena vulgar pero tiene su encanto.

"¿Tomar el bondi, hacer trámites en el centro y encima hacer fila? Alta paja, me quedo en casa tomando mate y scrolleando el celu."

Alto bardo

Se dice cuando se arma un lío grande, con gritos, confusión o drama, tipo un quilombo que escala rápido. Puede ser una pelea, un problema en el laburo o cualquier situación que se descontrola y deja a todos en modo ¿qué pasó acá?. Es bien porteño y suena más fuerte que decir simplemente bardo.

"Se cayó el sistema en el laburo y se armó alto bardo, el jefe a los gritos, los de IT corriendo y nosotros haciéndonos los boludos con el mate."

Hacer un novelón

Se usa cuando alguien arma un dramón épico por una pavada mínima, como si estuviera actuando en la telenovela más intensa del planeta. Es esa persona que exagera todo, llora, grita y hace escena por cualquier cosa. Y hay que admitir que a veces el show es tan grande que hasta da un poco de risa.

"Juana se clavó una espinita de cactus y ya está llorando, llamando a la madre y subiendo historias tristes a Instagram. Siempre haciendo un novelón por cualquier boludez."

Elevar la torta

Frase usada para decir que alguien se queda con más plata de la que le corresponde en un negocio, apuesta o vaquita. Es como afanar un poquito pero con cara de yo no fui, todo muy disimulado. Siempre hay uno en el grupo que eleva la torta y cuando se avivan ya es tarde, aunque a veces tiene su gracia descubrirlo.

"Armamos la vaquita para el asado y el Chino elevó la torta tan piola que terminó llevándose más que el parrillero, alto ladris el chabón."

Amor de boliche

Esa efímera y apasionada conexión que encuentras en el boliche a las tres de la mañana, con copas de más y luces titilando, pero que al día siguiente no llegas ni a recordar el nombre.

"Ayer salí con los pibes y tuve un amor de boliche. Nos juramos ir juntos al recital de La Renga, pero ahora ni sé cómo se llamaba."

Estar al horno

Expresión muy usada para decir que alguien está en un lío importante, en una situación complicada de la que no va a zafar fácil. Es como estar cocinándose despacito, cada vez peor, mientras todo se pone más picante. En Buenos Aires se escucha mucho con variantes como estar al horno con papas, que suena gracioso pero duele igual.

"Me quedé sin laburo, debo la tarjeta y encima se rompió el bondi justo hoy, amigo, estoy al horno con papas y chimichurri"

Pibe

Palabra muy típica de Buenos Aires para hablar de un niño, un adolescente o un chaval joven en general. Se usa en plan informal, con tono cariñoso o simplemente cotidiano, como quien dice chico o chaval. También puede usarse entre adultos para referirse a alguien más joven. Es de esas palabras que te delatan porteño al toque.

"Che, ese pibe que está en la esquina con la bici hace media hora que mira la panadería, para mí está esperando que bajen las facturas del cielo."

Gordo

Una manera cariñosa en Buenos Aires de referirse al novio o la pareja, no importa si el tipo es un fideo con patas. El amor engorda el corazón, dicen.

"Che, gordo, ¿compraste las entradas para el partido o te haces el sota?"

Chunto

En Buenos Aires, 'chunto' es el amigo de parranda incansable quien irrumpe en los boliches sagradamente cada fin de semana con la meta no oficial pero eternamente reconocida de aguantar hasta el after. Siempre trae consigo el más absurdo atajo al regreso por el centro.

"Salimos a GTX mollavosís y el chunto se empecinó en meternos en taxis que juraba eran lanzaderas espaciales directo al amanecer porteño."

Tener un harén

Se usa en broma para decir que alguien tiene una cantidad absurda de cosas encima, ya sean tareas, problemas o quilombos varios. Es como decir que estás rodeado y no das abasto, pero con un toque exagerado y medio dramático. Ideal para quejarse con humor cuando la vida te pasa por arriba y ni el mate te salva.

"Olvidate de ir al asado, boludo, tengo un harén de trabajos prácticos y parciales que entregar para el lunes."

Estar endiablado

Cuando alguien está re picante, con una energía impresionante y hace todo a toda máquina. Como si estuviera embrujado por el diablo mismo, pero en modo positivo.

"Che, viste al Luca cómo jugó hoy en el partido? ¡Estaba endiablado! No hubo quien lo parara."
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