Expresión muy usada para decir que alguien se va rápido de un lugar, casi siempre porque está embolado, incómodo o ya no pinta nada seguir ahí. Es como decir me las pico o me rajo, bien porteño y con onda. Y seamos sinceros, a veces tomarse el palo es el mejor plan de la noche.
Expresión muy usada para decir que alguien se va rápido de un lugar, casi rajándose a las apuradas para evitar quilombos o situaciones incómodas. Es como desaparecer antes de que te enganchen o antes de que algo se ponga feo. Bien típica del habla rioplatense y muy útil cuando querés borrarte sin hacer mucho ruido.