Ser más listo que el perro de la farolera
Se usa de forma irónica para decir que alguien es bastante despistado, medio sonso o que no caza una ni aunque se la dibujen. La gracia está en que el perro de la farolera, en vez de ser vivo y avispado, es famoso por perderse y no entender nada. Es como decir que la persona es un crack, pero para equivocarse.
Sopa de gallina
En Entre Ríos se usa para decir que algo es un embole total, lento, sin onda y más insulso que un caldo aguado. Puede ser una peli, una charla o una fiesta donde no pasa nada y te querés ir a dormir. Es como decir que la cosa no levanta ni con ayuda, y la verdad es que la imagen es bastante graciosa.
Estar como agua pa' mate
Se usa para decir que alguien está en el punto justo, bien despierto, con pilas y listo para lo que venga, igual que el agua cuando está a la temperatura perfecta para cebar un buen mate. Es muy de la Mesopotamia argentina y suena a previa, sobremesa larga y chusmerío lindo. Y hay que admitir que la comparación es bastante gloriosa.
Paraná playa
En Entre Ríos se dice Paraná playa cuando vas a pasar el día a la costa del río Paraná como si fuera la playa del mar. Hay arena, reposera, mate, bizcochitos y algún que otro termo que se cae al agua. No es Cancún, pero con buena compañía y unos mates se banca bastante bien.
Manducar
Manducar es una forma bien campechana de decir comer, pero no cualquier comer, sino hacerlo con ganas, sin vergüenza y sin dejar ni las migas. Se usa cuando la comida está tan rica que uno se olvida de la dieta y del decoro. Es una palabra vieja pero en Entre Ríos sigue sonando con mucho sabor.
Estar porfiado como un burro
Se usa para decir que alguien está terco a más no poder, emperrado en su idea y sin ganas de aflojar ni un poquito. Es esa persona que se planta, cruza los brazos y no cambia de opinión ni con pruebas, ni con lógica, ni con soborno de asado. Y hay que admitir que a veces da risa de lo cabezadura que es.
¡Probaste!
Se usa cuando alguien se la juega con algo medio arriesgado y le sale perfecto, como mandarse una jugada jugadísima y terminar parado de manos en la gloria. Es una mezcla de sorpresa, aprobación y un poco de envidia sana. Básicamente es decir que el intento fue un golazo y que el riesgo valió totalmente la pena.
Estar en la lata
Frase que se usa cuando alguien está sin un peso, pelado, sin plata ni para un caramelo.
Decorar como loco
Se usa cuando alguien se pone a adornar algo con un nivel de detalle exagerado, como si fuera un concurso de decoración. Sirve tanto para tortas, casas o hasta el cuaderno de la facultad. La idea es que está metiendo más esfuerzo del necesario, pero igual hace gracia verlo tan cebado.
Juntadera
Es una reunión bien relajada entre amigos o familia, con mate que va y viene, chusmerío fresco, alguna guitarreada y picada improvisada. No es evento formal, es más bien la excusa perfecta para tirarse en el patio, vaguear un rato y decir que no se limpia porque caen los pibes. Y la verdad, tiene su encanto desprolijo.
Mandarse un pedo mental
Expresión muy usada para cuando alguien se cuelga mal, se va de viaje en la cabeza y empieza a imaginar cualquier cosa flashera, desde escenarios imposibles hasta fantasías re locas. Es como desconectarse de la realidad por un rato y quedarse mirando la nada, pero con la mente a mil. Y hay que admitir que a veces salen ideas buenísimas.
Me revienta el bagre
Frase bien entrerriana para decir que tenés un hambre feroz, como si el estómago te estuviera pegando patadas desde adentro. El bagre es el pescado clásico del río y acá se lo usa para exagerar el hambre, como si el bicho te estuviera explotando en la panza. Es una forma graciosa de quejarse antes de morirse de hambre.
Leer la cancha
Frase usada para hablar de alguien que capta rápido cómo viene la mano en una situación y se adapta antes de mandarse una cagada. Es como tener un radar social bien afinado, muy de juntada entrerriana con mate de por medio. Y hay que admitir que cuando alguien lee bien la cancha, se nota al toque.
Zambullir la galleta
Utilizada cuando alguien se atreve a hacer algo con valentía, sin darle muchas vueltas al asunto.
Mandarse una rama
Expresión muy usada para decir que alguien se escapa o se va sigilosamente de un lugar, casi como huyendo de la situación sin hacer mucho ruido. Es irse a la francesa pero con sabor entrerriano, aprovechando el momento justo para rajar antes de que te enganchen. Y seamos sinceros, a veces mandarse una rama es puro instinto de supervivencia social.
Llegar al rancho
En Entre Ríos se usa para decir que uno vuelve a su casa, sobre todo cuando la casa es sencilla, tipo rancho, de campo o de barrio humilde. No es solo llegar al domicilio, es volver al lugar donde uno se tira a descansar, prende la pava y se relaja. Suena muy de pago chico y tiene un sabor bien entrerriano.
Hacer sangría
Se usa cuando alguien se va de un lugar sin saludar a nadie, se esfuma del encuentro y corta todo de golpe. Es como desaparecer del mapa para evitar las despedidas eternas y los abrazos incómodos. A veces queda medio feo, pero también tiene su encanto cuando la noche ya está pidiendo pista para irse a dormir.
Gurí
En Entre Ríos se usa para hablar de un niño o de un pibe joven, con un tono cariñoso y medio pícaro. Puede ser tu hijo, tu sobrino o incluso un adulto que se comporta como si tuviera diez años. Es de esas palabras que te sacan una sonrisa porque te recuerdan a la infancia y a las travesuras del barrio.
Ir de liquidación
En Entre Ríos se usa para decir que alguien se va de compras aprovechando las liquidaciones, esas ofertas que supuestamente son baratas pero te vacían el bolsillo igual. Es como salir a cazar gangas y volver con media tienda en bolsas. Y hay que admitir que tiene su encanto peligroso.
Estar hecho un ñandú
Se usa para bardear con cariño a alguien que vive apurado, corre de acá para allá como ñandú en la llanura, pero en realidad no avanza tanto. Siempre está a las corridas, medio desorganizado, con mil cosas encima y pocas resueltas. Es esa persona que parece tener viento pampeano en las patas, pero la agenda hecha un quilombo hermoso.
Cortado de perro
Se usa para bardear a alguien que tiene un corte de pelo horrible, desparejo, hecho a las apuradas y sin una gota de cariño. Es como decir que parece que un perro le hubiera mordisqueado la cabeza en vez de pasarle la tijera. Es medio cruel, pero hay que admitir que la imagen es tan gráfica que da risa.
Estar en la luna de Paraná
Cuando alguien está despistado o perdido, como si viviera en otro planeta y no se enterara de nada de lo que pasa a su alrededor.
Hacer la gauchada
Es cuando le das una mano a alguien sin pedir nada a cambio, como un favor de buena onda.
Ir de ñacurutú
En Entre Ríos se dice ir de ñacurutú cuando alguien se va a toda velocidad, como disparado, sin mirar para los costados. La imagen viene del ñacurutú, un búho grandote y medio misterioso, y la expresión tiene ese toque de campo y apuro repentino. Es como decir que saliste rajando, pero con sabor bien entrerriano.
Yuyear
En Entre Ríos se usa para hablar de salir al campo a boludear tranqui entre los yuyos, sin apuro y casi siempre con unos mates de por medio. Es como ir a caminar, mirar la flora, charlar pavadas y dejar que el tiempo pase. Plan simple, barato y hermoso, aunque después vuelvas lleno de semillas pegadas al pantalón.
Hacer monadas
Cuando alguien se pone a hacer tonterías o payasadas para llamar la atención o hacer reír al resto.
Tomarse el palo
Expresión muy usada para decir que alguien se va rápido de un lugar, casi rajándose a las apuradas para evitar quilombos o situaciones incómodas. Es como desaparecer antes de que te enganchen o antes de que algo se ponga feo. Bien típica del habla rioplatense y muy útil cuando querés borrarte sin hacer mucho ruido.
Estar en la hoja
Se usa en Entre Ríos para hablar de alguien que está re colgado, despistado mal, como si estuviera flotando en su propio universo y no pescara nada de lo que pasa alrededor. Es ese amigo que mira fijo un punto y vos sabés que no está pensando en nada útil, pero igual le tenés cariño porque es parte del folclore del grupo.
Abrigate los ojos
Expresión muy usada en Entre Ríos para decir que estés atento y no te dejes engañar, sobre todo cuando algo pinta medio raro o no termina de cerrar. Es como una forma cariñosa de avisarte que abras bien la cabeza y no confíes ciegamente. Y la verdad, nunca viene mal que te lo recuerden.
Hacer cola de chango
Se usa para decir que alguien está armando un escándalo al pedo, haciendo mucho ruido por una pavada que no lo merece. Es como cuando los monos se ponen a gritar todos juntos y no se entiende nada. Ideal para bajar un poco los humos cuando alguien se pone dramático de más, aunque a veces pique un poquito.
Estar al ñudo
Expresión bien entrerriana para decir que alguien está perdiendo el tiempo, haciendo algo que no sirve para nada o boludeando fuerte. Se usa cuando ves que podrías estar tirado tomando mate en vez de seguir con esa tarea inútil. Es como admitir que todo ese esfuerzo no tiene sentido, pero con un toque de humor resignado.
Estar de garúa
Se usa para decir que alguien está medio perdido, colgado o en otra, como si tuviera la cabeza en las nubes. La idea viene de la garúa, esa llovizna molesta e impredecible que no sabés bien qué quiere. Es muy de la zona litoral y suena bastante tierna, aunque también te están diciendo que no cazás una.
Hacerse el lagarto
Cuando alguien se las da de distraído o desprevenido, pero en realidad está al tanto de todo y prepara sus movidas a escondidas.
Estar en el templo
Se usa para decir que alguien está colgadísimo mirando cualquier pavada, como si estuviera en trance en un templo sagrado pero en realidad no hace nada útil. Está ido, re concentrado en una boludez, desconectado del mundo. Es como cuando te quedás mirando la pared y si te hablan ni registrás, porque tu mente se fue de vacaciones.
Lágrima de mate
Dícese del último sorbo de un mate que, aunque parece poco, es el más intenso y caliente. Se cree que trae suerte si lo tomás sin quemarte.
Alta ranchada
Se usa para decir que hubo una juntada bien multitudinaria y descontrolada, con gente por todos lados, música fuerte, birra, chisme y quilombo del lindo. No es solo una casa llena, es cuando la reunión se va de las manos pero en el mejor sentido. Básicamente, una fiesta casera bien entrerriana que termina siendo leyenda.
Andar de luz mala
Expresión bien entrerriana para decir que alguien anda cruzado, con mala vibra, medio embrujado por los problemas y tirando mala onda a todo el mundo. Viene de la leyenda de la luz mala, ese fuego raro del campo que asusta a cualquiera. Cuando alguien anda de luz mala, mejor darle espacio y no buscarle charla.
Sincronizado
Se usa para decir que alguien está en la misma onda que otra persona, como si pensaran igual o se enteraran de todo al mismo tiempo. En chusmeríos, es ese amigo con el que siempre coincidís en la data fresca y parece que tienen antena compartida. Y hay que admitir que cuando pasa eso da un poquito de miedo pero también mucha risa.
Guardabarros
En Entre Ríos se usa para hablar de ese amigo que siempre te cubre las espaldas, te salva de quilombos y se come los garrones por vos sin chistar. Es como un escudero pero versión mate, asado y bondi tarde. Básicamente, si tenés un buen guardabarros, podés mandarte cagadas con cierta tranquilidad.
gurisa
En Entre Ríos se usa para decir niña o chica joven, con un tono muy familiar y de barrio. También puede referirse a cualquier piba, no solo a la hija de alguien. Es de esas palabras que te pintan al toque la escena del litoral, mate, vereda y chusmerío suave. Y hay que admitir que suena re tierna.
Dulce de lechear
Verbo medio irónico que se usa cuando alguien se hace el ocupado o el interesante pero en realidad no produce nada. Es como hacerse el chef del dulce de leche, revolver y revolver la olla sin que salga nada concreto. Ideal para bardear con cariño al que chamulla mucho y labura poco, porque la imagen es tan dulce como vaga.
Ser el ombligo del mundo
Se usa para hablar de alguien que se cree el centro del universo, como si todo girara a su alrededor y lo suyo fuera siempre lo más importante. Es esa persona que se mira el ombligo todo el día y se olvida de que hay más gente en el planeta. Y la verdad, cansa bastante cuando se ponen así.
Escribirle un chamuyo
Se usa cuando alguien arma un mensaje bien adornado para levantar a otra persona o zafar de una situación complicada. No es solo mentir, es exagerar con gracia, meterle poesía barata y carita de yo no fui. Básicamente, escribirle un chamuyo es vender humo con estilo, y hay que admitir que a veces es un arte.
Mandarse la macana
Se usa cuando alguien mete la pata feo, hace un desastre o comete un error tan grande que después no sabe cómo arreglarla. Es más que un simple descuido, es mandarse una cagada importante. Muy típica del litoral argentino, y hay que admitir que suena tan tierna que hasta da bronca usarla cuando estás caliente.
Hacer memoria de sapo
Se usa para bardear con onda a alguien que se olvida de todo, como si tuviera la cabeza a saltitos, igual que un sapo. La idea es que su memoria va picoteando cosas y se salta lo importante. Es bien entrerriana y suena tierna y puteadora a la vez, que es una combinación hermosa.
Amontonarse
En Entre Ríos se usa para hablar de cuando la gente se junta toda en un mismo lugar sin orden ni concierto, quedando todos pegados como si regalaran choripanes. Es ese momento en que el espacio personal desaparece y el aire se pone denso. Y sí, suele pasar en bailes, recitales y colas eternas.
Pegar el grito
Se usa cuando le hablás a alguien a los gritos para que reaccione, te preste atención o deje de hacerse el boludo. Es como subir el volumen al máximo para que no tenga excusa de que no te escuchó. Muy de cuando el otro está en otra, colgado mal, y vos ya te cansaste de llamarlo tranqui.
Convertirse en gurisito
Se usa cuando un adulto se suelta y empieza a portarse como un nene, con la frescura, la inocencia y la pachorra típica del gurisito entrerriano. Puede ser porque se emociona con un juego, una pavada o algo muy simple. Básicamente, deja de lado la seriedad de grande y se manda de cabeza a la niñez otra vez.
Está pa' gorra y pucherito
Expresión entrerriana para decir que hace un frío de cagarse, de esos que te dejan duro y solo dan ganas de ponerse una gorra bien abrigada, quedarse adentro y mandar al fuego un pucherito bien cargado. Es como declarar oficialmente día de invierno intenso, cero ganas de calle y mucho de olla humeante.
Estar hecho una tabla
Cuando alguien está pasando por algo aburridísimo, de esos que te quedás duro y no sentís nada.