Se usa para decir que alguien está colgadísimo mirando cualquier pavada, como si estuviera en trance en un templo sagrado pero en realidad no hace nada útil. Está ido, re concentrado en una boludez, desconectado del mundo. Es como cuando te quedás mirando la pared y si te hablan ni registrás, porque tu mente se fue de vacaciones.
Expresión que se usa para referirse a alguien que está en el bar, o sea, su segundo hogar y lugar de devoción donde practica la sagrada costumbre de tomarse unas cañas con los amigos.
Se usa para decir que alguien está a tope metido en algo, como en modo concentración máxima o en pleno viaje mental con su movida. No va de religión, va de estar tan enganchado a un tema que casi ni registras el mundo alrededor. Suena muy intenso, un poco dramático, y por eso tiene bastante gracia.