En Antofa se usa para hablar de alguien que anda en la suya pero con la mejor vibra, bien alineado con la buena onda del momento. Es esa persona que no se estresa por nada, que fluye con la vida y se adapta al ritmo del día. Básicamente, vive chill y cero drama, casi como si tuviera wifi directo con la paz interior.
Se usa para decir que alguien está en la misma onda que otra persona, como si pensaran igual o se enteraran de todo al mismo tiempo. En chusmeríos, es ese amigo con el que siempre coincidís en la data fresca y parece que tienen antena compartida. Y hay que admitir que cuando pasa eso da un poquito de miedo pero también mucha risa.
En Trujillo, decir que estás sincronizado con alguien es que están en la misma frecuencia total, como si tuvieran el wifi mental compartido. Piensan parecido, reaccionan igual y hasta se adelantan a lo que el otro va a hacer. Es esa conexión chévere que da un poco de miedo pero también gusta bastante.