Se dice cuando decides rendirte y dejar de intentar algo porque ya te agotaste o ves que no hay manera. Viene del boxeo, cuando el entrenador tira la toalla para parar la pelea. En Yaracuy se usa igual, bien cotidiano, para trabajos, estudios o cualquier plan que se puso necio. A veces es lo más sano.
Se usa cuando ya no puedes más y decides rendirte, dejarlo por imposible o parar de insistir. Viene del boxeo, cuando el entrenador tira la toalla para que el peleador no siga recibiendo golpes. En Caracas suena súper natural para estudios, trabajo o cualquier drama cotidiano. A veces es lo más sano, la verdad.
Se dice cuando ya no podés más y te rendís, o sea, cuando decidís dejar de intentar algo porque te superó. Viene del boxeo, cuando el entrenador tira la toalla para parar la pelea. En Honduras se usa tal cual, bien clarito y sin drama, aunque a veces pique aceptarlo.
Se usa cuando alguien se rinde, se cansa de pelearla o decide dejar un proyecto a medias porque ya no puede más. Viene del boxeo, cuando el entrenador lanza la toalla para parar la pelea. Es como decir basta ya, hasta aquí he llegado, aunque a veces da rabia admitirlo.
Expresión para cuando alguien se rinde, se da por vencido o ya no quiere seguir peleando con un problema. Viene de la imagen del boxeador cuyo equipo lanza la toalla para parar la pelea. En El Salvador se usa un montón cuando algo ya te tiene harto y decidís mejor dejarlo así, porque la vida tampoco es para sufrir tanto.
Se usa cuando alguien se rinde, se cansa de pelearla o simplemente deja de insistir porque ya no le da más la paciencia. Viene de la imagen del boxeador reventado cuyo entrenador lanza la toalla para parar la pelea. Es muy común en Colombia y suena a derrota asumida, pero a veces también a alivio necesario.