En Junín chapar es darse un beso bien intenso, con harto feeling y cero timidez. No es un piquito inocente, es más bien cuando te agarras con alguien porque la química está que arde. Se usa sobre todo entre jóvenes cuando cuentan chismes amorosos. Y hay que admitir que suena bastante directo y divertido.
En Cusco y en buena parte del Perú, chapar es agarrar a alguien para besarlo, o directamente besarse con ganas. También se usa como sinónimo de ligar cuando la cosa ya está encaminada. Es bien de fiesta, de esquina y de chisme entre patas. Si te dicen que se chaparon, no fue un piquito tímido.
En Iquitos, chapar es besarse con ganas, bien pegados, sin tanta finura y con todo el entusiasmo de la selva. Es ese beso intenso que se arma en fiestas, conciertos o después de unas chelas, cuando ya nadie está para saluditos de mejilla. Suena medio inocente, pero todos saben que el asunto puede escalar rápido.