Ponchazo

Forma cariñosa y campesina de referirse a un buen abrigo para combatir el frío serrano, que parece hecho como para sumergirte en una nube de lana.

"No te olvides del ponchazo, que allá arriba la helada deja tiesos hasta los pensamientos."

Echarle ganas como lechero

Se dice de alguien que le mete un montón de esfuerzo y constancia a lo que está haciendo, sin quejarse y tirando para adelante aunque esté pesado. La imagen del lechero es la del curro duro, madrugón y ruta larga, así que la frase es un piropo al que chambea de verdad. Bien de calle y bien gráfica.

"Mira a ese pata, le echa ganas como lechero en la chamba: entra temprano, no afloja ni cuando llueve y todavía se queda para cerrar todo."

Tener toda la operación

Se dice cuando alguien lo tiene todo controladísimo y bien armado, como si estuviera dirigiendo una operación de película. Aplica para el que coordina, resuelve y no se le escapa ni un detalle, desde el plan hasta la logística. En Junín suena a que la persona la tiene clarísima y no improvisa nada.

"¿Viste a Pepe? Tenía toda la operación: armó la parrillada, consiguió hielo, puso la música y hasta cuadró el taxi pa' la vuelta."

Guapetón

En Junín se le dice guapetón al que se pone bien churro y agrandado para impresionar, como si fuera el galán del barrio. Va todo producido, peinadito y con pose, aunque a veces sea pura pantalla. Se usa medio en broma, medio para bajarle los humos al que anda creyéndose la última Coca-Cola del desierto.

"Mira al Juan, ya llegó hecho un guapetón con su polo brillante y su perfume a tres cuadras. Se pasea por la plaza como si lo estuvieran grabando para TikTok."

Mover la chocla

Se dice cuando alguien se pone a hablar por hablar, dando vueltas, metiendo relleno y no llegando nunca al punto. Vamos, que está chamuyando o alargando el cuento sin necesidad. En Junín suena bien de barrio y con un toque de fastidio, como diciendo: ya pues, deja la floro y suelta lo importante de una vez.

"Ya pues, deja de mover la chocla y dime de frente qué pasó anoche en la fiesta, causa, que me tienes en ascuas."

Empezar a muerte

Se dice cuando vas a arrancar algo con todo, sin flojera y sin medias tintas. Es como empezar en modo bestia, metiéndole ganas y decisión desde el minuto uno, ya sea en la chamba, el gym o un plan con patas. Suena intenso, pero normalmente es puro entusiasmo y actitud.

"Causa, hoy en la chamba empezamos a muerte: café cargado, cero floro y a reventar el día, que el jefe quiere números antes del almuerzo."

Tener cuajo

Se dice de alguien que tiene mucha cara o mucho atrevimiento para hacer o decir algo sin vergüenza, cuando cualquiera se cortaría. Puede sonar a admiración por lo valiente o a crítica por lo caradura, depende del tono. Vamos, que no se achica ni aunque lo miren feo, y eso a veces da risa.

"¿Viste a Manolito? Le metió floro al profe, le pidió prórroga y ni se inmutó. Qué cuajo tiene ese pata."

Jardinear

Se usa para hablar de cuando te quedas tirado sin hacer nada productivo, solo existiendo y dejando que el tiempo pase. Es como estar plantado, pero con más estilo, como si fueras una maceta VIP tomando sol y pensando en la inmortalidad del cangrejo. Básicamente, es vaguear con actitud contemplativa, y la verdad es que suena bastante fino.

"Mañana ni salgo, causa, me voy a quedar jardineando en la azotea con mi chela, mirando las nubes y dejando que el día se muera solo."

Puño mañanero

Se usa para hablar de ese arranque de energía bruta que te agarra apenas abres los ojos, como si te hubieran metido un combo de café, buena vibra y ganas de comerte el día. Es ese empujón mañanero que te hace levantarte sin quejarte, casi milagroso, porque normalmente uno quiere seguir abrazado a la almohada.

"Hoy amanecí con un puño mañanero, me paré al toque, hice mis planchas, barrí el patio y ya estaba listo antes de que el resto de la casa siquiera abra un ojo."

Echarse una enseñadita

Se dice cuando alguien se manda una demostración cortita de algo que sabe hacer, como para lucirse un toque y dejar claro que la tiene clara. Puede ser con una jugada, un truco, una habilidad o hasta un dato. Es como soltar un mini show de “mira pues” y seguir como si nada.

"En la pichanga, el Chino agarró la pelota y se echó una enseñadita: sombrerito, caño y gol. Todos quedamos mudos y él como si fuera lo más normal."

Estar como tuna

Se dice cuando alguien está fresquito y con energía a tope, como nuevo, listo para seguir dándole sin quejarse. Es el típico comentario después de descansar bien, pegarse una ducha o recuperarse de una paliza. En Junín suena bien de calle y sirve para levantar el ánimo con buena vibra.

"Te metiste tu siestita y ya estás como tuna, causa. Ya pues, al toque nos vamos al mercado y de ahí a la cancha, sin arrugar."

Tragaína

Se usa para hablar de ropa tan apretada que parece que te está comiendo vivo, como si la prenda tuviera hambre de costillas. Pasa de verse moderna a sentirse como castigo textil, cero comodidad y cero aire. Es esa ropa que te deja marcados hasta los pecados y que solo te pones por pura terquedad o por la foto.

"Me compré un jean en oferta y resultó tremenda tragaína, hermano, me siento como chorizo de feria, ni puedo respirar y encima todavía falta subir al combi."

Negrazo

Se usa como saludo o forma de llamar a un pata con mucha confianza, tipo compadre o hermano. Aunque venga de “negro”, en este uso suele ir con cariño y buena onda, sin hablar del color de piel. Ojo, depende del tono y de la relación, porque dicho a cualquiera puede sonar pesado.

"¡Negrazo! ¿Qué fue? Ya pe, vamos por unas chelas al toque que hace un frío bravo y la jato está lejos."

Estar en modo lámpara

Se usa para decir que alguien está recontra perdido, como si solo estuviera ahí parado alumbrando y ya. No entiende nada de lo que pasa a su alrededor, está colgado, en la luna, mirando sin procesar. Es como cuando explicas algo mil veces y la persona sigue igualito, en modo adorno total. Y la verdad, a veces da risa verlo.

"Causa, te expliqué tres veces cómo llegar al tono y sigues preguntando lo mismo, estás en modo lámpara pero mal, ponte las pilas ya."

Estar como tortilla

Se usa para hablar de alguien que cambia de opinión a cada rato, que hoy dice una cosa y mañana la contraria, igualito que una tortilla dando vueltas en la sartén. Sirve para pinchar un poco al indeciso del grupo y meterle presión cariñosa. Y hay que admitir que la imagen mental es bastante graciosa.

"Oye, ya pues, deja de estar como tortilla, que primero dices que vas al río, luego que no, luego que sí otra vez y nos tienes a todos hueveando."

Hablar hasta los cocos

Expresión muy usada para decir que alguien habla tanto que termina cansando, aburriendo o mareando a todo el mundo. Es esa persona que se arranca con una historia y no sabe dónde frenar, y tú ya estás mirando el techo pidiendo auxilio. Es como decir que habla hasta hartar, pero con más gracia y sabor local.

"La tía de la bodega se puso a hablar hasta los cocos de sus tiempos mozos, yo solo quería mi kilo de azúcar y ya estaba pensando en fingir una llamada para poder escapar."

Ventaneando

Se usa para decir que alguien está chismeando desde la ventana, mirando todo lo que pasa en la calle o en las casas ajenas. Es el clásico vecino sapo que se sabe la vida entera del barrio sin salir de su sala. A veces hace gracia, pero también da un poco de cosa pensar que siempre hay alguien ventaneando por ahí.

"Pásame rápido las bolsas y entra, que la tía Rosa ya está ventaneando desde su sala y en cinco minutos todo Junín sabe cuánto has gastado en el mercado"

Abeja

En Junín se le dice abeja a la persona viva, astuta, que siempre está al acecho para sacar ventaja de cualquier situación. No necesariamente es mala onda, pero sí medio aprovechada, de esas que si te descuidas te ganan el sitio, el vuelto o hasta el último pedazo de pollo. Y hay que admitir que a veces hasta hace gracia.

"Mira a la Rosa, bien abeja, se hizo la que ayudaba a servir y al final se quedó con la presa más grande y el último vaso de gaseosa sin que nadie se diera cuenta."

chapar

En Junín chapar es darse un beso bien intenso, con harto feeling y cero timidez. No es un piquito inocente, es más bien cuando te agarras con alguien porque la química está que arde. Se usa sobre todo entre jóvenes cuando cuentan chismes amorosos. Y hay que admitir que suena bastante directo y divertido.

"Oe, ayer en la fiesta vi a la Carla y al Diego chapando en la pista, ni la música escuchaban, parecían telenovela barata en pleno tono."

Salirse de los burros

Se usa cuando alguien se distrae feo, dice una burrada o hace algo que no tiene nada que ver con lo que está pasando. Es como que su mente se va de paseo y ya no coordina. Parecido a irse las cabras al monte, pero con sabor andino y más gracioso todavía, la verdad.

"Estábamos en el examen de mate y el profe pregunta una ecuación, y el Juanca se sale de los burros y empieza a hablar de ovnis en Jauja, todos nos meábamos de risa."

Mañas al desayuno

Se dice de alguien que ya domina algo de sobra, que es un crack y lo hace sin despeinarse. Es como decir que esa habilidad ya la tiene tan interiorizada que se la come de desayuno, facilito y sin esfuerzo. Suele sonar a piropo callejero, medio fan y medio envidioso, pero con buen rollo.

"Oe, ese pata en la chamba la rompe, le tiras cualquier bronca y la saca al toque, ya tiene mañas al desayuno."

Jiñar

En Junín se usa jiñar como forma bien creativa para decir que te esfuerzas a lo bestia, que le metes todas las ganas aunque la cosa esté brava. Es como decir que te la juegas y no aflojas ni a balas. Suena chistoso, pero también transmite terquedad bonita de serrano que no se rinde.

"Hermano, el examen estaba más bravo que subir al Huaytapallana con resaca, pero igual me la pasé jiñando hasta la última pregunta, no iba a quedar como sonso delante de todos."

Jurar en vano

Se dice cuando alguien jura o promete algo, pero tú ya sabes que es puro floro y que no lo va a cumplir ni de broma. Es como escuchar una promesa con cara de mentira desde el minuto uno. Muy de soltarlo con ironía, porque la gente se manda cada juramento que da risa.

"Gonzalo juró en vano que ya no iba a meter chisme, y a los cinco minutos estaba en el grupo soltando el último roche del barrio."

Estás hecha una chingana

En Junín se le dice a una mujer que es puro movimiento: alegre, chispeante, bien despierta y con una energía que no se le acaba nunca. Va de aquí para allá, habla con todo el mundo y siempre parece estar armando plan. Es un piropo medio burlón, como decir que vive en modo fiesta. Y sí, cansa solo verla.

"Oye, Rosa, recién amaneció y ya estás bailando, vendiendo y vacilando con todos. Estás hecha una chingana, pues, ni el café te alcanza."

Estar chafeando

Se usa para decir que alguien ya no da más, que está reventado y se le acaba la batería, como combi vieja subiendo cerro con tanque casi vacío. Es ese punto en que el cuerpo pide pausa, la mente se apaga y solo quieres tirarte a cualquier lado a descansar. Y la verdad, chafear así también tiene su encanto.

"Hermano, después de cargar los sacos en el mercado y subir esas escaleras eternas, ya estaba chafeando feo, parecía mototaxi con el motor ahogado buscando dónde pararse."

Estás hecho un máquinón

Se usa para decir que alguien rinde a tope, que trabaja, entrena o hace algo con una energía brutal y sin parar. Es como decir que parece una máquina, pero con cariño y admiración. Suele usarse entre patas cuando uno se luce haciendo chamba dura o logrando algo que los demás ven casi imposible.

"Oye, ese pata ha estado desde las seis de la mañana cargando sacos en el mercado y todavía sigue fresco, estás hecho un máquinón, causa, yo ya estaría tirado en el suelo llorando"

¡Qué turbina!

Se usa cuando algo está tan brutal, intenso o sorprendente que te deja con la boca abierta, como si fuera una máquina a toda potencia. Puede ser un golazo, una fiesta, una anécdota loca o hasta un chisme bien jugoso. Es una forma bien callejera de decir que algo está a otro nivel, y la verdad suena bien poderosa.

"Hermano, la fiesta en la casa del Chato estuvo pero turbina, hasta el vecino sapo terminó bailando huayno en la mesa con la correa en la mano"

Confí

En Junín se usa confí como una forma corta y confiada de decir confía en mí o cuenta conmigo. Es como sellar un pacto entre patas sin necesidad de dar más explicaciones. Si alguien te suelta un confí, la idea es que la palabra vale más que cualquier promesa larga y cursi.

"Oye, causa, ¿seguro que mañana llegas temprano pa' la pichanga? – Confí, hermano, yo caigo antes que el árbitro, no seas mal pensado."

¡Ta que quema!

Se dice cuando algo está demasiado bueno, potente o impresionante, como que se pasa de nivel. Vale para una fiesta que estuvo brutal, un outfit que rompe o un chisme que viene bien picante. Es como decir que está tan caliente de lo bueno que hasta quema. Y sí, suena exagerado, pero esa es la gracia.

"Causa, la tocada de anoche en la plaza estuvo ta que quema, la gente saltaba como loca y el DJ no soltó temazo ni un segundo."

Tirar la piñata

Se usa cuando alguien presume a lo bestia por algo que en verdad es poca cosa, como si hubiera hecho la gran hazaña. Es ese pata que arma todo el show, mete bulla y se infla el pecho por cualquier logro mínimo. Básicamente hace más escándalo que mérito, aunque a veces hasta da risa verlo tan creído.

"Ese causa se compró zapatillas en oferta y ya anda tirando la piñata por todo Junín, como si fuera el más pintón del barrio y millonario encima."

Echarle harina

Se dice cuando alguien mete mano donde no debe y, en vez de arreglar, empeora el asunto. Es como echarle más leña al fuego, pero con sabor bien de barrio: ya había problema y encima lo agrandan con una idea, comentario o acción torpe. Va perfecto para quejarse con humor cuando todo se está yendo al carajo.

"Ya estaba tarde pa' la chamba y el pata viene a “ayudar” y borra el archivo. Mano, no le eches harina, que ya estaba fea la cosa."

Estar azul

En Junín se dice estar azul cuando alguien está recontra borracho, tan doblado que ya ni coordina y ve todo girando. Es como estar hasta las patas, pero con un toque más dramático, casi de dibujo animado. Se usa para vacilar al amigo que se pasó de copas y al día siguiente no recuerda ni cómo llegó a su casa.

"Hermano, ayer en la fiesta estabas tan azul que bailabas huayno con la escoba, le declaraste tu amor al DJ y luego preguntabas dónde estaba tu vaso mientras lo tenías en la mano."

Gordazo

En Junín se usa para decir que alguien es muy capo, un crack total en algo, que la rompe sin esfuerzo. No va tanto por el peso físico, es más un halago bien cariñoso para el que destaca en lo que hace. A veces también se suelta entre patas para vacilar con confianza, pero casi siempre suena a respeto y admiración.

"Ese Juan es un gordazo al volante, maneja en plena lluvia por la Carretera Central y tú vas atrás durmiendo como bebé sin enterarte de los huecos."

Timbrear

En Junín se usa para hablar del que cae a tu casa sin avisar, casi siempre a la hora del almuerzo, con la esperanza de que lo invites a comer. Es el típico pata que toca el timbre justo cuando huele rico en la cocina. No es solo visitar, es ir a gorrear comida con toda la frescura del mundo.

"Mi tío ya sabe que los domingos hay caldo de gallina, por eso siempre viene a timbrear justo cuando estamos sirviendo y se hace el loco con una sonrisa de oreja a oreja."

Tachar

En Junín se usa para decir que alguien te ignora a propósito, como castigándote con silencio. No es que se le haya olvidado saludarte, es que te está haciendo la ley del hielo, bien pasivo-agresivo. También puede sonar a que te “borran” del mapa por una molestia o un pique. Duele más cuando es con cara de santo.

"Miguel me tachó todo el día por no caer a su cumple, pasó por mi jato como si fuera aire y encima me dejó en visto, qué palta."

Sacar pecho como gallo de corral

Se dice de alguien que se agranda, presume y se pone bien sobrado, como gallo marcando territorio en el corral. Va de andar con el pecho inflado, creyéndose el más bravo o el más bacán del lugar, aunque a veces no tenga con qué. Sirve para pinchar al que alardea demasiado, con su toque burlón.

"Ganó una pichanga y ya anda sacando pecho como gallo de corral, caminando por el barrio como si fuera el dueño de la cancha."

¡Al toque!

Expresión muy usada para decir que harás algo de inmediato, sin hacerla larga ni dar vueltas. Es como decir ahora mismo o en un ratito pero con más actitud y menos flojera. Suena a promesa de acción rápida, aunque a veces uno igual se demora, porque la vida peruana también tiene su ritmo.

"Causa, se cayó la señal otra vez, reinicia el módem al toque antes de que tu viejo se ponga a gritar como narrador de radio"

Casarse con la vaca

Se usa cuando alguien se mete de lleno en un problema ajeno o en una bronca sin futuro, como si se comprometiera de por vida con algo que ya está perdido. Es como decir que se está amarrando a una causa que no tiene arreglo, bien terco, bien cabezón, y la gente alrededor lo mira pensando que está exagerando de más.

"Oye, causa, ya fue ese chamba, el jefe es un desgraciado. No te cases con la vaca, renuncia nomás y vete a sembrar papas tranquilo al valle."

Estar caleta

Se dice cuando estás bien escondido o pasando piola, sin que nadie te ubique ni te moleste. También vale para alguien que anda en modo discreto, sin llamar la atención porque no quiere que lo sapen o porque está haciendo algo medio sospechoso. Es de esas frases que suenan tranqui, pero tienen su picardía.

"Oe, ¿y el Carlos? Todos lo buscaban para la pichanga y el pata estaba caleta en su cuarto, con su cevichito, viendo series y haciéndose el loco."

Jato

En Perú, jato es una forma bien coloquial de decir casa u hogar, normalmente con tono de confianza, como cuando invitas a la gente a tu sitio. No habla del tamaño, puede ser depa, cuarto o casita. También se usa para decir que te vas a dormir, pero aquí va en plan mi casa.

"Ya fue la chamba, causa. Caigan a mi jato a ver el partido, metemos unas chelas y si gana la U, se arma la bulla."

Jato

Forma bien coloquial de referirse a la casa, al lugar donde uno cae a descansar, a comer algo rico o a armar la jarana con la gente de confianza. Es como decir hogar, pero con más barrio y más cariño. Suena relajado, cercano y, la verdad, tiene bastante flow cuando lo sueltas en plena conversa.

"Causa, cae a mi jato más tarde, compramos chelas, pedimos pollo a la brasa y nos quedamos viendo el partido hasta que amanezca."

Estar en modo chancón

Se dice cuando alguien se pone en plan súper aplicado, estudiando o chambeando sin parar, como chancón de manual. Está tan metido en lo suyo que se olvida del mundo, del chat y hasta del hambre. No es insulto, es más bien una forma medio burlona de decir que anda full enfoque.

"Oe, no lo llames para el tono, causa. Pedro está en modo chancón con el parcial y seguro ni ve el WhatsApp."

Jalado de risa

Se dice cuando alguien se queda muerto de risa, riéndose sin control, como si la risa lo jalara y no lo soltara. Es ese ataque de carcajadas que te deja sin aire, con lágrimas y la panza doliendo. Se usa mucho para exagerar lo gracioso que estuvo algo o lo fácil que te dio la risa.

"Con el video que mandó el Chato al grupo quedaste jalado de risa, ya ni podías hablar y casi te vas de espaldas en la sala."

Partir pa' la jarana

Expresión bien callejera para avisar que ya es hora de irse de fiesta con todas las ganas del mundo. No es solo salir a tomar algo, es ir decidido a vacilar, bailar, chupar y armar desmadre con la gente. Cuando alguien dice esto, ya está mentalmente con la música a todo volumen y cero ganas de volver temprano.

"Causa, ya cobré, tengo el six pack heladito y la mototaxi esperando en la esquina, así que deja de hacerte el santo y vamos a partir pa' la jarana hasta que amanezca."

Tierra firme

En Junín se usa para hablar de alguien que se cree la gran cosa, bien sobrado y segurísimo de sí mismo, como si nada pudiera tumbarlo. Es el típico que camina como si el mundo fuera su pasarela y su ego fuera tierra firme. A veces da risa, a veces da un poquito de vergüenza ajena, pero igual se le aguanta.

"Mira a Ricardo desde que ganó el torneo de fulbito, camina por la plaza como si fuera tierra firme, ni saluda al barrio el muy creído."

Abrigarse como cebolla

Expresión que se usa cuando alguien se pone un montón de capas de ropa para aguantar el frío, igualito que las capas de una cebolla. Muy típica en zonas frías de la sierra, cuando sales y pareces un tamal envuelto en chompas. Y la verdad, con el frío que hace por allá, exagerar nunca está de más.

"En Junín hace un frío de la patada, así que me he abrigado como cebolla, con tres polos, dos chompas y casaca, parezco turista perdido en la cordillera."

Chambita

Se dice para un trabajito, un cachuelo o una pega corta, normalmente informal, que te deja unas lucas para el día. Puede ser algo temporal o de pocas horas, tipo ayudar en la chacra, cargar cosas o hacer un favor pagado. Es diminutivo de chamba y suena bien de barrio. Humilde, pero salva.

"Ahorita estoy en una chambita cargando papas en el mercado, termino y caemos a la plaza a tomar mate y chismear un rato."

Estar con la pata

Se usa para decir que alguien está bien molesto, cruzado, con la mecha corta y a punto de explotar por cualquier cosa. Es como cuando ya no quiere ni que le hablen porque todo le cae mal. No es solo un enojo suave, es estar con la paciencia al límite, y la verdad da un poco de risa verlo desde fuera.

"Oye, ni le pidas plata a tu viejo ahorita, está con la pata porque ayer llegaste tarde y encima te chapó tomando chela con tus patas en la esquina."

Ser una papa

En Junín se dice que algo es una papa cuando es facilísimo, tan simple que hasta medio dormido lo haces sin despeinarte. Se usa para exámenes, trabajos o cualquier cosa que no presenta reto alguno. Es como decir que estuvo regalado, casi una falta de respeto llamarlo esfuerzo, pero oye, así da gusto.

"Pensaba que la chamba en la tienda iba a ser pesada, pero fue una papa, hasta me sobró tiempo para tomar mi emoliente en la esquina con toda la calma del mundo."

Jato

En Perú, jato es una forma bien callejera de decir casa, depa o el lugar donde paras. Se usa mucho cuando quieres largarte, descansar o simplemente volver a tu cueva. También puede aparecer como irse al jato para decir irse a dormir. Suena cercano, de barrio y cero formal.

"Causa, ya fue la chamba, estoy reventado. Me voy al jato a tirarme en la cama y no me llamen ni pa' comer."
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