Se dice de alguien que tiene mucha cara o mucho atrevimiento para hacer o decir algo sin vergüenza, cuando cualquiera se cortaría. Puede sonar a admiración por lo valiente o a crítica por lo caradura, depende del tono. Vamos, que no se achica ni aunque lo miren feo, y eso a veces da risa.
"¿Viste a Manolito? Le metió floro al profe, le pidió prórroga y ni se inmutó. Qué cuajo tiene ese pata."