Madrugonazo

Se usa para hablar de una levantada absurdamente temprano, de esas que ni los gallos han abierto un ojo y tú ya estás sufriendo. Es como un madrugón pero con extra de drama y queja incluida. Normalmente se suelta cuando toca trabajar, viajar o escapar de algún compromiso familiar pesado, y la verdad es que suena bastante cómico.

"Con este madrugonazo ando todo vuelto nada, pero bueno, tocó pararse a las 4 pa’ agarrar el metro y no calarme el regaño del jefe."

Irreal

Se usa para decir que una fiesta, un plan o cualquier situación estuvo tan brutal que parece mentira, como si fuera un sueño o una peli. Es un elogio bien de calle, tipo: no me creo lo que acabo de vivir. Ojo, no es “raro” ni “malo”, es más bien “demasiado bueno”.

"La rumba del sábado estuvo irreal, pana: música a tope, la gente fina y hasta el DJ se creía en Tomorrowland. Salí sin voz y con glitter hasta en el alma."

Echar vaina

En Miranda y buena parte de Venezuela se dice cuando te pones a perder el tiempo a gusto: hablar paja, vacilar, joder un rato o hacer cualquier cosa sin apuro ni plan serio. No es necesariamente malo, es más bien el modo oficial de matar el rato con panas. Si hay café y chisme, mejor todavía.

"Chamo, deja el estrés, vámonos pa' la plaza a echar vaina un ratico, echamos cuento y después vemos qué se hace."

Limpiar pipas

Se dice cuando alguien se pone a arreglar un peo complicado, a enderezar un desastre o a resolver lo que nadie quiere tocar. Es como meterse de lleno a poner orden donde hay caos, con paciencia y maña. Suele usarse con tono de admiración, porque no cualquiera se lanza a limpiar ese rollo.

"Llegó el pana Luis y se puso a limpiar pipas con el sonido, las luces y el hielo. En diez minutos ya la rumba estaba fina y el desastre ni se notaba."

Dale que es tarde

Se usa para apurar a alguien que está pegado, distraído o simplemente lento cuando ya el tiempo se vino encima. Es como decir muévete ya, que vamos tarde y me estás sacando canas. Suele llevar un tono de medio regaño, medio cariño, muy de pana desesperado pero que igual te quiere.

"Chamo, dale que es tarde, deja de estar pegado al cel, que si no arrancamos ya nos quedamos sin birras y sin final del juego."

Sonó como campana de bodegón

Se usa para decir que alguien llamó muchísimo la atención, como cuando suena la campana de un bodegón y todo el mundo voltea. Puede ser por la ropa, por cómo habla o por alguna locura que hizo. Es muy de pueblo, muy sabrosa, y la verdad es que tiene su gracia cuando la sueltas en el chisme.

"Chamo, llegó la Yulimar al liceo con esos tacones rojos y el maquillaje todo brilloso y sonó como campana de bodegón, todo el mundo se quedó viéndola."

Tanto y cuanto

Se usa cuando alguien hace o compra una barbaridad de cosas, muchísimo más de lo que hacía falta. Es como decir que se pasó tres pueblos con el exceso, que no conoce el freno ni por educación. Suele sonar medio regaño pero también con burla cariñosa, porque a veces da risa ver cómo la gente se embala comprando o haciendo locuras.

"Ese pana fue al mercado por dos cositas y terminó trayendo tanto y cuanto, parece que vació medio pasillo y ahora no le cabe nada en la nevera."

Brillar en el frenazo

Se usa para hablar de alguien que intenta lucirse justo cuando todo se tranca, cuando la situación está tensa o incómoda y de repente esa persona quiere llamar la atención. Es como querer ser la estrella en el peor momento posible. A veces hace gracia, pero otras dan ganas de decirle que se relaje un poquito.

"Íbamos tarde, el carro casi se queda sin frenos y el pana se pone a grabar un selfie. Ese sí sabe cómo brillar en el frenazo, vale, casi nos mata por los likes."

Cangrejear

En Miranda se usa para describir a la gente que habla y habla de que va a hacer algo, pero nunca arranca de verdad. Es como prometer cambios, planes o proyectos y siempre ir para atrás, igual que un cangrejo. Mucho cuento, cero acción. Y hay que admitir que la imagen del cangrejo flojo tiene su gracia.

"Marico, Luis lleva tres meses diciendo que va a montar su emprendimiento y nada, puro cangrejeo en WhatsApp y cero movimiento de verdad."

Pagar la peguita

Se dice cuando alguien se cree más vivo que nadie, intenta pasarse de listo o hacer una trampita, y al final le toca comerse las consecuencias. Vamos, que la jugada le sale al revés y termina pagando por su propia gracia. Muy de pana para soltarlo cuando el karma llega rapidito.

"El chamo se coló en la fila del metro todo relajado, pero lo agarró el guardia y le metieron su multa. Ahí sí pagó la peguita, mi pana."

meter la cucharita

Dicho bien mirandino para hablar del chismoso que se mete donde no lo llaman, como si estuviera removiendo la olla ajena. Es curiosear, escuchar conversaciones que no son tuyas y opinar sin que te inviten. Vamos, la típica persona que no puede ver un drama quieto sin arrimar la cucharita. Y sí, da risa, pero ladilla.

"Epa, Juancho, deja de meter la cucharita, vale. Estamos hablando nosotros y tú pegado a la puerta como si te fueran a dar premio por el chisme."

Echar un ventiadero

Se usa cuando alguien se suelta a hablar chisme tras chisme, con tanto entusiasmo que parece que se desató un vendaval de cuentos. No es solo rajar, es armar todo un espectáculo de bochinche, detalles, imitaciones y drama. Básicamente, cuando una persona convierte el chisme del barrio en una novela venezolana en vivo y en directo.

"No vayas pa' donde Dolores, que está echando un ventiadero sabroso sobre lo del vecino, con voces y todo, y ya medio barrio anda enterado del novelón."

Dar la sábana

Se dice cuando alguien se lanza un discurso larguísimo, se pone a explicar de más o a opinar sin que nadie se lo pida. Vamos, que te suelta la biblia completa y te deja sin chance de meter ni una palabra. Muy de cuando alguien se pone intenso y te drena la paciencia.

"Chamo, en la reunión Juan se puso a dar la sábana otra vez, nadie le preguntó nada y ahí seguía, como si estuviera dando una clase. Qué ladilla, vale."

Andar en farra

En Venezuela se dice cuando andas de rumba, de parranda, de fiesta larga y sin muchas ganas de portarte bien. Es salir a beber, bailar, callejear y alargar la noche hasta que ya ni sabes si es viernes o martes. Suena a desorden sabroso y a plan improvisado que se te va de las manos.

"Nos fuimos a andar en farra dizque un ratico y terminamos en una tasca, bailando salsa, pidiendo otra ronda y llegando a la casa cuando ya el sol estaba prendido."

Prender el fosforito

Se usa cuando alguien está a punto de explotar, montar un show o armar un dramón por algo que le molesta. Es como ver la chispa justo antes del incendio emocional. En Miranda se suelta mucho cuando ya sabes que la persona es novelera y cualquier cosa le enciende la mecha, y la verdad es que a veces es hasta entretenido.

"Cónchale, apúrate con ese helado que si se le cae a la niña va a prender el fosforito y nos arma un berrinche en plena panadería."

Chamo de cargador

Dicho de un chamo que está en la uni más por la vibra que por estudiar. Va a la cafetín, echa cuento, tira carro y aparece en clase cuando le provoca. Siempre anda con el cargador encima, como si su plan fuera vivir pegado al teléfono y desconectado de la materia. Un clásico.

"Marico, Luis es chamo de cargador: llega con el cable, se sienta en la cafetín a tirar carro y cuando hay parcial se desaparece como por arte de magia."

Echar los perros

Se usa cuando alguien está coqueteando duro, tirando toda la labia posible para conquistar a otra persona. Es como lanzarse sin vergüenza, con flores, miraditas y chistes malos incluidos. A veces suena medio desesperado, pero también tiene su encanto cuando se hace con estilo y buen humor.

"Chamo, viste a Luis en la fiesta, estaba echando los perros a la nueva del edificio, se sabía hasta el horóscopo de la jeva y todo por ver si ligaba algo."

Echársela de idioma

Se usa para rajar de alguien que presume de que sabe muchos idiomas o que se pone todo intenso usando palabras rebuscadas para lucirse. Es como decir que anda de sobrado con el tema del idioma, aunque en verdad a veces ni sabe tanto. Y hay que admitir que cuando se pasan con la echadera de idioma da hasta risa.

"Ese pana se la pasa echándosela de idioma en la uni, suelta dos palabras en inglés y una en portugués y ya se cree traductor de Netflix, vale."

Pararse duro

Expresión muy usada cuando alguien se planta con carácter y no se deja joder por nadie. Es como decir que se defiende con fuerza, sin miedo y con mucha actitud, aunque le vengan encima el jefe, la suegra y medio barrio. Básicamente es ponerse firme y dejar claro que contigo no se juega, y la verdad es que suena bien sabroso.

"Al jefe se le ocurrió gritarle delante de todo el mundo y el pana se paró duro, le habló clarito y lo dejó frío frente a toda la oficina"

Estar en la percha

Se dice cuando estás pelando, sin un duro y contando las monedas para el pasaje. Vamos, que andas en modo fin de mes y cualquier plan te da dolor de bolsillo. Muy de calle para avisar que no es que no quieras, es que no hay con qué. Y sí, la cartera parece desaparecida.

"Compadre, hoy no hay rumba ni pa' un fresquito, estoy en la percha hasta que caiga la quincena, así que toca quedarse tranquilo."

Gringo perdido

Se le dice al extranjero que anda más perdido que el hijo de Lindbergh: no caza una, no entiende el contexto y va preguntando cosas obvias como si estuviera en otro planeta. No siempre es insulto, a veces es pura guasa porque el pana está desubicadísimo. En Miranda se suelta mucho con tono de chiste.

"En el mercado de Los Teques cayó un gringo perdido preguntando por la estación del metro, y nosotros: papi, aquí lo que hay es camionetica, ¿oíste, chamo?"

Ese nivel

Se usa cuando algo está tan brutal que ya no hay forma normal de describirlo. Es como decir que está en otra liga, que se pasó de bueno y dejó la vara altísima. Puede ser para alguien que baila, se viste, cocina o hace cualquier cosa con un flow tan exagerado que provoca aplaudir de pie.

"Pana, viste el outfit que se lanzó Mariana pa'l concierto, con brillo, botas y todo el flow... eso está en ese nivel, todo el mundo se quedó loco."

Picar la torta

En Miranda se usa para decir que va a arrancar la rumba con todo, sin pena y con ganas de vacilar duro. Es como anunciar que se abre la pista, se destapan las birras y empieza el desmadre sabroso. No es solo cortar el pastel, es la señal oficial de que la fiesta se puso buena.

"Apenas pusieron el reguetón viejo en la miniteca, el pana soltó Vamos a picar la torta y en dos segundos todo el mundo estaba perreando en la sala de la abuela."

Estar en la papa

Se dice cuando alguien está en su mejor momento o en el centro de la movida: la está rompiendo, está pegado y todo el mundo lo mira. También vale para algo que está de moda o que salió brutal. Es bien de calle y suena a que el pana anda encendido, sin bajarle dos.

"Mano, Óscar con ese corte nuevo está en la papa, llegó a la rumba y de una se le pegaron todas, ni tuvo que hablar mucho."

Vibrar con pepa

Se dice cuando alguien anda con una energía brutal, emocionadísimo o acelerado, como si estuviera en modo fiesta sin razón. Puede ser por café, música, buenas noticias o porque sí. En Miranda suena bien callejero y a veces lleva un puntito de burla, tipo: bájale dos, que vienes pasado de revoluciones.

"Le dijeron que hoy pagan el bono y el pana llegó a la oficina vibrando con pepa, cantando salsa y chocando manos como si hubiera ganado la lotería."

Estar con el ayayay

Se usa para decir que alguien está todo nervioso, asustado o quejumbroso por algo que en verdad no es tan grave. Es como cuando montas un drama de telenovela por una tontería y andas con el corazón en la boca. En Miranda se suelta mucho cuando alguien anda lloriqueando o con miedo exagerado, y la verdad es que suena hasta cómico.

"Chamo, la vecina anda con el ayayay porque se fue la luz diez minutos y ya está diciendo que es el fin del mundo, qué vaina tan loca."

Estar en candela

Se dice cuando algo está prendido, complicado o fuera de control. Puede ser un sitio con peo, una situación que se puso tensa o alguien que anda alborotando y armando bulla. Es como decir que la cosa está caliente y mejor ir con cuidado. En Miranda se oye bastante y suena bien criollo.

"Chamo, ni te asomes al mercado hoy, eso está en candela: gritos, cola eterna y un gentío que parece que se va a formar el peo."

Tira flecha

Se usa para hablar del pana que siempre está echando cuentos inflados, medio inventados o totalmente falsos. Es ese que te vende humo con una seguridad brutal y uno queda como ¿será verdad o está tirando flecha? Es básicamente el fabulador oficial del grupo, y hay que admitir que a veces entretiene burda.

"Chamo, cuando el Yorman salió con que casi firma con el Madrid pero se lesionó jugando caimanera en Petare, todos sabíamos que estaba tirando flecha durísimo."

Estar en la carraplana

Se usa cuando estás más pelado que rodilla de chivo, sin un cobre en el bolsillo y viendo las quincenas pasar como si fueran cometas. Es la forma mirandina de decir que andas limpio, sin plata ni para un cafecito. Suena gracioso, pero cuando te toca vivirlo no hace tanta risa, aunque igual uno se lo toma con humor.

"Hermano, ni me invites al cine, estoy en la carraplana, debo hasta el pasaje del autobús y ando ligando que mi mamá haga arepas rellenas con pura imaginación."

Písalo al suelo

Se le suelta a alguien cuando va acelerado, apurado o metiéndole presión a todo. Es como decirle que baje un cambio, que no corra tanto y que se tome las cosas con calma. Muy de calle, bien mirandino, y sirve tanto para el estrés como para el apuro por llegar o por comer.

"Mano, vas como si te fueran a quitar el puesto en la cola. Písalo al suelo, respira y deja el show, que aquí nadie se va a morir por cinco minutos."

Chalequeo

En Miranda y buena parte de Venezuela, el chalequeo es la joda amistosa de estar fastidiando a alguien con bromas, pullas y comentarios picantes, pero sin mala intención. Es ese vacile entre panas que te deja en evidencia y luego se ríen contigo. Si hay confianza, es cariño. Si no, puede sonar pesado.

"Déjalo quieto, vale, que el Juan anda en puro chalequeo y ya me tiene con lo de que corro como tortuga coja en la cancha."

Humanoide

En Miranda se le dice humanoide a alguien medio torpe, que camina raro o hace cosas sin mucha coordinación, como si todavía estuviera aprendiendo a usar el cuerpo. Es ese pana que parece salido de un experimento fallido o de otro planeta, pero en plan vacilón, no para ofenderlo en serio. Y hay que admitir que a veces da demasiada risa.

"Chamo, estás todo humanoide, casi te caes bajando del autobús, ven acá antes de que te tropieces con la acera y termines abrazando el poste"

Tío'e huevón

Expresión venezolana medio insultante pero con cariño, típica para vacilar a alguien que es bien lento, distraído o que siempre mete la pata por despistado. No es para decirla en plan serio porque ahí sí suena pesado, pero entre panas se usa todo el día. Y hay que admitir que suena tan sabroso que provoca soltarla a cada rato.

"Coño, ese tío'e huevón de Luis se montó en la camionetica sin pagar, se bajó en la parada equivocada y todavía pregunta que por qué está en Guarenas."

Echarle los perros (a alguien)

Se dice cuando alguien le tira los tejos a otra persona, o sea, cuando se pone en modo conquista sin disimular: piropos, miraditas, invitaciones y toda la labia. Puede ser coqueto o medio intenso, según el personaje. En Venezuela se oye bastante y a veces suena a que la persona está fastidiando un poco.

"En la rumba, José no paraba de echarle los perros a María: le compró una Polar, le soltó tres piropos y hasta le ofreció llevarla a la playa el domingo."

Te fuiste en avión

Se dice cuando alguien se pasa de exagerado o se inventa una historia que no se la cree ni su mamá. Es como soltarle un “ajá, sí, claro” bien criollo, para bajarle dos a la película. Va perfecto para cuentos de barra, promesas imposibles o cuando alguien está echando demasiada labia.

"No vale, Carlos, ¿que Messi te escribió por WhatsApp y te invitó a tu casa? Chamo, te fuiste en avión, bájale dos."

Echar el trapo

Expresión que se usa para hablar de limpiar la casa, ordenar el cuarto o dejar todo presentable, casi siempre a las carreras. Es como ponerse en modo servicio doméstico express, con trapo, coleto y lo que haga falta. En Miranda no se limpia, se echa el trapo y se queda todo bello, o al menos que parezca.

"Chamo, hoy sí me tocó echar el trapo duro, que mi mamá invitó a medio barrio y esta casa estaba hecha un zaperoco de campeonato."

Echón

Se le dice a alguien que es un fanfarrón, que vive echándose flores y agrandando cualquier cuento, aunque sea puro invento. Va de duro, de conquistador o de exitoso, y siempre está buscando que lo aplaudan. Si encima presume de un “amor imposible” que nadie ha visto, ya es nivel leyenda. Y sí, da risa.

"Luis anda diciendo que la modelo de Instagram le escribe todos los días y que se van a ver en Caracas. Qué echón, pana, bájale dos."

Echar el cuento

Se dice cuando alguien se pone a contar una historia medio inflada, con detalles de más, para impresionar, dar lástima o meterle drama a la conversa. No siempre es mentira total, pero sí viene con su adorno y su show. Muy de pana cuando alguien quiere quedar como héroe o víctima.

"Chamo, no le pares a Arturo, siempre anda echando el cuento de que lo persiguió un jaguar en la montaña y que se salvó de milagro. Ese pana exagera más que novela."

Sereno verano

Expresión usada para decir que algo está tranquilo, relajado y sin estrés, como una tarde de vacaciones donde nadie te fastidia y el tiempo parece ir más lento. Se usa mucho cuando un plan sale suavecito, sin dramas ni sobresaltos. Es de esas frases que ya de solo decirla te baja la presión y te da paz.

"Chamo, este fin de semana estuvo sereno verano, puro aire acondicionado, Netflix, comida rica y cero gente fastidiosa tocando la puerta."

Estar en la papa

En Miranda y en buena parte de Venezuela se dice cuando alguien está en su mejor momento, con comodidades y sin preocupaciones. Es como estar montado, viviendo sabroso o con la vida resuelta, aunque sea por una racha. Suele llevar un puntico de envidia sana o de burla, según el tono.

"Chamo, Juanito se mudó pa' un penthouse en La Urbina y ahora está en la papa, puro rumbeo, delivery todos los días y ni se acuerda del metro."

Echarse las treinta

Expresión mirandina para decir que vas a descansar un ratico, como una siestica o una pausa estratégica. En teoría es breve, pero uno sabe que si la cosa está sabrosa se puede alargar sin culpa. Es como la excusa oficial para desconectarse del mundo y hacerse el loco un buen rato, y la verdad es que provoca usarla diario.

"Chamo, estoy vuelto verga con esta chamba, voy a echarme las treinta un ratico en el sofá con el ventilador a to' lo que da y después veo si sigo con esa vaina."

Echar pichón

En Miranda, y en buena parte de Venezuela, echar pichón es meterle ganas de verdad a algo, sin flojera ni excusas. Es trabajar duro, estudiar con seriedad o aguantar la pela hasta lograr lo que quieres. Cuando alguien te dice que eches pichón, básicamente te está diciendo que dejes la ladilla y te pongas las pilas, que sí se puede.

"Marico, si quieres graduarte este año tienes que echar pichón de verdad, dejar la rumba un rato y pegarte a esos apuntes como si fueran novela turca."

Echarse una caminadita

Se dice cuando te vas a dar un paseo suave, sin apuro y a veces sin destino, solo para despejar la cabeza. Es el típico plan de salir a caminar un rato, bajar el estrés y volver con otra vibra. Suena bien mirandino y bien cotidiano, de esos que se sueltan sin pensarlo.

"Ñaño, ya me tiene loco tanta tarea. Me voy a echarme una caminadita por la plaza, a ver si se me ordena la cabeza."

Doblar el brazo

Se usa cuando alguien al final cede después de hacerse el duro, ya sea en una discusión, una negociación o un simple antojo. Es como rendirse ante la presión, pero con un toque de orgullo tragado. Suena a derrota, pero muchas veces es pura conveniencia. Y hay que admitir que casi siempre se dobla el brazo por comida.

"Chamo, yo sabía que ibas a doblar el brazo, apenas oliste la carne en la parrilla te montaste en el carro más rápido que un mototaxi en bajada."

Efecto bamba

Se dice cuando alguien va de grande, presume de billete o de estatus, pero en realidad es puro cuento. Mucha pose, mucho brillo y cero respaldo. Vamos, aparentar más de lo que se tiene, como con cosas falsas o exagerando la vida. En Miranda se suelta para bajarle dos a la película.

"Ese pana llegó en moto prestada, con cadena “de oro” y hablando de negocios, pero todo el mundo sabe que anda con el efecto bamba, puro show."

Teclas

En Miranda se usa teclas para hablar de alguien que siempre está ido, distraído o en su propio mundo, como si el cerebro se le desconectara a ratos. Es ese pana que nunca se entera de nada, llega tarde a todo y siempre pregunta qué fue lo que pasó. Y hay que admitir que a veces da risa verlo tan perdido.

"Marico, explícale otra vez a Luis porque el bicho está full teclas, ni se enteró de que cambiaron la rumba pa' mañana."

Echarle los perros

Se usa cuando alguien le tira la caña a otra persona de forma bien directa, con coqueteo intenso y sin mucha vergüenza. Es como lanzarse con todo, usando piropos, miraditas y cualquier excusa para acercarse. A veces hace gracia y a veces da un poco de pena ajena, pero el intento ahí está, bien evidente.

"Chama, viste a Luis en la rumba, tenía rato echándole los perros a la jeva nueva del edificio y la tipa ni pendiente, el pana quedó pagando"

Estar en la papa

Expresión venezolana para decir que alguien está en la buena, con plata, comodidades y cero estrés. Es como vivir en modo vacaciones permanentes, sin preocuparse por cuentas ni madrugones. Se usa tanto para el que se sacó la lotería como para el que tiene un enchufe brutal. Y hay que admitir que suena sabroso decir que uno está en la papa.

"Desde que el tío se metió en ese negocio raro, está en la papa, vive viajando, no trabaja un carajo y solo sube fotos en la playa con whisky en mano."

Tribu

Se usa para hablar del grupo de panas que siempre andan pegados, como un combo fijo que cae junto a todos lados. Es esa gente con la que rumbeas, echas cuentos, comes arepa en la esquina y hasta haces locuras. Si ves a uno, sabes que por ahí mismito viene toda la tribu armando el bochinche. Y la verdad, da gusto tener una.

"Llegué al Sambil a comprar una vaina y terminé dando vueltas por todo el centro con la tribu, echando chistes y montando fotos como si fuéramos influencers de mentira."

Perrita

Aquí no va de mascota. Perrita se usa como apodo entre panas, medio cariñoso y medio picao, para llamar a una amiga que vive pendiente del chisme y siempre tiene el cuento completo. Puede sonar juguetón o un pelín insultón según el tono y la confianza. Bien dicho, da risa y abre la puerta al bochinche.

"Epa, perrita, suelta el chisme: ¿quién se fue con quién anoche en el cumbiadero? Yo me fui temprano y me perdí el bochinche."
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