Se le dice al extranjero que anda más perdido que el hijo de Lindbergh: no caza una, no entiende el contexto y va preguntando cosas obvias como si estuviera en otro planeta. No siempre es insulto, a veces es pura guasa porque el pana está desubicadísimo. En Miranda se suelta mucho con tono de chiste.
Se le dice a alguien que anda más perdido que la cresta, despistado, fuera de contexto o que no cacha nada de lo que está pasando. Va perfecto para el que llega a un lugar nuevo y se queda mirando como si todo fuera en otro idioma. Suena medio cargado, pero en Chile suele ir en talla.