La hora del terror

Se dice para ese rato brígido en que te cae la fiscalización en la casa, casi siempre a la hora de la once o la cena. Tu mamá te llama, te mira con cara de ya po, explica, y tú no tenís cómo zafar. Es como un juicio express con pan y té, y uno llega sudando frío.

"Oye compadre, cae temprano a mi casa, que hoy parte la hora del terror y mi vieja me va a pedir explicaciones por lo del profe. Mejor con testigos."

¡Quedó como helaito!

Dicho bien chileno para cuando algo queda impecable, pulcro y bien presentado, como recién salido del refri, frío y firme. Se usa mucho después de limpiar, ordenar o dejar algo “de vitrina”. Tiene ese tono de orgullo casero, como cuando alguien se raja dejando todo brillante y quiere que se note.

"Le pegué su limpiada a la cocina y hasta la campana quedó brillando. Mi viejo miró y tiró: Mijo, quedó como helaito, la raja."

Tirar pa'lante

Se dice para animar a alguien a seguir adelante y no rendirse, aunque la cosa esté cuesta arriba. Es como un empujoncito de ánimo bien chileno: deja de darle vueltas, respira hondo y sigue nomás. Sirve para penas, pega, estudios o cuando todo sale mal, pero igual hay que ponerle el pecho.

"Ya po, compadre, te echaron del turno y quedaste pa' la cagá, pero no te vayái a hundir. Mañana se busca otra pega, a tirar pa'lante nomás."

Tomar palco

Se dice cuando te pones en modo espectador y te sientas a mirar cómo se arma el show, la pelea o el cahuín, pero sin meterte ni opinar. Es como agarrar asiento en primera fila para el drama ajeno. Muy de plaza, de barrio y de mirar piola mientras todo arde alrededor.

"Ya, yo no me meto ni cagando. Me siento acá con unas cabritas y tomo palco mientras la Martita se agarra con la vecina por el cahuín."

Poto al sol

Se dice cuando estás tirado sin hacer nada, en modo vacaciones, disfrutando y sin una preocupación encima. La imagen es literal y bien chilena: estar tan relajado que lo único importante es el solcito y la playa. También se usa para hablar de alguien que está flojeando rico mientras el resto anda a mil.

"No me llamís pa’ nada, que esta semana estoy sin pega y me voy a La Herradura a puro poto al sol, con su chela y cero drama."

Pega el qué

Expresión bien chilena para pedir que te repitan algo porque no cachaste lo que dijeron. Es como soltar un “¿cómo?” pero con más calle y tono relajado, típico entre amigos cuando hay ruido, estás en otra o te quedaste colgado. Suena medio talla, pero es súper común en conversación rápida.

"Íbamos en la micro y el compa me dijo el plan pa' la noche, pero con el ruido no caché nada. Pega el qué, po, que me lo perdí entero."

Tener la media caña

En Coquimbo y harto en Chile se dice cuando amaneces con una caña brígida, de esas que te dejan pal gato después de carretear como si no hubiera mañana. Es el combo completo: dolor de cabeza, sed, guata revuelta y cero ganas de existir. No es estar lejos, es estar destruido. Y sí, se siente eterno.

"Hermano, anoche me fui de carrete y hoy tengo la media caña: no puedo ni mirar la luz, pásame agüita y una sopaipilla, porfa."

Tamaño king-flaite

Se dice cuando algo es exageradamente grande y llamativo, más para lucirse que por necesidad. Es ese tamaño que grita "mírenme" y te deja con pinta de flaite con corona, como si fueras el rey del barrio. Se usa en talla, medio pesado, pero con cariño si hay confianza.

"Compadre, esa polera te quedó tamaño king-flaite, parecís letrero de micro y todavía querís pasar piola en la plaza."

Estar puro filete

En Chile se dice cuando alguien está en su mejor momento, ya sea porque anda físicamente bacán o porque le está yendo la raja en la vida. Es como decir que estás fino, al cien, impecable. Suena bien de calle y medio orgulloso, como para tirarle flores a un compadre sin ponerse cursi.

"Oye compadre, con la pega nueva y yendo al gym todos los días, estás puro filete, ya ni te sigo el ritmo."

Andar como chancho en misa

Se dice de alguien que está totalmente fuera de lugar, incómodo o metiendo la pata en un ambiente donde no pega ni con cola. Vamos, como un chancho en plena misa, llamando la atención y desentonando a lo grande. En Chile se usa harto para pinchar a ese amigo que llega y deja la cagá sin querer.

"No lo llevís a la reunión con el jefe, si el compadre anda como chancho en misa y termina contando tallas ordinarias, po."

Darse un remolino

En Coquimbo se usa para decir que alguien se mandó un buen baile, de esos en que giras, te sueltas y terminas transpirado y feliz. Suele salir en carretes, cuando la música está prendida y ya van un par de piscolas encima. No es ballet, es puro vacile con sabor a costa.

"En el carrete del Nico nos dimos un remolino con el reggaetón, la piscola pegó fuerte y terminamos bailando como trompo hasta que el vecino alegó."

Andar en guerra

Se dice cuando alguien anda peleador, a la defensiva o con la mecha corta, como buscando bronca por cualquier cosa. No es que esté en una guerra de verdad, es más bien que viene picado, con la cabeza caliente y listo pa' discutir o agarrarse con quien se le cruce. Típico después de una mala pasada.

"Oye, el Víctor anda en guerra desde que le rayaron el auto anoche. Mejor ni lo mires mucho, que te arma show al tiro y quedai pagando."

Andar a lo Coquimbo

Dicho coquimbano para hablar de hacer las cosas a la rápida y sin tanto show: resolver con lo que hay, con maña y buena onda. No es hacerlo mal, es hacerlo práctico y con ese sello de puerto, medio pillo pero eficiente. Se usa para celebrar al que se las arregla y sale del paso sin drama.

"Se cortó la luz y el Nacho armó una extensión con lo que pilló, prendió la radio y siguió el asado. Listo, po, a lo Coquimbo."

Estar pa'l huevo

En Coquimbo y harto en Chile se usa para decir que estás reventado, hecho bolsa o sin energía, ya sea por carretear, por pega o por una caña criminal. Es como estar al borde del colapso, pero dicho con humor y resignación. Si lo dices, lo más probable es que necesites cama y agüita.

"Ayer me fui de carrete con los cabros y hoy amanecí pa'l huevo, ni pa' hacerme un té me da, puro cama no más."

Andar a la buena pernilleta

Se dice cuando alguien anda sin apuro ni estrés, como en modo vacaciones aunque sea martes. Va por la vida relajado, despreocupado, disfrutando el momento y dejando que las cosas pasen solas. En Coquimbo suena bien chileno, bien piola, como quien se tira a la vida con calma y cero drama. Y sí, da un poquito de envidia.

"¿Cachai al Nico? Lo pateó la polola y ahora anda a la buena pernilleta por La Serena, puro sol, chela y cero drama."

Darle color

Se dice cuando alguien le mete demasiado drama o exageración a algo que en realidad es piola. Es como inflar una situación chica hasta que parece teleserie. En Chile se usa harto para bajar a tierra a la persona intensa: relájate, no es para tanto. Y sí, a veces uno igual se pasa de color.

"Ya po, no le des color con que llegamos cinco minutos tarde. Era juntarse en la plaza, no una entrevista de pega. Pégate la cachá y deja de webear."

Dar un prensa'o

Se dice cuando alguien te pega un apretón cariñoso, como un abrazo fuerte que te deja medio doblado, pero en buena. Es típico entre amigos o familia cuando hay confianza, y suele ir con risas y palmoteo en la espalda. No es pelea ni nada, es puro afecto a lo coquimbano, bien apretadito.

"Llegué a la casa y mi tía me cachó en la puerta, me dio un prensa'o brígido y quedé sin aire, pero feliz, po."

Achoclonado

Se dice cuando un lugar está repleto de gente, todo apretado y sin espacio para moverse, como lata de sardinas. Es típico para hablar de la micro, la playa en verano o un carrete donde ya no entra ni el aire. Vamos, que si vas, te toca hacerte chiquitito y aguantar el calor humano.

"Llegamos a la playa en enero y estaba achoclonada, puro codazo y toallas pegadas. Al final nos sentamos al lado del quiosco, con arena hasta en el sándwich."

Estar filete

En Coquimbo y harto en Chile se usa para decir que algo o alguien está bacán, impecable, de lujo. Puede ser una persona que se ve bien, un plan que salió redondo o una comida que quedó mortal. Es un piropo bien chileno, simple y directo, de esos que tiras y listo.

"Oye, ese asado te quedó filete, po. Entre la carne jugosa y la pebre con ají, quedamos todos felices y el vecino ya anda pidiendo repetición."

reservao

Se dice de alguien súper callado y discreto, de esos que no cuentan ni la hora. Anda piola, siempre en la suya, y cuando le preguntai algo te responde con dos palabras y se guarda el resto. En Coquimbo se escucha harto con ese tono medio en talla, como diciendo: este compadre no suelta prenda ni a palos.

"El Pancho es más reservao que la cresta, le pregunté cómo le fue en la pega y me dijo: bien. Y se quedó mirando el mar, piola."

Andar a la paila

Se dice cuando alguien anda bajoneado, con el ánimo por el suelo y cero pila, como si todo le saliera mal. Es ese modo en que te levantas y ya estás chato antes del desayuno. Muy de andar medio derrotado, quejumbroso o sin ganas de nada. Y sí, se pega fácil si el día viene torcido.

"Desde que le rechazaron el proyecto, el Nacho anda a la paila. Llega a la pega con cara larga, puro suspira y reclama por todo, ni el cafecito lo revive."

Andar terrible piola

En Chile se dice cuando alguien anda súper tranquilo y bajo perfil, sin armar show ni llamar la atención. Es como ir en modo sigilo, piola, pasando piolita entre la gente. También sirve para describir un plan relajado, sin drama ni escándalo. Suena bien chileno y queda perfecto para el amigo que aparece y desaparece sin que nadie cache.

"En el carrete apareció el Nico y andaba terrible piola, se sirvió una chela, saludó a dos y se quedó en una esquina sin que nadie lo cachara."

Estar aperrado

En Chile se dice cuando alguien está con garra, aguantando la presión y tirando pa' delante aunque la cosa esté pesada. Puede ser por valiente, por porfiado o por puro orgullo, pero la idea es que no se achica y se la banca. Suena bien de calle y bien chileno, de esos que se dicen con respeto.

"Oye, ¿cachai al Nico? Lo retaron brigido en la pega y el loco siguió igual, aperrado, sacando la pega adelante pa' irse al carrete después."

Cargar la batería

Se dice cuando te vas a pegar una siestita corta para recuperar energía, sobre todo después de almuerzo, cuando el cuerpo ya está pidiendo pausa. Es como reiniciarte en modo ahorro y volver más vivo que antes. En Coquimbo suena bien natural, porque sin ese cabeceo express no te rinde la tarde ni a palos.

"Oye, Nacho, anda tú por el pan un ratito que yo me voy a cargar la batería diez minutitos, si no después ando puro cabeceando en la pega."

Ser un seco

En Chile se le dice a alguien que es muy bueno en algo, un crack de verdad. Puede ser para el que cocina filete, el que arregla el auto sin tutorial o el que se manda una jugada brígida en la cancha. Es un piropo bien chileno y bien apañador, de esos que suben el ánimo al toque.

"Cacha al Juanito, se mandó el mural en una hora y ni se manchó. Ese loco es un seco, hermano, yo con suerte dibujo un palito."

Andar a la chunga

Se dice cuando alguien anda dando vueltas sin rumbo, medio flojo o sin hacer nada útil, como matando el tiempo y dejando que el día se le vaya. También puede sonar a andar desordenado o a la mala, sin mucha seriedad. Es bien de retar con cariño, pero igual deja claro que la persona está puro webiando.

"Tomás anda a la chunga todo el día, se fue a comprar pan y volvió con una bebida, cero pan y las llaves quién sabe dónde."

Estar calado

En Coquimbo se dice que alguien está calado cuando es vivo, cachador y está al tanto de todo lo que pasa. Se sabe el cahuín antes de que llegue al grupo de WhatsApp, lee el ambiente al tiro y no se le escapa una. Puede sonar a halago o a sospecha, como de sapo con buen radar.

"Oye, el Nico está calado, po. Antes de que contáramos lo del carrete ya sabía quién se peló con quién y hasta dónde fue la after."

Dar la vuelta al perro

Se dice cuando sales a dar una vuelta sin destino claro, normalmente en auto, solo para matar el rato, despejarte o porque no hay nada mejor que hacer. Es el plan típico de cabros: música, conversa y mirar la vida pasar. No es turismo, es puro vagar con estilo coquimbano.

"Ya po, si está fome la tarde, vámonos a dar la vuelta al perro en el auto con los cabros, su música a todo chancho y después caemos por unas empanadas."

Andar con los monos

Se dice cuando alguien anda irritable, de malas o con la paciencia en cero, como con abstinencia de algo. En Chile se usa mucho para el mono del café, del cigarro o lo que sea, cuando el cuerpo lo pide y tú andas insoportable. Vamos, que mejor no buscarte conversa porque saltas a la primera.

"No le pidai favores al Joaquín hoy, anda con los monos porque no se tomó el cafecito y está más pesado que puerta de banco."

Jardinero

En Coquimbo le dicen jardinero al que anda con varias a la vez, siempre metido en coqueteos y enredos amorosos. No es que cuide el pasto, es que va de maceta en maceta, tirando flores y prometiendo riego. Se usa en talla, medio en burla, para el típico que no se queda quieto ni un finde.

"Oye, mira al Juan, el jardinero del barrio: ayer lo vieron con la Dani, hoy con la Vale, y mañana capaz que anda regando otra maceta en la playa."

Te pasaste pa' servir

Frase bien chilena para agradecer cuando alguien se raja ayudándote y se pasa de buena onda. Es como decir que se portó demasiado bien, que se esforzó más de la cuenta o que te hizo el favor completo y con cariño. Se usa con tono agradecido y medio sorprendido. Queda filete para tirar flores sin ponerse cursi.

"Hermano, me fuiste a buscar al terminal, me esperaste una hora y más encima me compraste una bebida. Te pasaste pa' servir, po."

Andar a la treinta

Dicho coquimbano para cuando alguien anda volado, despistado o con la mente en cualquier parte menos donde toca. Es como decir que va atrasado, que no pesca nada o que está en la luna, reaccionando tarde a todo. Se usa harto en talla, pero igual puede sonar medio retador si te lo tiran en serio.

"Oye, ¿trajiste el pan o te fuiste en la volá otra vez? Estai andando a la treinta, compadre, y la once ya está servida."

Tardecito piolita

Dicho bien coquimbano para hablar de una tarde piola, relajada y sin apuro, de esas para caer a la playa, juntarse con la gente y puro disfrutar. No es panorama de producción ni de andar corriendo, es modo descanso total. Suena cariñoso y bien local, como invitación suave a desconectarse un rato.

"Hoy está filete pa’ un tardecito piolita en La Herradura, con matecito, pancito y la conversa larga hasta que baje el sol."

Estar en la papa

En Chile se dice cuando alguien está metido en el centro del asunto, bien conectado y al tanto de lo que pasa. Es como estar en el lugar donde se cuece todo y enterarte antes que el resto. Puede ser por contactos, por suerte o por puro olfato. Si estás en la papa, no te pierdes ni una.

"Hermano, si te juntai con el Pepe, quedai al toque en la papa y te enterai de los carretes brígidos antes que todos."

Andar con la pera

En Chile se usa para decir que alguien anda bajoneado, con cara larga y cero ganas, como si llevara una pena pegada al cuerpo. Es ese mood de estar medio apagado, sin chispa, y se nota al tiro en cómo habla o camina. No es drama eterno, pero sí un bajón bien visible.

"Ya po, compadre, ¿por qué andai con la pera? Deja el bajón, nos pegamos una vuelta por la costanera, su cevichito y quedai filete."

Estar a la moda del peluca

Se dice de alguien que va al día con lo último, ya sea en ropa, música, tecnología o cualquier moda pasajera. Es como llamarles “trendsetter” a la chilena, con un toque de talla. Puede ser piropo o medio palo, según el tono y la envidia que haya en la mesa.

"Mira al Diego, llegó con zapatillas fosforescentes, reloj inteligente y el iPhone nuevo. Ese loco siempre anda a la moda del peluca, ni que le pagaran por probar cosas."

Estar en el fondo del palo

Dicho bien chileno para cuando alguien anda volado, distraído o totalmente perdido, como si estuviera metido en su mundo y no pescara nada de lo que pasa alrededor. Se usa harto para retar en buena o para burlarse un poco del que está lento. No es grave, pero deja claro que no cachó ni una.

"Íbamos cruzando y el Nico seguía en el fondo del palo, mirando al cielo, y ni cachó que el semáforo ya estaba en verde y todos tocando la bocina."

Andar a la parra

Se dice cuando alguien anda distraído, volado o en su mundo, como si no pescara nada de lo que pasa alrededor. Es típico para el que está en clase mirando al techo o en la pega con la mente en cualquier parte. Suena bien chilena y sirve para retar con cariño, pero con su buena talla.

"Oye, te estoy contando lo del carrete del viernes y tú andai a la parra, ni cachaste que cambiaron la hora."

Tirarse al río

Se dice cuando alguien se lanza a hacer algo arriesgado o se decide de golpe, sin pensarlo demasiado. Es como tirarse a la piscina, pero con más drama y más adrenalina. En Coquimbo suena a decisión valiente, medio impulsiva, de esas que te cambian el día o la vida.

"El Nico se tiró al río y renunció a la pega para irse a mochilear por Sudamérica con dos poleras y una carpa. La mamá casi se desmaya, pero igual le salió aplaudiendo."

Cumplir la chancha

Se dice cuando alguien celebra a lo grande, se raja con la fiesta y deja la vara alta, como pa un cumple o un carrete que termina siendo legendario. Es la idea de tirar la casa por la ventana, con copete, música y desorden del bueno. Muy de Chile, bien de barrio, y con cero vergüenza.

"En el cumple de la Vale cumplimos la chancha, llegó el vecino con parlante, hubo completo a las 3 y terminamos cantando a grito pelado en la vereda."

Feo como nalga e' pescado

Comparación bien chilena para decir que alguien o algo es feísimo, pero feo con ganas. La gracia está en lo absurdo de la imagen: una nalga de pescado, po, ¿qué puede salir de ahí? Se usa en talla entre amigos, con harto humor negro, aunque igual puede sonar pesado si lo tiras en la cara.

"Oye, ¿cachaste al nuevo profe de mate? Está más feo que nalga e' pescado, y todavía se cree mino el compadre."

Andar a lo sabalero

Se dice cuando andas relajado, sin apuro ni drama, dejando que el día te lleve y disfrutando el momento. Es como ir en modo playa, sin estrés y con cero ganas de complicarte. En Coquimbo suena a plan simple: buena onda, calma y que el mundo espere un ratito.

"Ya fue la pega por hoy, compadre. Pasa por unas chelas y nos vamos a la costanera a andar a lo sabalero, mirando el mar y pelando a medio mundo."

Gringo perdido

Se le dice a alguien que anda más perdido que la cresta, despistado, fuera de contexto o que no cacha nada de lo que está pasando. Va perfecto para el que llega a un lugar nuevo y se queda mirando como si todo fuera en otro idioma. Suena medio cargado, pero en Chile suele ir en talla.

"Oye compadre, el Juancito en la prueba de integrales estaba gringo perdido, mirando la hoja como si le hubieran pasado el menú en chino y sin cachar ni una."

Irse al hombro

En Coquimbo se dice cuando alguien se desaparece o te deja botado en un plan, sobre todo si te confirma y a última hora se baja sin avisar. Es como que te deja pagando y tú quedas con la cara de leso esperando. Sirve para amigos, citas, juntas o cualquier panorama que se cae por culpa del típico fantasma.

"Ya po, si el Pablo juró que llegaba con las chelas y la parrilla. Llevamos una hora en la playa y el compadre se fue al hombro, quedamos puro mirando el mar."

Pintar el mono

Se dice de alguien que está ahí de adorno, sin aportar nada, como figurante en su propia vida. Va, se sienta, mira, y no ayuda ni conversa ni se mete en nada. También aplica cuando te invitan a algo y terminas solo haciendo bulto. Un clásico para pinchar al que anda puro dando jugo.

"Oye, el Pepe llegó a la junta y se quedó pegado al sillón, puro mirando el celu. Vino a pintar el mono, ni ayudó con la parrilla ni se metió a la conversa."

Parar la olla

En Chile se dice cuando toca ganarse las lucas para que en la casa no falte comida, aunque sea a puro rebusque. Es básicamente sobrevivir y mantener el hogar funcionando cuando la cosa está apretada. No es glamoroso, pero es real: hay que mover la raja para que la olla siga sonando.

"Compadre, este mes está brígido, así que a parar la olla nomás. Si toca vender completos en la playa y gritar ofertas, se hace, ¿cachai?"

Andar más perdío que el teniente Bello

Dicho bien chileno para cuando alguien anda perdidísimo, desorientado o no cacha nada de nada. Se usa tanto pa’ ubicarse en la calle como pa’ estar confundido con un tema. Alude al teniente Alejandro Bello, aviador que desapareció en un vuelo y nunca apareció. Suena pesado, pero tiene su humor negro.

"Salí del carrete en el Valle de Elqui y quedé más perdío que el teniente Bello, di vueltas media hora y terminé preguntándole a un perro por la micro."

Estás pa'l pisco sour

Piropo bien coquimbano para decirle a alguien que está rico o rica, que se ve filete y dan ganas de invitarle algo altiro. Es como compararlo con un pisco sour bien hecho: fresco, sabroso y medio peligroso porque te deja enganchado. Se usa en talla entre amigos o para coquetear sin ponerse tan cursi.

"Oye, con esa chaqueta nueva y la sonrisa de vivo, estás pa'l pisco sour, compadre, vámonos a la costanera."

Andar a lo fantasma

Se dice de la persona que aparece y desaparece cuando le da la gana, sin avisar y sin dejar rastro. Te confirma un plan, se esfuma, y después vuelve como si nada, con cara de yo no fui. Muy de amigo volátil, de esos que en Coquimbo te dejan plantado y luego caen tarde a puro cuento.

"Lo invitamos a la fogata en la playa y dijo que sí, pero anduvo a lo fantasma: no contestó ni el WhatsApp y después apareció con una bebida como si nada."

Andar a lo taxi

Se dice cuando alguien anda botando la plata sin asco, gastando en puras tonteras, carrete y farándula, como si el sueldo fuera infinito. Va con ese tono de reto entre compadres, medio en broma, medio en serio. No es que sea delito, pero después no llorís cuando llegue fin de mes.

"Compadre, ayer te pagaron y ya andai a lo taxi: copete, completos y hasta una polera carísima. Después andas pidiendo fiado en el almacén, po."
¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!