Se dice cuando alguien anda peleador, a la defensiva o con la mecha corta, como buscando bronca por cualquier cosa. No es que esté en una guerra de verdad, es más bien que viene picado, con la cabeza caliente y listo pa' discutir o agarrarse con quien se le cruce. Típico después de una mala pasada.
En Sonora se dice cuando alguien anda bien ajetreado, metido en mil pendientes o con broncas y estrés encima, como si estuviera peleando contra el día. No siempre es algo “positivo”, más bien es andar en friega, con prisa y sin parar. Sirve para justificar que no contestas o que traes la cabeza hecha bolas.
Se dice cuando alguien anda metido en pleitos, broncas o conflictos, ya sea por chismes, deudas o problemas más serios. Es como traer el modo pelea activado, a la defensiva y con ganas de brincar a la primera. En Coahuila suena bien natural para avisar: ahorita no lo piques, anda caliente.
Se usa para decir que alguien anda alterado, a la defensiva o con la mecha cortísima, como si estuviera peleado con la vida y buscando bronca por cualquier tontera. No es que vaya a agarrarse a combos de verdad, pero se nota el mal genio y la tensión. En el norte suena bien gráfico, la verdad.