Andar en la volá'
Se dice cuando alguien anda volado, en su mundo, distraído o pegado, como si estuviera en otra dimensión. Puede ser por sueño, por estar pensando en cualquier cosa o porque se fue en la profunda y no pesca a nadie. Es bien chilena y suena chistosa, pero igual puede sonar medio pesada si la tiras con mala onda.
Andar buscando el oro
Se dice de alguien que anda ilusionado, persiguiendo un sueño medio imposible o una oportunidad que suena demasiado buena para ser verdad. Viene al pelo en Atacama por la imagen del minero o del buscador en pleno desierto, dándole y dándole aunque no aparezca nada. Tiene un punto tierno y medio iluso.
Entrar en masa
Se dice cuando alguien se mete de golpe en un lugar o en una situación, sin filtro y con cero delicadeza, como entrando a empujones o arrasando con todo. Puede ser literal, en plan llegar y pasar igual, o figurado, como meterse en un drama sin pensarlo. Suena medio bruto, pero describe perfecto.
Estar pa' lavar morteros
Se dice cuando estás reventado, pero reventado de verdad, como para que te pongan a hacer la pega más pesada y ya no te dé ni para quejarte. Es una forma bien de la zona de exagerar el cansancio y dejar claro que hoy no rindes ni a palos. Suena dramática y por eso funciona.
Andar con la pena
Se dice cuando alguien anda bajoneado, triste o medio melancólico, como con una nube encima y cero ganas de nada. En Atacama se usa para cualquier mala pasada del día, desde una pena de amor hasta que te salga todo al revés. Suena bien chileno y bien sentido, pero igual tiene su toque dramático.
Vivir la vida al 100%
Se dice cuando alguien vive a tope, sin guardarse nada, aprovechando cada panorama y cada oportunidad. Es como ir con el acelerador pegado, con ganas de pasarlo bien y de no quedarse mirando desde la banca. No es nada profundo, pero motiva y pega perfecto para planes improvisados.
Quedar tira'o
En Chile se usa para decir que alguien quedó botado o reventado, tirado en cualquier parte sin moverse. Puede ser por sueño, por copete o por puro cansancio después del carrete. Es como quedar fuera de combate, ahí nomás, ocupando sillón ajeno y sin dignidad, pero con harto realismo.
Andar pa'l gato
Se dice cuando andas hecho polvo, con una caña del demonio o reventado de cansancio. Estás funcionando a medias, con cara de funeral, pero igual te arrastras y cumples lo justo. Muy de Chile, y en Atacama se escucha harto. No es estar enfermo grave, es estar pal hoyo y sin glamour.
Andar como cagón en tierra de gatos
Se dice de alguien que anda muerto de susto, nervioso y mirando para todos lados, como esperando que le caiga la desgracia en cualquier momento. Es la típica imagen del que se siente fuera de lugar y en peligro, aunque sea exagerado. Suena bien chilena y bien gráfica, de esas que pintan la escena al tiro.
Tener más seguridad que minero en Atacama
Se dice de alguien que va sobradísimo de confianza, como si nada le pudiera salir mal. Tira de la imagen del minero del desierto de Atacama, curtido y con nervios de acero, para exagerar lo tranquilo y seguro que está alguien. Es una comparación bien chilena, medio en talla, y queda perfecta para vacilar al amigo agrandado.
Ser más raro que un cactus en el valle
Se dice cuando alguien o algo te parece rarísimo, fuera de lugar o directamente surrealista. La gracia está en la imagen: un cactus en un valle húmedo y verde, como que no cuadra ni a palos. Sirve para pinchar con humor, sin ponerse pesado. Bien de norte, bien de comentario al paso.
Andar pa'l desierto
Se dice cuando alguien anda perdidísimo, como sin brújula ni neuronas, sin rumbo y sin tener claro qué hacer. Puede ser por despiste, por estar medio volado o por estar pasando un mal momento y no dar pie con bola. En Atacama calza perfecto, porque el desierto no perdona. Y sí, suena bien dramático.
Viejo zorro
Se le dice a alguien con mucha calle y experiencia, normalmente mayor, que es astuto y no se deja engañar. Es el típico que ya vio de todo, huele la trampa a kilómetros y siempre tiene un plan B. Puede sonar cariñoso o medio desconfiado, según el tono. Y sí, suele tener razón.
Estar a media luz
Se dice cuando alguien anda medio ido, con la cabeza en otra parte, como con sueño o sin cachar mucho lo que pasa. Es ese modo ahorro de energía en el que respondes tarde, te quedas mirando al vacío y todo te cuesta el doble. No es grave, pero se nota al tiro.
Hacer la ruta del desierto
Se dice cuando alguien se pega una fiesta épica y va enlazando carretes de un lado a otro, como si estuviera haciendo una ruta turística, pero a puro trasnoche. En Atacama suena a saltar de Copiapó a Calama o San Pedro sin dormir, sobreviviendo con agua, piscolas y pura fe. Y sí, al final quedas seco.
Pegarse la cachiporra
Se dice cuando alguien se pega un porrazo bien feo, pero de esos que dan risa porque fue por andar paveando o distraído. Es como darse un golpe tonto, normalmente en la cabeza o contra algo, y quedar medio aturdido haciendo el ridículo. Suena bien nortino, bien de Atacama, y es imposible no reírse un poquito.
Andar a estadio lleno
Se dice cuando alguien anda en racha y le está saliendo todo bien: pega, plata, amor, ánimo, lo que sea. Es como si tu vida fuera un partido y el estadio estuviera repleto, con la barra aplaudiéndote cada jugada. Suena bien chileno y bien agrandado, pero con cariño.
Lanza'o
Se dice de alguien que es bien audaz y se tira a hacer cosas sin pensarlo tanto, medio temerario, como el típico que se lanza nomás. Puede ser piropo o reto, según el tono: si te cae bien, es valiente; si te tiene chato, es un imprudente. Bien de la onda chilena, cortita y al pie.
Andar a la caza
Se dice cuando andas buscando algo con ganas, medio obsesionado y con el radar prendido. Puede ser para pillar una oportunidad, encontrar algo difícil o ir de conquista en plan coqueteo. Es como ir cazando, pero en versión cotidiana, sin tanto drama. En Atacama suena bien de calle y bien pilla.
Tener el desierto en la sangre
Se dice de alguien que está hecho de otra pasta, como si el desierto lo hubiera curtido por dentro. Aguanta el calor, la pega, el sueño y lo que le tiren, sin quejarse mucho y hasta con buena cara. Es una forma bien local de hablar de resistencia y aguante, casi como tener batería infinita.
Estar a la tiza
Se dice cuando andas prendido y pasándolo la raja, normalmente en una junta o carrete con copete de por medio. Es ese modo fiesta en el que te olvidai de todo, bailai, te reís y no querís que se acabe la noche. Ojo, suena bien chileno y bien de ambiente, no para una tarde piola.
Ser terrícola
En Atacama se le dice terrícola a alguien bien aterrizado, apañador y con sabiduría de la vida. Es esa persona que te baja los humos, te tira un consejo simple pero certero y te deja pensando. No es que hable con los árboles, pero casi. Suena cariñoso y con respeto, bien de compadre.
¡Conmigo no, pastillas de menta!
Se usa cuando alguien quiere zafarse de una situación incómoda o sacudirse una responsabilidad que le están intentando encajar. Es como decir conmigo no cuenten o a mí no me metan en ese cacho de lío. Suena medio chistoso y dramático a la vez, así que sirve tanto para huevear con amigos como para marcar distancia con estilo.
Embargao
En Atacama se dice cuando andas con la mala encima y sientes que la vida te está cobrando todo junto. Es como estar medio atrapado entre problemas, deudas o puras pifias, y no te sale una. No es el embargo legal tal cual, es más bien una forma dramática y chistosa de decir que estás hasta el cuello.
Tapa'o de polvo
Se dice cuando quedas hecho bolsa y literalmente cubierto de tierra o arena, típico del norte: una caminata, un viento brígido y listo, pareces empanizado. Es bien de Atacama y del desierto en general, para describir ese look post-duna que no se arregla ni sacudiéndote diez veces. Y sí, tiene su encanto.
Desierto en vena
Dicho de Atacama para pedir o describir un café cargadísimo, de esos que te dejan con los ojos como plato y el corazón a mil. La idea es que te lo metes directo a la sangre, como si fuera combustible para sobrevivir al sol del desierto. Exagerado, sí, pero bien gráfico y con su gracia.
Quebrarse la pepa
Se dice cuando te sacas la mugre para que algo salga bien, metiéndole cabeza, tiempo y hasta creatividad. Es como decir que te rompiste el lomo, pero con sabor bien chileno. Sirve para trabajos, estudios o cualquier pega donde quedas molido, pero orgulloso del resultado.
Hacer de lazarillo
Se dice cuando te toca ir de guía o de apoyo para que otra persona se ubique, vea o se mueva, como si fueras su lazarillo. En Atacama puede ir con tono medio en broma, porque a veces el que guía anda igual de perdido. Vamos, que ayudas, pero con cero GPS y mucha fe.
Estar con toda la chispeza
Se dice cuando alguien anda encendido, con la mente rápida y el carisma a tope. Puede ser porque está tirando tallas, resolviendo todo al vuelo o porque le está saliendo redondito lo que hace. Es como decir que está inspirado y con la chispa prendida. Ojo, suena bien chileno y bien buena onda.
Andar en guerra
Se usa para decir que alguien anda alterado, a la defensiva o con la mecha cortísima, como si estuviera peleado con la vida y buscando bronca por cualquier tontera. No es que vaya a agarrarse a combos de verdad, pero se nota el mal genio y la tensión. En el norte suena bien gráfico, la verdad.
Paquito
Apodo coloquial y medio burlón para referirse a los Carabineros. Se usa mucho cuando los ves rondando o cuando hay control y quieres avisar sin ponerte solemne. No es precisamente cariñoso, pero es súper común en la calle. Ojo con decirlo delante de uno, que a veces se pican y te puede salir caro.
Andar con la cara de oro
Se dice de alguien que anda agrandado, altanero y con el ego por las nubes, como si le hubieran puesto una corona. Normalmente pasa cuando le sale algo bacán, le llega una buena noticia o se pega un golpe de suerte, y desde ahí no baja la nariz. Es medio en talla, pero igual lo deja en evidencia.
Cambucha
En Atacama, cambucha se usa para hablar de la maña y el ingenio para sobrevivir cuando no hay casi nada. Es apañárselas con lo puesto, improvisar soluciones y salir del paso sin ponerse a llorar. Va de creatividad callejera y aguante, de hacer rendir cada cosa como si fuera oro. Y sí, tiene su orgullo.
Andai dentro
Dicho bien chileno para decir que alguien anda volado, metido en su mundo o pegado en la luna, como si estuviera pensando en cualquier cosa menos en lo que pasa al frente. Se usa para retar con cariño o para webear a un amigo que no pesca. En Atacama suena súper natural y bien de calle.
Peine de mar
En Atacama se suelta para describir un día de playa tan repleto que ya no es playa, es un atasco con arena. Está todo lleno de gente, toallas y cooler por todos lados, y caminar sin pisar a alguien es misión imposible. La imagen es esa: el mar “peinando” entre tantos pies. Bien gráfico.
Faltón
En Chile, decirle a alguien faltón es llamarlo pesado, desubicado o que se pasa de la raya con comentarios o actitudes. No va de ser impuntual, va de faltar el respeto, tirar tallas hirientes o hablar sin filtro. Se usa mucho para retar a un amigo cuando se pone insolente. Y sí, a veces se dice medio en broma, pero pica.
Echar el poto a la ventana
Dicho bien chileno para cuando alguien se desboca y se pone a gastar o a hacer algo sin medir consecuencias, como si la plata o el tiempo no valieran nada. Va con ese tono de “ya fue, total da lo mismo” y suele usarse para retar o bromear con el que se pasó de largo. Tiene su encanto, pero duele al bolsillo.